Aparecimos en la cabaña de Taurustar Drakest, estábamos Drake, Torik, Higdoom, mi madre, Arthoris y Death.
—Hemos llegado —dijo Drake.
—¿A qué instante nos trajiste? —preguntó Torik.
—Supuestamente, estamos en el momento en que Higdoom roba el Libro de Shadows de la dinastía Drakest haciéndose pasar por South.
—Entonces creo que deberíamos salir —dijo Higdoom un poco apresurado—. Ya que una vez que robé ese libro, vine a la cabaña de Taurustar a ver si había rastros de él.
—Es extraño viniendo de ti —dijo Drake—. Sabías perfectamente que Taurustar iba a sobrevivir e iba a ocultarse en la corte.
—Sin embargo, tenía mis dudas en aquel entonces. Si Taurustar hubiese muerto de verdad, significaba que la profecía de Argurstard no era verídica, y habría que esperar al siguiente Drak Master —dijo Higdoom seriamente.
Todos procedimos a salir de la cabaña de Taurustar y nos dirigimos al bosque, donde a lo lejos divisamos un ejército completo dispuesto a atacar la ciudad de Dome.
—Veo que es el momento de la invasión —dijo mi madre mientras miraba a las murallas de Dome.
—¿Quieres verlo? —pregunta Arthoris a mi madre la cual agacha la cabeza.
—¿Cuánto tiempo ha pasado desde la muerte de Francisco? —preguntó Death algo acongojado.
—Alrededor de 1000 años —dijo mi madre.
—¿Cómo puede ser posible que sean mil años? —pregunté algo sorprendido.
—El tiempo en tu época esta dado que por cada día pasan 10 minutos, matemáticamente mil años prácticamente 7 años.
—Pero tengo 15 años, eso significa que donde están los otros 8 años.
—Hace mil años apareció el acólito de la muerte. Desde ese momento, las dinastías acordamos que era oficial el fallecimiento de Taurustar Drakest —dijo Drake—. Cabe decir que ha pasado mucho más tiempo del que se cree.
—¿De qué están hablando ustedes? —todos quedamos perplejos mientras veíamos a un mago con túnica negra.
—¡Alcanor! —dijo Drake poniéndose en guardia.
—Ha pasado mucho tiempo, Drake. Nuestro último encuentro fue... desafortunado.
—Master Drakest —dijo Higdoom mientras Alcanor observaba fijamente a cada uno de nosotros.
—¿No se supone que estarías robándole El Libro De Shadows a Francisco? —en eso, mira a Alice—. ¿Qué haces aquí y por qué en esa forma? Se supone que estás maldita y que deberías estar recorriendo Dome sufriendo las consecuencias de la maldición que te puse.
—Es algo complicado… —en eso, Drake asiente con la cabeza ante la mirada de Higdoom—. Venimos del futuro. Necesitamos que vengas con nosotros y nos apoyes con tus conocimientos, es un asunto importante en la dinastía.
—Ya veo, aun así, no explica por qué Alice usa magia —en eso, me mira atentamente—. ¿Quién es él?
—Es Drakesttor, hijo de Alice y Francisco —master Drakest se impresiona.
—Vaya, eso no lo esperaba. Sin embargo, si están aquí significa que la situación es grave.
—Más grave de lo que piensas —dice Death—. Han matado a Grizin Thor.
—¿Y Francisco?
—Me dio sus poderes —dijo mi madre.
—Ya veo, usó la fórmula que escribí en mi libro que se encontraba en Belmont —dijo Alcanor mientras observábamos la batalla.
—Bueno, haremos lo siguiente, ataca a Francisco, inmovilízalo o algo, luego cuando lleguen los otros refuerzos y te ataquen te llevaremos a la época nuestra para que veas el desastre del futuro —dijo Drake mientras Alcanor se dirigía al campo de batalla.
Pude observar la batalla a lo lejos, veía las hordas de tropas combatir y también pude divisar a lo lejos a la misma persona que había visto en el Oráculo Oscuro, solo que este tenía el cabello negro, en eso, veo que mi madre se emociona mucho al verlo.
—¿Él es mi padre cierto?
—Así es Drakesttor —en eso, vemos que es inmovilizado.
—Drake, ¡Ahora! —dijo Death mientras Drake abría el portal.
