Durante la caída, Francisco y Drakesttor seguían peleando. Los Drakest observaban la pelea que se llevaba a cabo mientras aún seguían bajando por el abismo. Al llegar al final, los primeros en aparecer son los dos guerreros que se encontraban peleando. Drake y los demás de la dinastía Drakest bajaron a los pocos segundos. El ambiente era un territorio infernal. Lleno de ríos de lava y superficies rocosas. Después de un par de segundos aparece Alice, quien estaba siguiendo a los demás. Sin embargo, durante la caída, es interrumpida por Darkiria.
—¡Alto! —Darkiria lanza una flecha a Alice la cual hace que Alice se desvíe del resto y se golpee contra unas rocas cerca del lugar de la pelea. Alice se repone fácilmente y alcanza a Darkiria en el aire.
—¡Darkiria! —dice Alice algo molesta.
—No permitiré que te le acerques ni un centímetro —Alice advierte una pequeña lágrima en los ojos de Darkiria.
—Tú… —Alice observa a Darkiria—. No estás preocupada por Francisco ¿Verdad? El que te preocupa realmente es mi hijo Drakesttor —Darkiria visiblemente molesta por lo que Alice dijo, la ataca con una flecha, pero Alice la esquiva —ya veo, entonces con mayor razón deberías dejarme pasar.
—Desearía poder hacerlo Alice, pero la muerte es quien me envío, si no cumplo, volveré a morir —Darkiria cambia su semblante a uno de tristeza.
—Ten por seguro que Francisco te volverá a revivir —dice Alice acercándose a Darkiria e intentando consolarla.
—Yo... —en eso, advierten una explosión abajo y ven a Drakesttor tirado en el suelo.
—¡Drakesttor! —Alice y Darkiria bajan y corren a ver a Drakesttor, pero Drake interviene.
—Ningún paso más, Alice.
—¡Drake! ¿Acaso tú también lo sabías? —pregunta Alice, sorprendida.
—Desde la primera vez que lo vi en Alfiria, supe que él era Francisco —dijo Drake.
—Apártate —dice Alice seriamente mirando a Drake.
—No seas estúpida Alice. Esto estaba predicho. Un Drakest debe matar a otro Drakest. Si Drakesttor no muere, se convertirá en una gran amenaza para todos nosotros, incluyendo a Francisco —dice Drake seriamente.
—Ya le encontraremos solución —replica Alice con seguridad.
—La única solución es que Drakesttor muera —Alice queda quieta mientras ve a Drakesttor en el piso y Francisco acercándose.
—Fue una buena la pelea. Pero... —Francisco se detiene al lado del cuerpo de Drakesttor que estaba agotado—. Debo terminar con esto —Francisco se dispone a dar el último golpe...
—¡NO! —Alice grita y Francisco se percata cuando Alice va a donde él y lo abraza llorando.
—¿Alice? —Francisco habla con una voz acongojada.
—Por favor... No lo hagas —Alice empieza a llorar mientras abraza a Francisco.
—¿Qué haces Alice? —dice Francisco intentando zafarse.
—Por favor, Francisco. No lo hagas —Alice al mencionar el nombre de Francisco hace que este suelte su arma y se voltee para corresponder el abrazo de Alice. En eso, Francisco empieza a sentir un dolor en su pecho.
—¡Aghh!
—Francisco ¿Qué pasa? —dice Alice visiblemente preocupada.
—¡Aghh! ¡Duele! —dice francisco mientras se toma el pecho.
—¿Qué le pasa? —pregunta Alice a Drake preocupada.
—Está zafándose del control de la muerte —dijo Taurustar
—Eso quiere decir que...
—Volverá a reconocernos y volverá a ser Francisco Martínez —dice Higdoom.
Francisco se revuelca del dolor, Alice y todos los demás lo ven mientras Drakesttor aún yacía en el piso agotado de la batalla. Después de unos segundos Francisco queda completamente inmóvil en el suelo.
—¡Francisco! —Alice corre, pero Francisco se para lentamente.
—Tranquila pequeña. Ya estoy bien —dice Francisco sonriendo.
