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En Gran Euronotos no había visto ningún libro que explicara de esa forma el mana, excepto uno que había leído cuando era niño antes de ser llevado a prisión. De pequeño, Oslac, quien prefería evitar ir al orfanato, le gustaba estar al aire libre con su perro o en la biblioteca vieja del barrio leyendo cualquier libro que encontrara. Allí habían libros que hablaban del mana pero la mayoría mencionaban sólo la utilidad e importancia del mana oscuro. Del resto había muy poca información, apenas y eran mencionados. El mana dorado en algunos libros no aparecía y en otros era llamado el mana prohibido o el mana de los traidores. Todos los libros eran parecidos en su contenido excepto uno que el pequeño Oslac había encontrado entre los escombros. Era un libro viejo y un poco desbaratado que después de sacudir el polvo lo leyó. Ese habrá sido el único donde alguna vez vio una pequeña explicación sobre todos los manas, incluyendo el de la luz dorada. Al leerlo se sentía contento de que la luz dorada no fuera la de los traidores, sino más bien que representara el intelecto. Esa felicidad duró poco, ya que al mencionárselo al viejo de la tienda con quien solía hablar frecuentemente, le arrancó el libro de sus manos - ¿Dónde encontraste esto? - preguntó el señor alarmado.
-Estaba entre aquellos libros - dijo el pequeño Oslac mientras señalaba el sitio donde lo había encontrado.
-¡Nunca viste nada! ¡¿Entendido?!- y enseguida el señor le prendió fuego al libro y lo lanzó al basurero mientras el perro de Oslac no paraba de ladrar. Oslac intentó rescatar el libro pero el señor lo detuvo y lo empujó hacia adentro de la librería, lo que causó que el perro lo mordiera. Después de eso, mientras estaba calmando a su perro, el viejo muy seriamente le dijo que se fuera y así, sorprendido y desilusionado, se fue.
Estas memorias habían regresado a la superficie, pero para Oslac no eran memorias agradables y prefería ignorarlas. Así fue como después de entregar el libro a la biblioteca, se topo con Ronald, quien seguramente había ido a buscarlo. Oslac se detuvo por unos segundos sorprendido viendo a Ronald en su nuevo uniforme, ya que ahora era Oficial Negro.
-¿Sorprendido? Vaya un poco decepcionante, era obvio que yo era el candidato perfecto para ser ascendido a Oficial Negro, ¿o tenías a otra persona en mente?- dijo Ronald mientras ajustaba el cuello de su uniforme hacia el frente.
-¿Cuándo fuiste ascendido?- preguntó Oslac.
-Hoy.- luego se acercó y le dijo - ¿que te pareció el libro el libro?
Oslac se quedó un segundo viendo a Ronald quien lo veía con una leve sonrisa como si estuviera probándolo. -Fue interesante - contestó, mientras empezaba a caminar lejos de la biblioteca. -No había leído mucho sobre ese tipo de cosas, no estuvo mal- y mientras caminaba metió la mano en su bolsillo donde tenía el marca libros y Ronald le siguió el paso rápidamente. -Qué bueno. Ahora, qué te parece felicitar al nuevo Oficial Negro Ronald, ¿ah?- Oslac siguió caminando, ignorando sus comentarios y pensando si realmente eso era todo lo que quería saber respecto al libro. Oslac tenía muchas preguntas que quería hacer, pero por lo visto no iba a ser posible, al menos no por ahora. Estaba seguro de una cosa, Ronald era más astuto de lo que pensaba y mucho más serio de lo que se mostraba.
-Respecto al libro… Gracias. Espero leer muchos libros más- dijo para agradecerle pero más que nada pidiendo que le diera más libros secretos como aquel.
-Por supuesto Os, mis recomendaciones siempre son buenas aunque no quieras aceptarlo - dijo Ronald y luego en un tono más serio continuó -Pero como verás no tengo el tiempo de recomendarte libros todo el tiempo. Aprende a buscar buenos libros por tu cuenta en la biblioteca. -Solo con eso esperaba que Oslac pudiera captar la pista que le quería dejar, y luego siguió hablando en su tono relajado de costumbre, pero todavía con intenciones de darle más pistas. -No es que hayan muchos libros buenos en esta mini biblioteca, pero bueno, supongo que un buen come-libros como tu le sacará provecho.- Después de estas palabras, ya habían llegado los dos al patio frontal del edificio y Ronald se adelantó.- Bueno me voy, tengo muchos deberes en mi nuevo rango- y levantó la mano en forma de saludo. Oslac sin pensarlo le dijo antes de que se fuera - ¡Oficial Ronald!- Ronald se volteó y Oslac procedió a hacer el saludo militar del clan como todo un Guardia a su Oficial; pies juntos y mano delante de la frente con la palma hacia delante, pulgar abajo, los tres primeros dedos estirados y los dos restantes cerrados.- Felicitaciones en su ascenso- y le mostró por primera vez lo que parecía la sonrisa de Oslac.

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