-... Llévame contigo…-
- ¿Serás la bestia divina en la batalla?¿ Me dejarás montarte y lucharás cortando cuellos, cuidando mi espalda? -mi rostro se heló de nuevo…
- No.- dijo firmemente.- Si muero, tengo arreglado tu desaparición del castillo hacia los bosques del norte. Es todo lo que puedo hacer por tí.
-... crees que puedes morir…?- Pensar en mi hogar, el bosque… mi familia… ahora se siente tan lejano… y Hen… a pesar de no ser uno de los míos se siente como familia también,no puedo dejarlo a su suerte.
-
Los años no pasan para tí igual que para mi…- en su mirada hay cierta nostalgia mientras acomoda mi cabello- te ves tan joven, como el primer día que te ví y sin embargo, para mí ya han pasado 30 años, no soy viejo- se ríe- pero tampoco soy tan joven… en 30 años más… seguirás así de joven?- dice acariciando mi rostro, sé a lo que se refiere y una lágrima se escapa por mi mejilla- ya seré un anciano… si aún sigo vivo.
Mis ojos se llenaron de más lágrimas, ¿cómo podía alguien desaparecer así de rápido?
Puso ambas manos sobre mis hombros, apretándolos- Lo que quiero decir es que moriré, no te mentiré diciéndote que podré cuidarte por siempre. Si muero ahora, o en 30 años es igual para mi. Mi vida es no mía, se la debo a mi pueblo. Será un honor darle defendiendo a la gente que vive en estas tierras. Y tal vez, la siguiente vida pueda tener la libertad de hacer lo que desee y te seguiré y viviré contigo en ese bosque… - ahora parecía que quien iba a llorar era él. Pero no lo hizo, se levantó y comenzó a prepararse para entrar a la cama.
-Partiré en tres días- la luna iluminaba su espalda, no eran pocas las cicatrices… pensar que pudo morir muchas veces…
-
Me dijiste que harías todo lo que pudieras por ayudarme… Si puedo saber de mi familia, quiero estar ahí. Si algo te pasa,yo quiero estar ahí…- no podía levantar mi cabeza pidiendo algo tan absurdo como llevarme a la batalla, sabía que de alguna manera sólo sería un lastre, pero aun así, quería estar con él.- No creo poder ser esa bestia mítica que te dará un par de brazos extras para derrotar a tus enemigos mientras corres como el viento sobre mi lomo…pero…
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Aprenderás a usar un filo.
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Pero… no puedo…no puedo matar a nadie…
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Si eres lo suficientemente fuerte, puedes decidí escapar de la batalla sin matar. Si sabes dónde atacar, puedes hacer el suficiente daño para detener a tus enemigos sin matarlos.
No importaba lo que dijese, no podía imaginarme atravesando la carne de otro ser sin repulsión. Aún así acepté.
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