Debo decir que estoy algo confundido. El control que la muerte ejerció sobre mí en este tiempo me demuestra que no importa la cantidad de poder que posea, siempre habrá alguien que posea habilidades impresionantes para hacerme frente. No solo eso, me utilizó para matar a mis propios guardianes y por poco consigo matar a Drakesttor. Al menos, no le hice daño a Alice e incluso la protegí de los ataques de la muerte.
Estamos de camino a enfrentar a la muerte. Drakesttor y la identidad falsa de Darkiria van adelante, parecen muy amigos. Eso me recordó los tiempos en que Alice y yo recién nos estábamos conociendo. Mientras tanto, a mi lado está casi toda la dinastía Drak. Drake parecía algo preocupado por algo mientras mi antecesor y Alcanor simplemente caminábamos en dirección al palacio del Limbo. Higdoom estaba conversando con mis antiguos guardianes.
—Francisco —me dice Alice.
—¿Qué pasa pequeña?
—Hay algo que me da curiosidad —dice mirándome mientras caminábamos—, es el hecho de que me hayas defendido de la muerte en la cabaña de los hermanos Thor.
—La verdad, creo que aún estaba consciente de algunas cosas. Alice, siempre has sido lo más importante desde que te he conocido... Me ayudaste después de mi separación con Bárbara y ahora con este problema con la muerte también. Me alegro de que haya funcionado lo que hicimos para salvarte... Veo que ahora controlas la magia, eso sí.
—Sí, tengo magia luminosa.
—Hemos llegado —Camila y Drakesttor se detienen al frente de una puerta enorme.
—Ya veo. Entremos —destruyo la puerta y nos enfrentamos ante todos los guardias del castillo. La batalla fue bastante sencilla y logramos avanzar sin mayores dificultades llegando así al lugar donde se encontraba la muerte.
—Bueno, esta es la puerta de la habitación donde está la muerte —dijo Drakesttor mientras se disponía a entrar.
—No Drakesttor —dije—. Entraré yo solo —en eso, abro y cierro la puerta. Camino un par de pasos por un pasillo hasta llegar a la sala principal, donde observo en un gran trono a la muerte sentada tranquilamente. Imponente con su presencia y generando energía en el Limbo.
—Papa de la muerte ¿Qué es todo ese escándalo afuera? —preguntó observándome detenidamente.
—Fui yo, maté a todos los guardias —repliqué sin despegar mi mirada.
—¿Por qué?
—Son inservibles, no son capaces de enfrentarse a los Drak y eso quedó demostrado.
—Entiendo. Veo que tienes deseos de pelea después de haber peleado contra Drakesttor. Por cierto ¿Acabaste con él?
—Fue derrotado de manera aplastante.
—No me impresiona. La verdad es que ese chico no tenía posibilidad alguna. Aunque si hubiéramos esperado unos años más, probablemente, debido a la maldición Drakest, hubiese sido un combate más interesante.
—¿Está arrepentido de darme esa misión?
—No. Ahora que Drakesttor está fuera de esto, podemos centrarnos en la invasión que estábamos planeando en el Mundo Imagen.
—Creo que esos idiotas ya tenían todo listo.
—Veo que aún no logras llevarte bien con ellos. Pero debes entender que al ser mi sucesor, ellos serán tus fieles secuaces.
—Es cierto… —dije mientras me acercaba hacia La Muerte y desenvainaba mi espada—. Soy tu sucesor. Sería bueno, eso sí, compartir dicho logro… Con mis amigos —todos los Drak aparecen, también mis antiguos guardianes, Drakesttor y Alice.
—¡¿Qué significa esto?! —dice La Muerte bastante alterada.
—Por cierto… Mi nombre es Francisco —comienzo a atacar a la muerte con mi espada... Logro darle un par de golpes mientras ella se defiende muy bien con su hoz.
—Ya veo… Alice… —la Muerte menciona el nombre de Alice con bastante rabia—. Sabía que ella sería una molestia. Desafortunadamente, no pude acabar con ella en la casa de los Hermanos Thor porque me detuviste.
—No sé cómo lograste controlarme durante todos estos años. Sin embargo, gracias a Alice estoy de vuelta con mis amigos.
—Eso fue sencillo, eres solo la oscuridad de lo que solías ser. Supongo que estás consciente de ello ¿No es así? —dice la muerte con un tono insinuador.
—Ya veo… Así que después de todo lo sabías… Por eso pudiste controlarme.
—¿Qué sabía? —preguntó Alice a Drake.
—Es sobre la historia de nuestro mundo —dijo Drake seriamente—. Antes que existiera la dinastía Drakest, Chaos, Infer y Pathos, existían solo cuatro guerreros.
