Please note that Tapas no longer supports Internet Explorer.
We recommend upgrading to the latest Microsoft Edge, Google Chrome, or Firefox.
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
Publish
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
__anonymous__
__anonymous__
0
  • Publish
  • Ink shop
  • Redeem code
  • Settings
  • Log out

Esta Noche

Preguntas II

Preguntas II

Jan 04, 2020

Cuando llegué a casa ya casi era hora de que las luces se apagaran. Cuando entré me sobresalté, Marcos estaba allí, no esperaba encontrarlo.

_ ¿Qué haces aquí? _ pregunté, creo que mi voz sonó a enojo, pero no estaba enojada, solo incómoda. Me parecía un abuso de confianza.

_ ¡Valentina! No seas maleducada _ me retó mi madre. Eso me llamó la atención pues jamás lo había hecho antes. _ Marcos estaba preocupado por ti, dice que te vio muy extraña en el trabajo, y no quisiste decirle lo que te pasaba. Y mira la hora que llegas. Sabes que es peligroso estar en la calle cuando las luces se apagan. ¿De dónde vienes?

¿Marcos mintió? ¡Vaya! Creí que no mentía. Eso me sorprende mucho. Pero claro, preferí no decir nada al respecto.

_ De ningún lado. Solo quise dar un paseo.

_ ¿Con esta lluvia? Hija. Qué ocurrencia la tuya. Vas a enfermar. No abuses de la bendición de tener buena salud en este momento. En maravilloso _ dice sonriendo, dirigiéndose a Marcos_ nunca la he visto tan bien como ahora. ¿No es una gran bendición? Debemos dar gracias a Dios por ello.

_ Sí, lo sé madre, es un milagro y estoy agradecida por ello, puedes estar segura. Ahora quisiera descansar.

Julia me interroga con la mirada, pero tiene una mayor preocupación: encender los lamparines, en unos minutos las luces se apagarán. Me retiro antes de que eso suceda, alcanzo a ver a mamá fruncir el ceño. Cree que estoy siendo grosera con Marcos, yo siento que él está abusando de mi confianza. Me molesta sobremanera la idea de que esta noche también dormirá en la misma habitación que yo.

_ ¿No vas a comer? _ pregunta mi madre, levantando la voz.

_ No, gracias. Comí algo. _ Respondo.

Ya en mi cama pienso en Rodrigo, pienso en los narcisos, pienso en su madre, pienso en su padre y de nuevo me pregunto: ¿qué dije? ¿Por qué reaccionó de esa manera? Debo preparar una buena pregunta para mañana. Una buena pregunta pero… no algo que corte esa pequeña “magia” que hay entre los dos. Al igual que Rodrigo prefiero no preguntar qué siento por él. Esta vez no necesito simular que duermo, siento que el sueño se apodera rápidamente de mí y  me entrego a él. ¡Oh, no oré! Gracias Dios por este día más de vida. Amén. Me duermo.

Y vaya que fue un sueño reparador, cuando desperté me sentí renovada, una mujer nueva. Por primera vez me siento joven y no una vieja como antes. Quizás tener veintiséis años es tener veintiséis años y no cincuenta. Y no me importa si muero a los cincuenta o antes, en este momento me siento feliz de vivir. Y tengo todo el día para pensar en mi pregunta. Quiero una pregunta verdaderamente genial. Y… ¿Cuál será su pregunta?

Al momento de salir del trabajo no me molesto en saber si Marcos me busca, me mira, me sigue. Aún estoy… incómoda por su presencia en casa. Nadie lo invitó.

Esta lluvia se está volviendo desesperante. No recuerdo un año en que lloviera tanto todos los días. La ciudad va a terminar inundada. Siento pena por los parias, me pregunto dónde estarán refugiándose, no los he visto en las calles, callejones o pórticos. Cada vez son menos y no porque hayan superado su miseria… es porque están muriendo. Siento un nudo en la garganta y un ardor en los ojos. Yo también me he vuelto más humana. Antes no me preocupaba mucho, pensaba que cada quien es responsable de su vida, ahora pienso que deberíamos hacer algo por ellos.Nosotros no tenemos mucho, pero ellos no tienen nada.

