El que no arriesga no gana
Pasamos la noche en el desolado camino, no encendimos fogatas para no llamar la atención y se colocaron vigías ocultos a cierta distancia, delante y detrás de la caravana como medida de seguridad, el ataque lo realizaríamos a la noche siguiente, durante el día el equipo de infiltración compuesto por Vance, Jonas y yo nos acercaríamos al campamento cautelosamente y esperaríamos.
El equipo de bombardeo estaría compuesto por 6 magos, Katarina que era la maga más poderosa de la expedición lideraría el ataque, los 6 magos estarían escoltados por los guerreros más fuertes, 2 sanadores y serian guiados por Val, por el camino que ya habíamos reconocido.
Gilbert y Sophia acompañaban al grupo como escolta y sanadora respectivamente, el resto de los aventureros cuidarán de la caravana que avanzaría lentamente al punto de descanso, cuando los vigías divisarán la caravana y fueran a avisar al campamento serían emboscados por el grupo de bombardeo.
Termínanos el desayuno y nos alistamos para salir, los del equipo de infiltración seríamos los primeros en salir, debíamos ubicar el arroyo y posteriormente seguir su cauce cuidadosamente para no ser descubiertos.
-"Tengan mucho cuidado"-, nos despidió Sophia con una cara preocupada.
-"Oye Leif si no regresas no te lo perdonare"-, dijo en un tono furioso Val.
-"No te preocupes, cuento contigo para guiarlos y contigo también Katarina, no te contengas al lanzar los hechizos"-, animé a ambas chicas.
-"Si consigues regresar de esta te invitare unos tragos"-, me despidió Gilbert con su habitual rostro inexpresivo.
-"Cuenta con ello, haré que te arrepientas"-, le dije con una sonrisa burlona.
El equipo de bombardeo saldría a media tarde y la caravana llegaría recién al punto de descanso después de la puesta de sol, el equipo de bombardeo debía eliminar al vigía de la entrada del campamento, la posición que ocupaba el vigía de los bandidos sería ideal para realizar el bombardeo.
La prioridad del equipo de bombardeo sería atacar a las tiendas más grandes para causar confusión, la señal la daríamos los del equipo de infiltración una vez matemos al líder de los bandidos, a partir de ese momento escaparíamos por nuestra cuenta.
Caminamos varios kilómetros entre barrancos y finalmente dimos con el arroyo, su cauce seguía un profundo cañón de norte a sur y hacía varias curvas, comenzamos a avanzar a paso ligero para evitar hacer ruido.
Luego de mucho caminar encontramos una pequeña cueva y descansamos durante una hora, ya habíamos pasado del medio día, en solo dos o tres horas más el equipo de bombardeo comenzaría a moverse, después de una ligera comida continuamos nuestro camino.
Habíamos pasado la media tarde y las sombras ya cubrían gran parte del cañón, apenas nos quedaba una hora más de luz cuando oímos risas a lo lejos, observamos cubiertos detrás de una gran roca, había varios hombres de aspecto desaliñado en la orilla del arroyo, algunos recogían agua, otros lavaban sus ropas.
-"Entonces llegamos?"-, pregunto Vance.
-"Sí definitivamente es el campamento"-, respondí.
Aunque aún no podíamos ver el campamento debido a una curva del arroyo.
-"Busquemos con cuidado un mejor lugar para observar"-, dijo Jonas.
Tras conseguir un buen punto de observación esperamos la llegada de la noche, ahora todo dependía de que cada quien cumpla con su parte.
Esperamos unas horas antes de empezar a movernos, nos acercamos cautelosamente a la última curva del arroyo, al mirar al otro lado el cañón se ensanchaba originando un pequeño valle, allí se encontraba el campamento, todavía había un poco de actividad.
Algunos hombres bebían alrededor de las fogatas, se podía sentir el olor a alcohol en el aire.
-"Es bueno que estén bebiendo alcohol, nos facilitará las cosas"-, dijo Jonas.
-"Si una vez todos se vayan a dormir será más fácil entrar"-, acotó Vance.
-"Recuerdan en qué dirección se encontrará el grupo de Val?"-, pregunte a ambos.
-"SI"-, ambos respondieron.
Una vez empiece el bombardeo habíamos acordado huir hacia el lugar donde estarían el grupo guiado por Val.
-"Debemos ser cuidadosos, algunos bandidos podrían permanecer como centinelas nocturnos"-, dije en un susurro a Vance y Jonas.
Esperamos un par de horas más y vimos cómo después de mucho beber los últimos hombres que seguían alrededor de una fogata se iban a dormir.
Ya debíamos estar cerca de la media noche, el cielo estaba nublado y quedaban pocas fogatas encendidas.
-"Hagámoslo"-, susurre a Vance y Jonas.
Entonces comenzamos a movernos silenciosamente entre las sombras.
Llegamos a donde comenzaban las tiendas, eran bastante grandes y parecían nuevas, debían contener entre 10 a 12 personas cada una, nos arrastramos lentamente hasta la sombra de una, solo nos comunicábamos con toques y señas, prestaba atención a todos los sonidos, entonces un extraño aroma llamó mi atención, Vance jalo ligeramente mi manga, cuando lo mire me hizo un gesto señalando la nariz, el también percibía el mismo aroma, era aceite para lámparas.