—Tu voz. Estás de vuelta —en eso, Alice corre nuevamente a Francisco y lo abraza.
—Gracias —mira a los demás Drak entre ellos Alcanor—. Alcanor ¿No estabas muerto?
—Digamos que tus amigos me salvaron la vida. Entre ellos tu amada Alice —replica Alcanor sonriendo complacientemente.
—Francisco —dice Darkiria apareciendo.
—Descuida —Francisco observa a Darkiria—. Sé perfectamente que eres mi guardiana ¿cierto?
—Así es.
—Eso me recuerda algo —Francisco hace un pequeño ritual y aparecen 3 bolas de energía las cuales toman forma y luego aparecen Arthoris, Grizin Thor y Arghus Thor.
—¿Qué pasó? —dijo Arthoris algo perdida.
—Tal parece que hemos vuelto a la vida —dijo Death observando a los demás. Arthoris lo hace y ve a Alice.
— Alice —Arthoris queda algo perpleja.
—Bienvenida nuevamente —dijo Alice.
—Gracias por revivirnos Alice.
—No fui yo —Alice hizo un gesto señalando a Francisco quien estaba observando a sus guardianes con un semblante de culpabilidad.
—Tal vez nunca me lo perdonen. Sin embargo… —Francisco estaba hablando y Death le interrumpe.
—No te preocupes, sabemos que en el fondo no era tu culpa.
—Gracias Death —Francisco cubre a sus guardianes con un aura que luego desaparece.
—¿Qué hiciste? —dijo Grizin.
—Me siento extraña —dijo Arthoris.
—Yo igual, siento que mis poderes mágicos son distintos a los que tenía antes. Son más poderosos —dijo Death.
—Eso es porque les acabo de dar independencia mágica —los hermanos Thor y Arthoris quedaron sorprendidos—. Ya no son más mis guardianes. Ahora pueden hacer su vida normalmente, como cualquier mago.
—Pero Francisco —Arthoris replica.
—Gracias —dijo Death sorprendiendo a Arthoris.
—Death.
—Descuida Arthoris. No creo que necesites ser su guardiana para protegerlo. Piensa en protegerlo como si fuera un gran amigo —Arthoris comprende la situación y sonríe.
—Está bien —dirige su mirada a Francisco—, gracias.
—De nada —en eso, Francisco advierte un ataque y lo esquiva mientras aún estaba al lado de Alice.
—Aléjate de mi madre —dijo Drakesttor el cual aún estaba con fuerzas, pero muy cansado.
—La pelea terminó hijo... —dijo Alice.
—Madre... —mira a Arthoris y a los demás—. ¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué Arthoris y los hermanos Thor están vivos y hablando cordialmente con el Papa de la Muerte? —Drakesttor estaba muy confundido.
—Drakesttor. Él es Francisco Martínez. Tu padre —dice Alice.
—¿Qué? —Drakesttor deja la posición de ataque y camina a Francisco.
—No pretendo que entiendas todo lo que ha pasado. Pero espero llevarme bien contigo, hijo.
—No esperaba que mi encuentro con mi padre fuera así de extraño —dijo Drakesttor, aún asimilando lo ocurrido—, la verdad no sé cómo reaccionar.
—No te preocupes, podremos hablar de esto después —dice Francisco.
—Disculpen —Darkiria interviene—. Francisco, aún sigues siendo el Papa de la Muerte. Esta no tardará en darse cuenta de que no has acabado aún con Drakesttor e intentará saber qué pasó.
—Es verdad. Es muy probable que envíe a uno de esos tres a buscarme —dijo Francisco seriamente.
—En ese caso, sugiero que vayamos al palacio de la muerte y acabemos con esto —Darkiria ve a Drakesttor y se vuelve a su forma falsa—. Recomiendo que los antiguos guardianes de Francisco tomen sus formas falsas, así no los detectará la muerte y pensará que siguen muertos.
—Bien pensado Camila —dijo Drakesttor.
Todos se prepararon y se dirigieron al castillo del Limbo donde la muerte los espera para una pelea que sostiene el destino del universo.

Comments (0)
See all