Los que habían escapado llegaron a una amplia habitación en el segundo piso del edificio el cual al contrario de la sala anterior, estaba vacía, sin muebles y en un estado de descuido. Se detuvieron para enfrentar a Oslac cara a cara. Una de ellos sacó un pequeño control para detonar explosivos si Oslac daba un paso más hacia ellos, pero de pronto, disparos empezaron a golpear las ventanas. No venían de los guardias de afuera ya que estos estaban ocupados lidiando con los otros miembros del clan y los bandidos que habían contratado. Venían del edificio del frente donde había una francotiradora que también era una oficial miembro del Clan de los Defensores que Isaac había previsto que necesitarían. No dispararon a las personas en la habitación, por órdenes de Isaac dispararon al suelo cercano a su posición. Llegaron más personas a la habitación y Oslac se puso a pelear contra ellos utilizando su vara. Uno de los hombres del otro bando se unió a la pelea y de una patada le quitó a Oslac la vara e intentó dispararle pero éste lo esquivó y en su lugar le dió a uno de los integrantes de su propio clan. Creyendo que tenían ventaja por haberle quitado todas sus armas, los cuatro peleadores se abalanzaron sobre Oslac pero este solo respiró profundo y empezó a pelear a golpes contra todos venciéndolos uno por uno. En ese momento uno de ellos se puso de pie y le gritó a su compañera que detonara los explosivos, si sus clanes se venían abajo, entonces acabarían por lo menos con parte del Clan de los Defensores también. El hombre agarró un cuchillo y salió corriendo hacia Oslac quien estaba terminando de pelear contra otro. Justo antes de que el cuchillo llegara a su abdomen un disparó lo hizo caer de las manos del atacante, Isaac había llegado. Había subido a la habitación a través de las ventanas ya despedazadas. En ese momento Oslac gritó -¡El control!- indicándole a Isaac que iban a detonar los explosivos pero él solo sonrió y la chica empezó a gritar - ¿Qué hicieron? ¿Por qué no funciona? - por más que presionara el control no funcionaba, ningún explosivo se detonaba. -Lo lamento pero ese control ya no va a funcionar - le dijo Isaac en un tono amable pero serio a la mujer y dijo - Verás, uno de los nuestros ya se encargó de los explosivos. - En ese instante Oslac recordó aquel oficial que parecía estar paseando por la habitación lujosa, seguramente él había estado a cargo de los explosivos. La chica ahora estaba sin salida e Isaac dijo - ¿Ahora que tal si se entregan antes de que hayan más heridos?
En ese momento llegaron más personas de los clanes enemigos a pelear, pero antes de que Oslac moviera un dedo para seguir luchando, Isaac salió corriendo y se puso delante de él. Sacó su vara para pelear y le dijo a Oslac que le cubriera la espalda. Sin embargo, no fue necesario, Isaac lidió con las 6 personas que entraron. Su estilo de pelea era tan limpio, no hacía movimientos innecesarios y se movía de tal forma que hacía parecer que lo hacía sin esfuerzo. Por otro lado la mujer que había estado encargada de los explosivos se levantó para pelear también pero apenas se movía, llegaban disparos de la francotiradora. Más rápido de lo que se imaginaba, Isaac ya había lidiado con todo y le dijo a Oslac que lo ayudara a esposar a las personas y llevarlas a la camioneta.
Había sido una misión agotadora pero no tanto como Oslac había pensado que sería. Al regresar al clan, a su piso asignado para el grupo G, todos los demás oficiales estaban allí esperando a Isaac y al grupo para celebrar por el éxito de la misión. No hubo ninguna pérdida de ningún miembro del clan y la mínima cantidad de heridos. La ciudad no había sufrido daños extra tampoco y los criminales irían a juicio como era debido. Todos recibieron felicitaciones e incluso Oslac fue felicitado por los otros dos oficiales que habían ido con él en la misión ya que para ser uno de los nuevos había hecho un buen trabajo. Al rato llegaron también los guardias que Isaac se había llevado a la misión para agradecerle y a felicitarlo por el gran éxito del plan. Isaac amablemente les decía a todos que el éxito de la misión había sido gracias a que cada uno, ya que cumplieron con su deber y confiaron en él para guiar la misión. Era la primera vez que Oslac estaba en un ambiente así, donde la gente felicitaba al líder. Nunca había prestado mucha atención pero le parecía que no era de costumbre que todos recibieran tantas felicitaciones. Trisha, la oficial que los había acompañado vio a Oslac un poco desconcertado y le preguntó si estaba bien, que si estaba cansado podía retirarse. Él le dijo que no y luego le preguntó que si era lo usual que se felicitaran tanto después de una misión, pero Trisha lo negó - Realmente no es usual en ningún rango, yo tampoco felicitaba a mis líderes de misiones hasta que llegué a este grupo. Usualmente damos las gracias y felicitamos al líder por cortesía y muchos ni lo hacen pero… mmm… ¿cómo lo digo? Supongo que Isaac tiene algo que ver. No solo es fuerte e inteligente pero también…¿supongo que a todos les da su lugar? De alguna forma creo realmente considera a cada uno importante en la misión. Sus planes usualmente son perfectos, y casi nunca lo vemos pelear contra oficiales del clan. Creo que está cerca de convertirse en el oficial con más misiones ganadas también. Supongo que simplemente es una de esas personas admirables, ya sabes…
-¡Oye Trisha! ¿has escuchado algo del Cazador?- preguntó uno de los oficiales desde lejos
-¿Ah? ¿Ya empezaron a hablar del Cazador otra vez?