—Esos cuatro guerreros son los que realmente fundaron las dinastías. Sin embargo, el conflicto entre ellos desencadenó que la ciudad de Argurstard quedara en ruinas —dijo Taurustar.
—Argurstard era la ciudad más próspera de todas. Al final, los guerreros se dieron cuenta que lo que estaban haciendo había arruinado sus objetivos de conquista y que lo mejor era dividir las fuerzas. Así que, cada uno se le fue asignada una región dentro de cada continente —mencionó Drake.
—Ya entiendo… —dijo Alice.
—Sin embargo, lo que no te hemos contado es que, pese a que cada uno de los miembros de este concilio fue a su área, faltaba un mediador para los conflictos. Uno de ellos fue elegido y terminó siendo el primer encargado de la dinastía de la Orden —dijo Higdoom.
—Pensé que eran solo cuatro dinastías —dijo Alice
—La dinastía de la Orden es la que originó las otras cuatro dinastías —dijo Drake—, en pocas palabras. Es la dinastía de Shadows.
—El primer Shadows fue Drak ¿Cierto? —mencioné.
—Me impresiona que lo sepas —dijo Drake—, es verdad, Drak fue el primer Shadows. El segundo Shadows quien fuera discípulo de Drak es quien está al mando ahora.
—Espera un segundo —Alice se impresiona—. ¿Dijiste Drak? No me digas que…
—Exacto, Drak es el fundador de la dinastía Drakest y por ende mi maestro —dice Drake.
—Fue fácil entrar y ver el mural de Argurstard —dijo la Muerte—. Supe que al final eras el encargado de llevar a cabo el fin. Sin embargo, sigo teniendo mis dudas sobre si eres el verdadero o el falso —en eso, observa a Drakesttor—. Sin embargo, tu hijo debería ser el que iniciará el final… La profecía se cumplirá y eso no lo podrás detener.
—Ya veo. La profecía habla del fin con un Drak Master falso... Habla del hijo de un Drakest, el cual se encargará de desatar la segunda guerra entre la dinastía Drakest y la dinastía Chaos —dijo Taurustar
—Por eso, Francisco debía derrotar a Drakesttor —dijo Drake.
—Pero puede evitarse. Se suponía que, según el libro de Shadows, tú debías ser derrotado por Francisco en el minuto del juicio final ¿No? —dice Alice.
—No exactamente —Taurustar me observa—. Sin embargo, me aferro a una esperanza.
La muerte decidió volver a atacarme. Alice y los demás dirigieron la mirada nuevamente a mi pelea con esta, donde yo, con un certero ataque, logro derribarla y acabar con ella. Al esfumarse, solo dejó su hoz clavada en la tierra.
—¿Se acabó? —preguntó Alice.
—La Muerte ha sido derrotada —dice Taurustar.
—Eso quiere decir que Francisco heredará la administración del Limbo. Eso puede sernos muy útil para encontrar conocimiento —dice Drake.
—Veo que sigues siendo un fanático del estudio —dije mientras me acercaba a Alice—, es hora de volver a casa.
*
A la mañana siguiente, amaneció soleado. Después de mucho tiempo, el sol había salido en Pathoria y en todo el continente de Septimus. La guerra inexistente que se llevaba a cabo al interior de la dinastía Drakest había terminado. Y con ello, se abría una nueva era donde solo nos queda esperar a ver lo que nos depara el destino.
Death y Arthoris se quedaron reconstruyendo Listertock. La ciudad que fue sede de la dinastía Drakest hasta la muerte de Drake será reconstruida y será devuelta a la vida después de mucho tiempo. Taurustar en cambio volvió a su cabaña, parece que algo lo está acongojando en este tiempo. Su mirada parece perdida y muchas veces lo he visto pasear por el cementerio de la ciudad de Ousary con el fin de visitar una tumba sin nombre. Alcanor se fue a Alfiria, donde sigue manteniendo el control junto a algunos rezagados de la Black Legion que estaban en el palacio de Taurustar Drakest. En lo que respecta a Torik y Higdoom, ambos se quedaron en Pathoria haciendo sus actividades económicas entre el continente del norte y Alfiria. Con mi familia, en cambio, nos quedamos en Dome, al menos así fue hasta que un día South llega al palacio de Dome a través del portal de nuestra época, ensangrentado y con claros signos de haber sido atacado. Al revisarlo nos dimos cuenta de que tenía en su poder un mensaje. Al sacarlo solo vimos una pequeña advertencia...
"Muchas veces... Debemos estar atentos a no dejar ningún rastro, vivo..."

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