También me preocupa mi madre, cada día tose más. Pienso en la loca posibilidad de pedirle a Rodrigo una de sus medicinas milagrosa, estoy segura de que me la daría, lo que me preocupa es cómo le explico a mamá de dónde la conseguí. La única forma es a través de los contrabandistas, esos son peores que los parias, comprar una medicina de verdad es hacer trato con el demonio y vender tu vida por los años que te quedan. Sólo les interesa el dinero, venderían a su madre si con ello ganaran algo, y muchos dicen que sí, que lo han hecho, las han vendido a Ciudad Nueva, quién sabe para qué. No venden su alma al diablo solo porque no tienen alma. Si llevo la medicina a mamá sufrirá pensando que estoy endeudada de por vida por causa suya. No importa lo que mi madre piense o diga, su vida es más importante.

Allí está, en medio de esta lluvia bíblica, parado al lado del poste, protegido con su enorme paraguas negro. Mi paraguas parece de juguete a lado del suyo. Me ve y sonríe. Yo también sonrío. Aún no decidí qué le voy a preguntar. Dejaré que él pregunte primero.

Entramos a nuestro refugio y me sorprendo. No hay flores, no hay nada, no está la banca, no está la mesita.

Sonríe al ver mi sorpresa.

_Llueve mucho, el frío y la humedad invaden este lugar. Ven. Vamos al segundo piso, encontré un buen lugar. Es una de las habitaciones menos deterioradas. Me lleva por las escaleras. Me dejo guiar sin preocupación, sin duda, sin miedo, sin desconfianza. Mi corazón me dice que él jamás me hará daño.

En el segundo piso hay un pasillo y varias puertas, abre una de ellas y ¡wow! Hay un viejo sofá pero está cubierto por una tela negra, cojines blancos, marcan un profundo contraste con el sofá. Está la mesita, la banca, un gran florero lleno de narcisos a lado del sofá. El piso está limpio. Las paredes tienen enormes manchas de humedad, pero a mis ojos, parecen caprichosos diseños de algún exótico artista. Vaya, Rodrigo trabajó mucho por hacer de este lugar, un lugar agradable. Mis ojos se fijan en las cortinas, o lo que queda de ellas, raídos jirones que no permiten siquiera imaginar las magníficas telas que fueron algún día.

Esta vez la mesa está servida. Vasos de cristal, platos de porcelana y cubiertos de ¿plata? Sí, creo que son de plata. La mesita está cubierta por un mantel blanco, con bordados de flores, todas blancas. ¡Qué manía con el blanco!

Pregunta, pregunta, me dan ganas de decirle, pregunta de una vez. ¿Qué preguntará?

_ Va mi pregunta _, dice, mientras bebe un sorbo de jugo. _ ¿En qué trabajas?

¿En serio? ¿Es lo que quiere saber?

_ Trabajo en la planta de reciclaje y reutilización. Recuperamos las cosas útiles de la basura que ustedes tiran en el botadero. A mí me toca sección ropa. Es bueno, solo manipulo telas. Otros tienen que manipular cajas, fierros, latas, cartones. Muchas veces se hieren. Peor aún los que tienen que manipular restos orgánicos, los pobres utilizan trapos para protegerse del mal olor, no tenemos buenas mascarillas. Yo trabajé un tiempo allí cuando tenía quince años. No fue agradable. Los privilegiados que trabajamos en ropas, incluso tenemos la suerte de quedarnos con un porcentaje del dinero que a veces encontramos en algunos bolsillos. Sucede muy de vez en cuando, pero sucede. Además ahora que te conozco, dudo que alguna de esas ropas tenga algún virus o bacteria.

Me escuchaba muy atento, no pensé que mi trabajo pudiera parecerle interesante.

_ Mi pregunta, ¿Nadie te pregunta dónde estás todos los días a estas horas? Es decir, ¿no es peligroso que estés aquí?

_ Eso es trampa, no es una pregunta planteada de distintas formas, son dos preguntas. Pero… responderé. No. No hay quien me pregunte nada. Vivo solo. No tengo más familia que mi padre y él no vive conmigo. Su vida, su hogar es el trabajo. Nos vemos muy de vez en cuando y no tengo por qué rendirle cuentas ni a él ni a nadie.

_ ¡Ah! Eres hijo único. No sabes lo que es tener hermanos.

_ Éramos dos. Mellizos. Mi hermano Darius y yo.

