Please note that Tapas no longer supports Internet Explorer.
We recommend upgrading to the latest Microsoft Edge, Google Chrome, or Firefox.
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
Publish
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
__anonymous__
__anonymous__
0
  • Publish
  • Ink shop
  • Redeem code
  • Settings
  • Log out

Reza o Apuesta

La oferta

La oferta

Oct 30, 2022

Capítulo 3: La oferta

Anubis dormía bajo la luna roja de la nublada noche cuando sintió una fuerte punzada que la dejó inconsciente. Loise, quien pasaba justo enfrente de la habitación, pudo ver cómo dejaba de respirar y se apresuró a acercarse. Dos segundos después, vio cómo repentinamente su pecho volvió a moverse con la naturaleza.
-¡Anubis! - le gritó, agitándola - ¡Despierta!¿Anubis, sigues ahí? ¡Por favor, despierta! -
-Hahh hahh- respiraba dura- ¿Qué ha pasado?- dijo, sin entender nada.
-Has dejado de respirar por varios segundos, ¿te encuentras bien?- preguntó Loise, preocupada.
-¡Qué!?¡No tiene sentido nada! Solo me costó respirar un poco, pero no creo que haya tenido algún problema. ¿Estás seguro de que no te lo has imaginado?- se frotó los ojos.
-¿Eh? No, no, estoy seguro de que no ha sido parte de mi imaginación. Lo he visto, te lo jurotemblaba la anciana, ella tampoco entendía nada - Bueno, da igual, lo importante es que ahora estás bien. Por si vuelve a pasar algo, te acompañaré esta noche, ¿te parece?-
-Si quieres y estás más tranquila, claro que sí.- Le respondió con una cálida sonrisa. Loise le devolvió la sonrisa. 
-Está bien, ahora traigo mi saco de piel- dijo, yendo a por este. 

Cuando ya había pasado la noche, las fuertes llamas del amanecer del infierno despertaron a Anubis. Miró a su derecha y vio cómo Loise dormía plácidamente.
-Intentaré hacer el menor ruido posible- susurró mientras bajaba lentamente de la cama.
Salió rápida y silenciosamente del pequeño templo y contempló cómo los astros giraban para desaparecer despacio en el firmamento.
-Aghh- bostezó y se estiró- qué día más horroroso. ¡Me encanta! Bien, ¿y qué haré hoy..?- se preguntaba, tocándose la cabeza. 
En ese mismo instante, se comenzó a escuchar a los alrededores el eco de las trotadoras pezuñas de caballos esqueléticos que se aproximaban cada vez más y más hacia Anubis.
-¿Qué está pasando?¿Vienen hacía aquí?- se apresuró a correr hacia dentro, donde cogió una ballesta.
-Nenita, ¿qué está pasando?- dijo Loise, frotándose el rostro.
-¡Nos atacan!- gritó angustiada. 
-¿Cómo? Este territorio es parte de los desterrados, ningún miembro de la ley puede entrar aquí- respondió, seria- ¿Qué está pasando? -
-No creo que sean ordenados por Satán, son desterrados. Ahora vuelvo, no salgas, estás muy débil para luchar.- 
-¿What? Me estás subestimando. No te creas que tú sola podrás luchar con toda esa gente, estás siendo demasiado inconsciente. ¡No iras sola!- dijo seria
-Estás bien, podrás acompañarme, pero te retirarás cuando yo te diga. Estás demasiado frágil y eres demasiado terca para parar cuando ya no aguantas más. Tu salud es la única salud que no te importa.-
- ¿Quieres que te diga quién es la terca? Solo me iré si no veo peligro.-
Ambas salieron a la entrada, donde se oían a los caballos cabalgar a poco más de un metro, y poco a poco, tras la roja niebla que dejaban los esqueletos, se pudo ver cómo un carruaje negro y dorado se acercaba a una gran velocidad. Pasaron cinco minutos y, cuando la niebla ya había desaparecido, se pudo percatar de que quien manejaba ese elegante transporte no era ni más ni menos que Luinan.
-¿Qué hace aquí?- se preguntó Anubis a sí misma, enojada. 
Loise miró al carruaje, cabreada también, y luego se giró a mirar a su pequeña Anubis con preocupación.
-¿Qué está pasando aquí?- se preguntó, angustiada.

El automóvil derrapó soltando enormes cantidades de polvo que usaron que ambas tosieron pesadas y su visión se viera reducida.
-Querida Anubis…-
Anubis se retorció al escuchar su voz.
-...vengo a hablar seriamente contigo. Te pediría por favor que no rechazaras mi oferta y que podamos hablar a solas. - dijo, mirándola atentamente, sonriendo.
Anubis eludió su mirada mirando hacia su madre y dijo:
-¿De qué quieres hablar?-
-Te lo diré cuando Loise se vaya y tú me mires a los ojos- frunció el ceño.
-¿Crees que os dejaré solas? Eres una bruja manipuladora, no dejaré que le hagas nada a mi hija- dijo Loise, poniéndose delante de Anubis, impidiendo que la cruel mujer le hiciera nada. 
-Loise, señora, ¿Tanto desconfías de mí? Puedes usar tu cristal protector si quieres que no utilices ningún tipo de magia, déjalo a Anubis y déjanos solas- 
-Como le pase algo a mi pequeña, prometo asesinarte con mis propias manos. Creeme que lo haré - le dio el colgante a Anubis y le dijo al oído- Cuando pienses que lo controlas se activará la magia. No dudes o usará tu magia. No te dejes convencer por nada y, cuando termineis de hablar, baja rápido, te haré una limpieza, por si acaso.- Al terminar su aviso, se fue, pero no bajó todos los escalones, lo que le permitió ver a la distancia, pero sin aceite.

