Please note that Tapas no longer supports Internet Explorer.
We recommend upgrading to the latest Microsoft Edge, Google Chrome, or Firefox.
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
Publish
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
__anonymous__
__anonymous__
0
  • Publish
  • Ink shop
  • Redeem code
  • Settings
  • Log out

TIZOC: Entrada al inframundo (Spanish)

CAPÍTULO 10: ¿Quién eres? (parte 2)

CAPÍTULO 10: ¿Quién eres? (parte 2)

Nov 22, 2022

Algunos chascarrillos fueron dichos durante el trayecto, dos amigos burlándose de la anécdota que habían vivido a penas unas horas antes. Ninguno de los dos sabía de dónde habían sacado tanta valentía para hacer aquello, la adrenalina del momento y el recuerdo de sus piernas temblando por el temor de ser alcanzados; ahora podían hablarlo entre risas.
Habían perdido el tiempo con estupideces, era casi medio día y ellos ni siquiera habían desayunado, mucho menos se dieron el espacio para conversar sobre lo que harían a partir de ahora. Entraron caminando uno al lado del otro a la animada taberna, clientes salían y entraban, algunos locales y otros viajeros que se detenían a beber; dos mejores amigos, sumergidos en sus bromas, se robaron la atención de casi todos en el lugar.
— ¡Pequeño bombón! — el mismo hombre de largos cabellos negros se levantó de su asiento, llamándole con una mano para acercarse a su mesa.
El cuerpo de Xel-há se tensó en ese momento, abrió los ojos completamente lleno de sorpresa y una pequeña pizca de miedo. Sostuvo la muñeca del querubín con fuerza y lo arrastró lejos de esa extraña persona, eligiendo una mesa al fondo del establecimiento, fuera de la vista del hombre. Este último simplemente se mantuvo de pie, sonriendo, apreciando como su presa huía despavorido de sus manos.
Kunak optó por no cuestionarlo, al menos no por ahora, era consciente de que tenían cosas de que hablar más importantes que insistir por información de ese sujeto. Luego de ordenar la comida, y recibirla, su vivaz conversación tuvo que verse interrumpida por asuntos de mayor relevancia.
— ¿Qué piensas hacer? — Kunak, quien había pedido un vaso de tequila, bebió un gran sorbo del alcohol, teniendo la intención de aclarar su garganta con la sensación de ardiente lava fluyendo por su garganta y estómago.
— En cada ciudad debe haber, por lo menos, un chamán. Alguien que sea un erudito en la magia y cercano a la vida de un dios.
Luego de dar algunos bocados a la comida, Xel-há continuó jugando con las verduras en su plato, por lo que su estómago seguía vacío; había estado diciendo que tenía hambre una y otra vez, pero, una vez comenzando a degustar, ese voraz apetito se esfumó de su cuerpo. Aquella extraña sensación de ser observado había regresado, manteniéndolo inquieto por dentro, pero expresando paz por fuera, por lo que, intencionalmente, juega en su plato con el cuchillo que venía para partir las verduras al vapor; alertaba a quien lo viera sobre un posible ataque.
— Tienen un buen inicio, pero no sabemos en dónde se encuentre esa persona de la que hablas — Kunak respondió mientras aceptaba un nuevo trago.
Xel-há sabía muy bien eso, había visto de lejos la manera en la que los chamanes trabajaban, pero nunca conoció las casas donde habitaban, podría ser cualquier vivienda que tal vez vieron ya o no. Una solución sería ir tocando de puerta en puerta hasta encontrarlo, pero a la larga podría ser contraproducente para ellos. Se sentía frustrado al no encontrar una buena opción para dar fin con su principal problema, tanto que su cabeza comenzó a doler ligeramente; llevó dos de sus dedos hacia su frente para masajearla y calmar las punzadas.
— ¿Bombón, beberías algo conmigo? — Xel-há abrió los ojos de golpe y, con una enorme calma, giró su cabeza hacia la derecha para observar a la persona que se había sentado a su lado.
Ahí estaba, el joven hombre de misteriosos orígenes, sonriendo como siempre y llevando consigo un par de vasos con alguna de las bebidas alcohólicas de la taberna. Se había adueñado con gran descaro de una de las sillas en la mesa que quedaban vacías.
— Ten esto... — entregó uno de los vasos a Xel-há y bebiéndolo continuó — ¿Qué es lo que están buscando?
Xel-há abrió la boca con la intención de contestar, pero volvió a quedarse con las palabras en la garganta, Kunak se apresuró a responder la pregunta del individuo no deseado.
— No hay nada que debas saber — enojado, se cruzó de brazos — Es de mala educación interrumpir las conversaciones de otras personas.