Me arrastré hasta un pequeño tonel de madera y confirmé que efectivamente era aceite, el tonel era del tamaño de un cubo de agua y tenía un pequeño corcho tapando un agujero en la parte superior, hice unas señas a Vance y el luego le repitió las señas a Jonas, había llegado al borde de la tienda y tras observar cuidadosamente el espacio libre y escuchar con atención durante unos segundos crucé rápidamente hasta la sombra de la siguiente tienda.
Luego Vance repitió el mismo proceso, entonces Jonas sacó el corcho y volcó el pequeño tonel al lado de la tienda dejándolo que lentamente derramara su contenido y finalmente Jonas cruzó a la siguiente sombra.
Repetimos el mismo proceso, avanzando cautelosos prestando atención a los sonidos a nuestro alrededor, si encontrábamos otro tonel con aceite para lámparas lo volcábamos y dejábamos que derramara su contenido al irnos, algunos hombres seguían despiertos y hablaban dentro de las tiendas, cada vez nos acercábamos más a la gran tienda ubicada en el centro del campamento.
Finalmente nos ocultamos a la sombra de un motón de provisiones, había barriles de gran tamaño y sacos apilados con granos, carne seca y en bien acomodadas en cajas de madera, muchas espadas de una mano de calidad media.
-"Algo anda muy mal, están muy bien aprovisionados, todas las tiendas son nuevas y de buena calidad y mira esas espadas!? Nunca vi a un grupo tan bien abastecido antes"-, dijo Jonas con una cara de frustración.
-"Si definitivamente no son no grupo de bandidos cualquiera"-, contestó Vance.
-"Los bandidos no suelen ser tan organizados?",- pregunté a ambos.
-"Ya hemos luchado contra grupos de bandidos numerosos antes, pero nunca vi un grupo como este, su equipo parece más el de un ejército que el de bandidos fugitivos"-, contestó Vance.
-"Lo único que los hace parecer bandidos es lo descuidados que son"-, agrego Jonas.
-"Están listos?"-, pregunté a ambos.
-"No hay forma de que esté listo para esto"-, dijo de manera sombría Jonas.
-"Solo hagámoslo y huyamos"-, dijo Vance.
Alistamos las armas de manera nerviosa, esta sería mi primera pelea contra otros humanos en esta vida.
Mi conciencia adulta me daba algo de calma gracias a mi experiencia previa, pero mi mente y cuerpo joven sumado a la descarga de adrenalina casi me hacían sentir excitado, saque un pequeño frasco de mi bolsa, contenía un poderoso veneno de efecto paralizante.
La boca del frasco estaba cubierta con un tapón hecho de varias capas de tela de modo que sea semipermeable para facilitar el 《untar》 veneno en los filos de las armas.
-"Muéstrenme el filo de sus armas"-, dije a ambos y pase la boca del frasco por el filo de la lanza de Vance, el rapier y la daga de Jonas.
-"Nunca pierdes la oportunidad de ganar algo de ventaja eh?"-, dijo de una manera siniestra Vance.
-"Ahh eres un tipo con trucos aterradores"-, dijo Jonas con una cara que parecía a punto de vomitar.
-"Ninguna precaución es demasiada, no sabemos que encontraremos dentro de esa gran tienda"-, conteste.
Nos miramos los unos a los otros y re afirmamos nuestra determinación, entonces nos movimos cuidadosamente a la entrada de la gran tienda.
Nos detuvimos frente a la tela oscura que servía de puerta en la tienda y escuchamos cuidadosamente, se escuchaban a varias personas hablando.
-"Maldición no está solo"-, susurro Vance.
-"Que haremos?"-, preguntó nerviosamente Jonas.
-"Si resulta que son muchas personas lanza inmediatamente la señal, ya nos las arreglaremos"-, contesté a Jonas.
Entonces utilizando la punta de mi espada derecha moví ligeramente la tela para dar un vistazo al interior.
La tienda era amplía pero en el centro habían colocado otras telas de color claro colgando del techo como cortinas para obstruir la vista del centro, aparté la tela e ingresamos silenciosamente, las personas que se encontraban en el interior seguían murmurando entre ellas, podíamos ver sus siluetas a contraluz de las lámparas que colgaban entre los pilares principales de la tienda, eran más de 6 personas, 4 de ellas estaban casi apoyadas por la cortina que colgaba del techo, serían los primeros a los que acabaríamos, ya nos las arreglaríamos con los demás.
Mire a los ojos a Vance y Jonas, ya no había marcha atrás, nos acercamos a la cortina, Vance y Jonas sudaban profusamente, entonces lanzamos nuestro ataque.
-"GUAGHHHH"-, gritaron 4 hombres al ser apuñalados a través de la cortina.
A mi izquierda Vance ensarto al que se encontraba más alejado del grupo con su lanza, a mi derecha Jonas uso su rapier para dar una mortal puñalada ascendente directo al corazón, apuñale a los dos más cercanos directo en la nuca, atacando su espina dorsal para eliminarlos rápidamente, la cortina cayó y otros 5 hombres se encontraban frente a nosotros, uno era decididamente el jefe de los bandidos acompañado de 3 de sus secuaces y un gran hombre vestido elegante como un soldado que destacaba como un faro entre los demás.
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