Todos cruzamos, en eso, vemos que otros magos iban a atacar a Master Drakest cuando este es llevado al portal dejando a un clon en su lugar.
*
Llegamos al patio del palacio de South, ahí estaba South ya algo mejor conversando con Danger.
—¿Qué significa esto? —dijo Master Drakest al llegar.
—Vaya, así que pudieron traer a Master Drakest sano y salvo —dijo South mientras Alcanor reconocía el lugar.
—Entonces… Hora de ir a por Taurustar Drakest —dijo Drake.
—No tan rápido Drake —dijo South—. Recuerda que recién vienen saliendo de un viaje al pasado, yo estoy muy cansado para hacer el Perditum it la nadt así que deberán proseguir mañana.
—Ya veo —dijo Drake—. En ese caso deberíamos descansar y mañana proceder con este asunto —en eso, cada uno se dirigió a las pocas habitaciones que aún seguían en pie.
Me dirigí a una de las habitaciones, dentro, estaba mi madre quien se había adelantado. Pude observar cada uno de los rincones de la habitación, era bastante corriente, prácticamente me extrañaba el hecho de que las cosas fueran tan normales, esperaba que fuera un gran palacio, lleno de lujos, alfombras, sedas, oro, en fin, todo tipo de objetos no comunes. Mi madre nota que estoy muy observador.
—En esta habitación solíamos estar tu padre y yo.
—Madre... Dentro del oráculo oscuro...
—Sí, eso me di cuenta... —dijo algo apenada—. Sé que viste a tu padre, solo que me extraña la apariencia con la que lo describes. Aun así, el Oráculo Oscuro es confuso, nada dice que lo que esté ahí sea la realidad... Especialmente la última parte.
—Bueno, creo que deberíamos dormir, desde que llegue a Damense que no he dormido nada.
—Estuviste semanas durmiendo en el oráculo oscuro —dice mi madre a tono de broma.
—Es cierto —dije mientras abandonaba la habitación.
A la mañana siguiente, despierto y decido ir al salón donde se supone que estaba la sala de estar. Ahí encuentro a Drake sentado leyendo. No lo saludo y trato de seguir mi camino, Drake nota mi presencia y se mantiene observando. Avanzo hasta la cocina y ahí estaba mi madre. La saludé cordialmente y procedió a prepararme un desayuno, en eso, entra Drake.
—Así que se ha cumplido una visión —me dice Drake seriamente.
—Así es Drake —dije mientras mi madre abandonaba el lugar dejándonos a los 2 solos en la cocina conversando.
—¿Me puedes decir qué viste exactamente en el oráculo?
—Estaba flotando en una oscuridad. Luego de unos segundos veo a mi padre aparecer frente a mí, pero después de eso veo a una mujer que le dice a mi padre que la siga. Al seguirla, ella desaparece al poco tiempo y aparece el cardenal de la muerte, el cual pelea con mi padre que ahora tenía el pelo blanco.
—Ambos estaban usando el ojo Drak ¿cierto?
—Así es, después de que pelean, la mujer me habla que solo dos de nosotros saldremos. El cardenal de la muerte gana la batalla y sale, el siguiente en salir fui yo, y finalmente aparecen las visiones.
—La primera, South desmayado en las ruinas del palacio de Dome —dijo Drake adelantándose a mis palabras.
—Así es, pero era borrosa, la segunda es más borrosa aun... Parece que hay una batalla donde el cardenal de la muerte gana, pero alguien desea intervenir y cae desmayado.
—¿Alguien desea intervenir? —dijo Master Drakest apareciendo por la puerta—. Veo que eres un Drakest. Experimentaste la dura experiencia del oráculo oscuro, y veo que has visto cosas que pocos comprenderían —en eso, observa a Drake—. ¿Cuándo marcharemos para ir a ver a Xorax?
—En lo que South se sienta preparado para hacer el Perditum it la nadt, recuerda que solo él conoce ese hechizo... y bueno ambos Taurustar también.
—¿Cómo encontraremos a Xorax? —pregunté.
—Drake supongo que tienes la carta que te pedí cierto.
—Así es, eso nos permitirá no perdernos dentro de la dimensión de la nada hasta que encontremos a Taurustar Drakest.
—¡Ya estoy listo! —apareció South indicando que lo siguiéramos a las afueras del palacio.