El hombre tampoco estaba feliz de que alguien le hiciera saber sus errores sin tener piedad alguna con sus sentimientos, aun así continuó con su amabilidad a pesar de haber sido molestado hace poco.
— A todo esto... Nunca me dijiste tu nombre.
La primera vez que se conocieron fue dentro del callejón, cuando esa persona le había hecho la misma pregunta, siendo interrumpidos por la voz del querubín; de ahí no volvió a ver al hombre hasta que se acercó a él con la ropa que ahora llevaba puesta, pero en ese momento simplemente hizo lo que debía y se alejó sin permitir que Xel-há dijera alguna palabra.
— Alguien como tú no debería hacerle preguntas a extraños con tanta confianza, pero ya que insistes, su nombre es...
— ¡Yuma! — Xel-há gritó de repente, interrumpiendo a Kunak antes de que revelara su verdadero nombre — Así es como me llamo.
Luego de darle, ciudad la mirada, una advertencia al querubín, sus ojos se dirigieron de nuevo al hombre que sonreía de satisfacción, finalmente conocía el nombre de su pequeña y escurridiza presa.
— Lindo — respondió.
Los labios de Xel-há formaron una sencilla curvatura hacia arriba; al percatarse, rápidamente borró la sonrisa de su rostro, tomó el trago que le habían traído y lo bebió de un solo sorbo, maldiciéndose miles de veces en sus adentros. El hombre se veía extasiado, era la primera vez que escuchaba con claridad la voz de Xel-há, además de que ahora podía presumir de saber el nombre de aquella inusual belleza que rondaba por el pueblo.
— ¿Quién rayos es este? – susurró Kunak al oído de Xel-há.
— Solo no le des importancia — respondió cerrando los ojos y negando lentamente con la cabeza.
Tomando una postura incorregible, digan de seres divinos, ambas personas continuaron conversando sin volver a mirar aquel tercero en la mesa; procuraron seguir hablando en un tono de voz moderado, suave y casi silencioso, después de todo seguía siendo un tema prohibido de escuchar para quienes no fueran ellos mismos. El hombre intentó volver a llamar su atención, pero, luego de preguntar qué era lo que estaban buscando, fue ignorado por ambos.
Continuó una y otra vez, a veces simplemente hacía algún chiste, pero ni siquiera así se tomaban la molestia de dedicarle una sonrisa. Entrando la desesperación a su mente y su negación ante la falta de interés en su persona, lo llevó a cometer acto inesperado que, para una persona común, no era una cosa de la cual preocuparse, sucedía lo contrario con Kunak y Xel-há. El ansioso joven, dejándose llevar por su deseo de atención, colocó su mano sobre el antebrazo del dios, petrificando el cuerpo de este mismo luego de sentir el toque de algo desconocido; los cinco dedos del hombre se aferraban a la piel de Xel-há, aún sin llegando a lastimarlo pero evidenciando la determinación de no dejarlo ir. Kunak estalló en rabia, ¿Cómo un mortal podía atreverse a tocar la piel de un dios?
Xel-há tiró de su brazo para zafarse del agarre, pero solo se volvió más fuerte, a pesar de que aquel hombre tampoco sabía por qué su cuerpo había reaccionado de esa manera, continuó negándose a dejarlo ir, no importaba cuanto luchara por alejarse. Desesperado, Xel-há golpeó la mano que le impedía moverse logrando, por fin, terminar con la ridícula riña.
— ¡Ay! — se quejó el hombre — ¡¿Por qué lo hiciste?!
— ¡¿Tú por qué hiciste eso?! — le respondió.
— ¿Por qué no dejabas de ignorarme?
Tanto Xel-há como Kunak se quedaron callados. La pelea de ellos tres había llamado la atención de todos aquellos que también comían y bebían dentro de la taberna, incluso contadas personas de fuera que pasaban casualmente por el frente se acercaron debido a los gritos.
— No tengo la obligación de hacerlo y mucho menos de dar explicaciones a un extraño — nuevamente tomó alguna de sus joyas y la dejó con furia sobre la mesa — Nos vamos.
La decisión del dios decepcionó al público que los escuchaba, con tristeza regresaron a lo que originalmente estaban haciendo, comiendo, bebiendo o yendo a otro sitio. Kunak salió corriendo detrás de Xel-há, quién estaba tan distraído con sus quejas que no olvidó detenerse a esperarlo; en verdad estaba pidiendo a los cielos no volver a encontrarse con aquella persona, pero deshacerse del hombre no sería tan fácil cómo él quisiera.
— ¡Lo estás haciendo de nuevo! — gritó siguiéndolo no muy lejos.
Negó violentamente con su cabeza sin detenerse, caminando con un destino desconocido, buscando alejarse de tal molestia. Tantos años en los que descendió todos los días a este mundo, con el deseo de experimentar la rutina diaria de un simple mortal y ese pensamiento se ve arruinado por una sola persona.
miyaleemanga
MiyaLee77