 -¿Qué quieres ahora?- preguntó, apretando los labios.
-Relájate y déjame comprobar si es cristal ya está funcionando-
-No te atrevas a hacer algo de lo que te puedas arrepentir. Adelante.-
Luinan probó trucos simples, pero al haber protección sintió una punzada eléctrica.
-Jajaja, no es solo de protección, también es de espejo, devuelve el dolor que se emplea. Qué bien se protege la vieja.- dijo, riéndose - En fin, a lo que iba. Tengo que contarte sobre una apuesta.- sonrió.
Anubis miró enfadada a Luinan y dijo- Primero que nada, no te atrevas a decir nada de mi madre- respondió, fulminándola con la mirada - y segundo; ¿Crees que voy a hacer una apuesta contigo? Me repugnas- sacó la lengua, simulando arcadas.
-Esta apuesta te gustará. Si ganas, os dejaré en paz y no volveré a molestarte nunca más, me esfumaré con el viento y no me volverás a ver jamás... pero si YO gano, me entregarás tu vida. No te mataré, ni mucho menos, pero serás mi esclava. Me parece bastante justo ya que eres demasiado terca y todo lo que quieres lo consigues. Y a ti... ¿Qué te parece?-
-Hmm… Me parece interesante y divertido. Sé que ganaré, así que no me importa jugar- sonrió - ¿De qué se trata?-
-¡¿Así que lo haces por diversión?! - rió - Dejemos que sea un secreto hasta que lo lea, tienes 6 meses humanos para hacerlo, empieza cuando quieras, yo lo sabré.-
-Me aburro mucho y una apuesta así puede divertirme- le echó una mirada a la lunática- ¿Un secreto hasta que lea...?¿Él que tengo que leer?- preguntó, dudosa. 
-Este contrato-se lo entrego
-¿Un contrato?- comenzó a leerlo- Pfft, ¿enamorar a una humana? Qué cosa más ridícula, sabes que puedo enamorar a gente en horas, ¡¿y me das 6 meses?!-
-Creeme que dos meses es muy poco para tu objetivo -dijo seria. Luego, se volteó y volvió a montarse en su lujoso carruaje. 
-Hasta luego, querida - se despidió, ya a lo lejos. 
- Tsk, lunática - se dijo a sí mismo Anubis, poniendo los ojos en blanco. 
Cuando Loise por fin escuchó que los caballos trotaban a lo lejos, salió corriendo, abrazó a Anubis y comenzó a llorar
-Ay, mi vida, ¿estás bien? ¿Te ha hecho algo?- Dijo, sin soltarla. 
-N~no me ha hecho nada, pero ¿por qué lloras?- miro con preocupación
-Tengo miedo de saber lo que ella es capaz de hacer- 
-Tranquila, todo está bien -le sonrió- ¿Y si me haces una limpieza?-
-Sí, sí, vamos adentro y te limpio todo lo negativo que esa mujer te ha echado encima-
Ambas bajaron hicieron abajo e hicieron la limpieza en la habitación de Loise.





Paradis, Inglaterra. 

Lorraine se encontró en su cama, en posición fetal, soltando un mar de lágrimas y lamentando haber nacido en ese mundo tan cruel.
-¿Qué he hecho para merecer este desprecio? ¿Por qué la madre superiora no puede aceptarme tal y como soy? ¿Será porque no soy tan buena cristiana como ella? Me esfuerzo al máximo, pero no vale la pena, nunca dejaré de ser una basura. Mamá, papá, perdón por decepcionaros, no soy lo suficientemente bueno para seguir viviendo. - sollozó.

Luinan, quien estaba viendo sus lamentos con una gran sonrisa, comprendió los pensamientos de Lorraine y, preocupada, no pudo controlar sus movimientos.
-No te vas a matar, no morirás antes de que te mate - Entonces, la durmió con un conjuro- Usaré esto por ahora. No pienso quitarte el ojo de encima.-

makiibunn
maki&leo★

Creator

Comments (0)

See all
Add a comment

Recommendation for you

  • What Makes a Monster

    Recommendation

    What Makes a Monster

    BL 75.7k likes

  • Silence | book 1

    Recommendation

    Silence | book 1

    LGBTQ+ 27.3k likes

  • Touch

    Recommendation

    Touch

    BL 15.6k likes

  • Invisible Boy

    Recommendation

    Invisible Boy

    LGBTQ+ 11.5k likes

  • Blood Moon

    Recommendation

    Blood Moon

    BL 47.7k likes

  • Invisible Bonds

    Recommendation

    Invisible Bonds

    LGBTQ+ 2.4k likes

  • feeling lucky

    Feeling lucky

    Random series you may like

Reza o Apuesta
Reza o Apuesta

919 views3 subscribers

En esta historia una de nuestras protagonista llamada Anubis quien es un demonio de carácter fuerte y algo infantil, realiza una apuesta con Luinan, a la que describe como una antigua "amiga". La apuesta dictamina que Anubis deberá salir al mundo de los mortales, cuya lina temporal es 1966, allí tiene que enamorar a una monja llamada Lorraine quien es la otra protagonista. Lorraine es descrita como una joven amable quien es maltratada por el resto de sus hermanas(monjas), pero comienza a volver a conocer la felicidad cuando conoce a una nueva inquilina en Paradis llamada RoseMary, pero lo que Lorraine no sabe es que RoseMary realmente no es una humana cualquier si no que se trata de Anubis quien esta camuflada entre los humanos para poder completar su misión.
Subscribe

10 episodes

La oferta

La oferta

76 views 3 likes 0 comments


Style
More
Like
List
Comment

Prev
Next

Full
Exit
3
0
Prev
Next