_ ¡Cuánto lo siento! Debió ser muy triste. La muerte de tu madre y tu hermano.

_ Perdimos a mi hermano y eso causó la muerte de mi madre. Estoy convencido de que mi madre murió de tristeza. Cuando enfermó, mi padre llamó a todos los médicos, biólogos, genetistas, a todo el que pudiera encontrar una posibilidad de cura, pero todo fue inútil. Mi madre sufría mucho con todo lo que pasaba. Su tristeza no empezó con la pérdida de mi hermano, empezó con la construcción del muro. Ella decía que ese muro era el principio del fin del mundo. Que no era cosa de Dios sino del Diablo. Hizo lo que pudo para detener su construcción pero… estaba más allá de su posibilidad impedirlo. Y con los años, mi hermano, él siempre tuvo discrepancias con mi padre, discutían cada día, cada uno deseaba más y más poder. Finalmente… no importa, es algo que prefiero no recordar. Es hora, debes irte.

Yo estaba tan absorta escuchándole, no me percaté del paso del tiempo, era como si apenas acabara de llegar. Duele separarme de él.

_ ¡Me gustaría tanto que te quedes! Pero no, es mejor que te marches. Ve, ve con tu familia.

_ Rodrigo… ¿crees que podrías darme algo de medicina? Mi madre tose mucho y me preocupa.

_ Seguro. Mañana. Mañana te lo traeré.

Fue más fácil de lo que pensé. Sin preámbulos, simple como un hola y adiós.

En casa, mi madre y mi hermana me miran esperando una explicación por mi tardanza. ¿Qué les digo? Lo mejor es el silencio.

_ No vas a comer_ dice mi hermana. No pregunta, afirma.

_ Hasta mañana _ respondo, a una pregunta que no existe. Me acerco a besar a mi madre, le digo que la amo muchísimo, igual me acerco y abrazo a mi hermana y también le digo lo especial que es para mí. Me miran sorprendidas. No es mi costumbre hacerlo. Siempre me incomodaron las expresiones de afecto, pero ahora es tan fácil acercarme a ellas y expresar mis sentimientos. Rodrigo hace magia conmigo. Conocerlo me ha cambiado. Definitivamente me ha humanizado.

Seguiré con las preguntas, esta vez no es a Rodrigo a quien he de preguntarle, es a mí. ¿Estoy enamorada de Rodrigo? Echada en la cama cierro los ojos, suspiro y me respondo: ¡Sí!

****************************

Gracias por acompañarme en esta aventura. Espero que las fiestas de diciembre hayan sido maravillosas para cada uno de ustedes, que hayan sido una oportunidad de fortalecer lazos familiares y amicales, y , claro está, aprovecho para desearles un fantástico 2020. ¡La próxima semana compartiré capítulos el martes y el viernes!

floraleandro
Flora Leandro

Creator

Comments (0)

See all
Add a comment

Recommendation for you

  • Silence | book 2

    Recommendation

    Silence | book 2

    LGBTQ+ 32.4k likes

  • Secunda

    Recommendation

    Secunda

    Romance Fantasy 43.4k likes

  • What Makes a Monster

    Recommendation

    What Makes a Monster

    BL 76.8k likes

  • Silence | book 1

    Recommendation

    Silence | book 1

    LGBTQ+ 27.4k likes

  • The Last Story

    Recommendation

    The Last Story

    GL 71 likes

  • Frej Rising

    Recommendation

    Frej Rising

    LGBTQ+ 2.9k likes

  • feeling lucky

    Feeling lucky

    Random series you may like

Esta Noche
Esta Noche

4.4k views12 subscribers

" Si somos héroes o villanos depende, supongo, de qué lado de la historia estés. Para ti somos monstruos, para nuestra gente somos sus héroes"
La maldad ha llegado al límite de la destrucción. Dios, la Naturaleza, fuerzas desconocidas, no sé quien escribe la historia de nuestras vidas, pero el autor ha decidido poner punto final a su obra. Marcos y los Hijos de los profetas afirman que hoy es el día, que esta noche será la última. Y... creo que tienen razón. ¿Puede el amor verdadero nacer en el infierno?
Subscribe

47 episodes

Preguntas II

Preguntas II

179 views 3 likes 0 comments


Style
More
Like
List
Comment

Prev
Next

Full
Exit
3
0
Prev
Next