Creator

Comments (0)

See all
Add a comment

Recommendation for you

  • What Makes a Monster

    Recommendation

    What Makes a Monster

    BL 76.4k likes

  • Arna (GL)

    Recommendation

    Arna (GL)

    Fantasy 5.5k likes

  • Blood Moon

    Recommendation

    Blood Moon

    BL 47.9k likes

  • Earthwitch (The Voidgod Ascendency Book 1)

    Recommendation

    Earthwitch (The Voidgod Ascendency Book 1)

    Fantasy 3k likes

  • The Last Story

    Recommendation

    The Last Story

    GL 46 likes

  • Primalcraft: Sins of Bygone Days

    Recommendation

    Primalcraft: Sins of Bygone Days

    BL 3.3k likes

  • feeling lucky

    Feeling lucky

    Random series you may like

TIZOC: Entrada al inframundo (Spanish)
TIZOC: Entrada al inframundo (Spanish)

919 views4 subscribers

En un mundo donde necesitas recordar el pasado que olvidaste para ascender cómo un dios completo y aparecer en la máxima ofrenda que los mortales preparan a diario, siendo reconocido cómo uno de los seres más importantes del círculo celestial.

Xel-há encontrará la oportunidad de saber la razón por la que se convirtió en un Dios y ascender en el cielo, pero necesitará embarcarse en la peor misión de toda la historia divina, dónde el gobernante del reino de los demonios será clave para abrir ese recuerdo.

Un Dios de bajo rango, un joven aspirante a sacerdote y un querubín deberán pasar por los cuatro mundos del infierno para acabar con el Rey demonio de una vez por todas.

Estando a merced del destino.

¿Acaso somos los malos por buscar nuestra propia forma de amar?

¿Nuestra historia tendrá su final feliz?

¿Somos lo suficientemente fuertes para enfrentarnos a la verdad?

Historia basada en las costumbres, tradiciones y leyendas de México.
Subscribe

11 episodes

CAPÍTULO 10: ¿Quién eres? (parte 2)

CAPÍTULO 10: ¿Quién eres? (parte 2)

82 views 1 like 0 comments


Style
More
Like
List
Comment

Prev
Next

Full
Exit
1
0
Prev
Next