Al salir, encontramos la ciudad casi reconstruida, nada que la magia no pueda reparar en poco tiempo ¿no? Bueno, esperamos a South procediera con el hechizo cuando sentimos de pronto llegar al cardenal de la muerte.
—Hola —el cardenal de la muerte dirige su mirada a Master Drakest, el cual, como ignora quién es, se muestra sorprendido al ver que es un Drak.
—¿Quién eres y por qué eres un Drak?
—Soy el cardenal de la muerte Alcanor.
—Ya veo, entonces tú eres el enemigo del que tanto hablan.
—Así es y bueno me sorprende el hecho de verte aquí, se supone que Francisco te mató.
—Digamos que la diosa fortuna estuvo de mi lado. Drakesttor y los demás me salvaron justo antes que me atacaran y pude escapar.
—Ya veo, ahora por lo que veo van a ir en busca de Taurustar Drakest —en eso, mira a Death.
—¡No! —Arthoris se planta entre Death y el cardenal de la muerte.
—No te preocupes pequeña —dijo Death mientras apartaba a Arthoris—. Tarde o temprano iba a pasar esto, ¿no? Sé que no podemos derrotarlo, sin embargo, nuestro deber es proteger a Drakesttor hasta que este libere los poderes de cada uno de los ojos Drak —Death desenvaina la espada que portaba.
—Vaya Death, me impresionas mucho, veo que eres valiente y se aprecia, no eres confiado y eso también es bueno. Veo que no te has olvidado de ser como eras, Juan.
—¿Uhh? —Death queda un poco perplejo a esta aclaración, Arthoris queda impresionada por el hecho que el cardenal de la muerte supiera el falso nombre de Death.
—Mmm... ya veo —dijo Master Drakest mientras Higdoom, Torik y Drake observaban atentamente la situación.
—No hay forma que sepas tal información —algo raro sucedió en ese entonces, el cardenal de la muerte pone una mirada de fraternidad y de seriedad al mismo tiempo.
—No creas que soy un simple aparecido, total, ya me conocías... —en eso, hace una pausa que pareció ser eterna—. Por ahora quedémonos en la ignorancia —al decir estas palabras, Death queda aterrado, parecía como si hubiese visto a la encarnación más mortífera y aterradora de toda la existencia.
—¡Eres un maldito! —Death dice estas palabras con expresión de ira y de impotencia.
—Death... —Arthoris se acerca, pero Death la rechaza.
—¡¿Cómo puedes hacernos esto?! —otra vez lo mismo, al igual que Necrost, Death estaba buscando explicaciones.
—Tu hermano dijo las mismas palabras. Sin embargo, reitero mi respuesta: No sé de qué hablan.
—Death, yo... —Arthoris intenta acercarse a Death.
—¡Arthoris, no te metas! —los ojos de Death aun desprendían lágrimas y su expresión era de enojo—. Este sujeto... —Death queda un par de segundos sin decir palabra alguna.
—Bueno Death, ¿vas a pelear? —el cardenal de la muerte adopta posición de combate.
—Es increíble que me digas esto —dijo Death mientras adoptaba posición de combate—. No me explico el cómo, pero no cabe duda de que eres tú.
—Death, sabes bien lo que pasará —dijo Drake con tono serio—. Por ende, no deberías preocuparte, no dejaremos que la situación se salga de control.
—Arthoris —Death adopta una sonrisa de nostalgia—. Te amo mucho, disculpa si no puedo acompañarte más —en eso, Death procede a atacar al cardenal de la muerte el cual con un solo movimiento de su espada da muerte a Death haciéndolo desaparecer.
—Death ¡NO! —Arthoris se dirige hacia el cardenal de la muerte, este le dirige una sola mirada y Arthoris deja de tener la forma de ángel guardiana y se desploma en el piso en su forma de Bárbara.
—Mi segunda visión —dije mientras Drake prestaba atención a mis palabras.
—Debemos llevárnosla a la nada, ahí encontraremos a Taurustar más fácilmente, más que mal era su guardiana —Drake camina hacia Bárbara, la carga en sus brazos y entra al portal que South abrió con un hechizo. La mirada del cardenal de la muerte era seria, y seguía los pasos de cada uno de nosotros entrando por este extraño portal a la dimensión de la nada.

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