El panorama era completamente desconcertante. De no haberse presentado el padre Carlos en ese estado no lo hubiese creído, pero ahí estaba, ensangrentado y gravemente lastimado. Francisco lo atendió sanándole sus heridas y lo dejamos en su habitación para que descansara. Eran muchas las interrogantes que estaban en mi mente en estos momentos. Ya habíamos derrotado a la muerte, sin embargo, al parecer existía otra persona o grupo de personas que estaban decididos a dar pelea. El mensaje era bastante claro y Francisco no se mostraba sorprendido del todo.
—Alice —dice Francisco interrumpiendo mis pensamientos—. Sé que estás preocupada por Carlos. Pero que no se te olvide que yo no era el único secuaz de la muerte.
—Entonces, crees que es uno de los otros miembros de los seguidores de la muerte ¿Verdad? —dije.
—No hay duda y viendo que Carlos regresó de aquel mundo, tengo perfectamente claro quiénes fueron los culpables.
—¿Huh? —dije mientras mostraba mi asombro y mi duda respecto a lo que me dijo Francisco—. ¿Qué quieres decir?
—Se te olvida que era el Papa de la Muerte. Por mucho que la muerte haya controlado mi voluntad, los recuerdos de esos días siguen intactos… —Francisco hace una pausa—, la muerte tenía pensado en invadir el otro lado.
—¿El otro lado?
—Si tuviera que decirlo de una forma en que lo entiendas, es el mundo del cual llegamos a este.
—Entiendo. Por eso es que estabas en búsqueda de Carlos en el otro lado. Sin embargo, lo que no esperabas era que Drakesttor te encontrara cuando aún estabas como "Acólito de la muerte".
—Sí, el problema es que, dentro de mis sospechas, es muy probable que esos cuatro idiotas tengan organizada una especie de resistencia para atacar tanto ese mundo como este.
—Eso suena bastante grave.
—Lo es —dijo Carlos, ya entrando a la sala donde estábamos conversando con Francisco.
—Veo que ya estas mejor —dijo Francisco algo más relajado.
—La verdad de las cosas es que estoy aún algo adolorido por ese combate.
—Ya veo, entonces fueron ellos después de todo.
—La verdad no sé quiénes eran —dijo Carlos mientras se sentaba en el sofá—. Lo único que puedo decirte es que esos sujetos son muy fuertes —hace una pausa—. Más fuertes que la Black Legion incluso.
—Lo sé —dijo Francisco algo serio y pensativo.
El silencio se apoderó de la sala un par de minutos. Francisco estaba pensando en todo lo que estaba ocurriendo y eso lo pude saber debido a su rostro. Carlos estaba aún tratando de recuperarse, se hacía masajes para no sentir mucho dolor en su cuerpo. En eso, entra Drake, Xorax y Alcanor.
—Vaya... veo que estas mejor South —dijo Drake.
—Sí... —Carlos no tomó mucha atención a las palabras de Drake. Seguía haciéndose masajes y pensando, y en eso, Drake observa a Francisco seriamente.
—¿Dónde está tu hijo? —preguntó.
—Está en Pathoria con Camila —le contesté.
—¿Camila? ¿Te refieres a Darkiria? —me preguntó Alcanor.
—Así es. Creo que son pareja de hecho —dije, sonriendo.
—Drakesttor… —Francisco menciona eso mientras sigue pensando.
—¿Qué sucede Taurustar? —preguntó Xorax un poco desconcertado.
—Es raro que me llames Taurustar. Tú eres el primer Taurustar Drakest.
—Yo dejé de ser Taurustar Drakest en el juicio final. Más bien, dejé de serlo cuando decidiste cederle tus poderes a Alice. Eso facilitó que la Muerte te controlara, y bueno, debo decir que eso hizo que te convirtieras en un Drakest bastante… Único.
—¿Qué quieres decir Xorax? —pregunté algo desconcertada.
—Taurustar... ¿Te diste cuenta verdad?
—¿Qué quieres decir? —dijo Francisco algo inquieto.
—Hablo de que posees el poder de tres de las cuatro dinastías —al decir esto, Francisco se notó algo más aliviado.
—Sí, es verdad... Tengo los conocimientos y habilidades para usar magia, conjuros y hechizos de las dinastías Drak y Chaos... además, poseo las habilidades de la dinastía Pathos para pelear con espada.
—Que no se te olvide que también yo soy un mago solo de combate cuerpo a cuerpo y no tengo los poderes de los Pathos —dijo Drake.
—Sí, eso lo sabemos Drake —dijo Xorax—. Sin embargo, sabemos que ese no es su único cambio ¿No? —Francisco volvió a inquietarse.
—Creo que ustedes dos hablan demasiado —dijo Francisco algo molesto mientras observaba a Carlos seriamente—. Tenemos este problema aún por resolver, así que lo mejor será no adelantarnos a lo que se viene.
—¿Qué pasa? —preguntó Xorax.
—Los causantes del ataque a Carlos son soldados y ejércitos correspondientes a la Muerte... Lo sé porque como en ese entonces era Acólito de la muerte tuve que encargarme de tareas para ayudar a dicho ejército. Tengo las sospechas que son cuatro generales en particular los responsables de esto —Francisco al terminar esto sonríe—, lo bueno de todo es que están en la misma ciudad.
—¿Entonces qué pretendes hacer? —le pregunté a Francisco. Se gira a observarme.
—Pues volveremos a ese mundo.
—Es riesgoso, pero no hay otra forma de solucionar esto —dijo Drake.
—¿Riesgoso en qué sentido? —pregunté
—Estaremos involucrando a los humanos en peleas de magos. Además, personas como los magos elegidos de la dinastía Chaos, Tú, Alice, Carlos, Drakesttor, Arthoris y los hermanos Thor son personas humanas que mucha gente logrará reconocer.
—Lo que dices es verdad. Mientras nos mantengamos alejados de nuestros cercanos, estaremos bien —dijo Francisco.
—En mi caso, Francisco, mis padres y mis familiares se fueron de la ciudad una vez que ocurrió el incidente con South —mencioné.
—Mis padres viven fuera de la ciudad y no tengo otros familiares en esta. No deberíamos tener problemas, creo yo —me dijo Francisco.
—¿Qué pasará contigo, Carlos? —pregunté
—Creo que no podré ir. Me conoce mucha gente, pero, sobre todo no estoy en condiciones de luchar.
—Drake, Alcanor, Xorax... ¿Alguno de ustedes viene? —pregunté.
—No pertenecemos a ese mundo la verdad… Llamaríamos mucho la atención de las personas —dijo Alcanor.
—Comprendo.
—¿Piensan volver a ese mundo? —dijo Darkiria quien venía junto con Drakesttor.
—Sí, de hecho, ahora que están aquí, deberían acompañarnos —dije
—No creo que sea conveniente que Darkiria vaya —mencionó Drake.
—Descuiden, me quedaré aquí —en eso, Darkiria se acerca a Drakesttor y lo besa—. Ve con tus padres. Cuídate mucho.
—Sí Camila —Drakesttor sonríe y nos mira—, pues bien, en marcha.
Llegamos al jardín donde estaba el portal. Aquel portal del cual hace ya bastante tiempo Francisco y yo llegamos de nuestro mundo posterior al incidente con South y Arthoris. La verdad estaba algo emocionada. Íbamos a volver a nuestra realidad, a nuestra pequeña e inerte realidad, ignorante de todas las cosas que existen y que están fuera de todo entendimiento y lógica del ser humano. Frente al portal, estábamos los tres como una familia. También estaban Alcanor, Drake, Xorax y Darkiria. Todos despidiéndonos y deseándonos suerte ya que, con seguridad, iba a ser una pelea algo reñida.
Al finalizar la despedida cada uno de nosotros entró al portal esperando encontrar un panorama distinto de nuestro actual mundo y esperando que, con los años de ausencia, mucha gente se haya olvidado de aquellos incidentes ocasionados por nuestra presencia.

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