-¿Otra vez? Yo no se qué es el Cazador…
-Yo tampoco nunca lo había escuchado
-Es porque ustedes casi no van a la ciudad, en el mercado es uno de los chismes más actuales- dijo otro de los oficiales.
-Eso no es más que un mito, ya les dije, un mito urbano. La gente debe estar aburrida de hablar de las hazañas Clan de los Defensores y se inventaron algo más de qué hablar- dijo Trisha acercándose a la mesa donde estaban ellos.
-En el mercado dijeron que había una señora que lo había visto salvar a unas personas de un incendio- dijo el oficial que había dicho que iba a menudo al mercado.
-Yo escuché que era como un espíritu protector que venía de leyendas de los barrios pobres- respondió Trisha.
-Ah, qué aburrido. Hubiera sido mejor que fuera real - dijo otro de los oficiales. - Así tendríamos mejores oponentes pare derrotar.
-Isaac, ¿tú que piensas?- le preguntaron.
-No sé si es real o no pero sí ayuda a que nuestros ciudadanos estén entretenidos no está mal.
-Jajaja, Isaac, me haces sentir mal. Yo pensando en tener un poco de acción contra un buen oponente y tú hablando de hacer feliz al pueblo- todos siguieron riendo y haciendo chistes sobre espíritus y leyendas antiguas. Oslac se quedó aislado viendo a Isaac interactuando con todos y recordó todo lo que hizo durante la misión. No hubieron muertos ya que Isaac siempre da la orden de que no maten a nadie de no ser necesario. Intenta que haya el menor número de heridos. Recordó su actitud también durante todo el tiempo que estuvieron ahí, nunca pareció dudar y pensó que no por nada era el “Oficial resplandeciente”. Muy pocas personas osaban quejarse de Isaac, y aunque hubiera tenido enemigos, poco a poco todos terminaban respetándolo. Mientras caminaba silenciosamente fuera de la habitación pensó en que realmente no sabía cómo Isaac lidiaba con tanta gente. En cambio Oslac sí estaba cansado y prefería solo irse al dormitorio. Al salir de la oficina pensó que no había explorado aún la azotea de su nuevo edificio y decidió ir a verla. Al subir se quedó impresionado, era más alto que los edificios en el sector de guardias. Aunque el aire era frío, el cielo estaba despejado y podía ver un montón de estrellas incluyendo la luna creciente. Poco tiempo después apareció Isaac. - Hey- dijo y le lanzó una botella de agua. -Toma eso, es agua con un poco de medicina para dolores musculares. Nuestro trabajo nunca acaba y no sabemos qué será mañana.
-Gracias- dijo Oslac mientras abría la botella.
-Veo que sigues siendo malo para lidiar con muchas personas a la vez.
-No lo veo necesario, tampoco lo veo divertido en realidad.
-Mmm pues no hay muchos aficionados de la biblioteca pero todos son buenas personas. Al fin y al cabo logramos una misión más con éxito gracias a todos, y eso te incluye a ti también Os, así que gracias por tu trabajo el día de hoy- le dijo Isaac viéndolo a los ojos. Oslac había escuchado que había hecho un buen trabajo varias veces, pero esta vez las felicitaciones sonaban sinceras y eso le dio satisfacción.
Desde donde Oslac se encontraba, veía la gran sombra que caía sobre la azotea proyectada en el suelo y la línea que separaba el lado de la sombra, donde él estaba y la luz donde se había sentado Isaac con las piernas cruzadas viendo las estrellas. La diferencia entre Isaac y él, le parecía muy clara. Pensaba que Isaac era una persona radiante, no parecía tener malicia, sus comentarios eran honestos y su forma de llevarse con la gente también lo era, inspiraba confianza, no solo por ser el líder la misión. Simplemente atraía a las personas sólo por que sí, porque era su personalidad. Por otro lado, Oslac no tenía tales talentos, la gente le temía y guardaba su distancia y la verdad era mejor así, jamás podría tratar con personas de una forma tan amable y amistosa llena de sinceridad. En ese momento quería agradecerle a Isaac pero las palabras que salieron no fueron para nada similares a un agradecimiento: -Deberías cuidarte más - le dijo Oslac recordando que no había detenido a la chica del control de los explosivos. Isaac volteó a verlo y le preguntó a qué se refería y Oslac contestó -si Phillip no hubiera desactivado los explosivos todo pudo haber fallado.
-Phillip me dijo cuando los explosivos habían sido desactivados.
-¿Y qué hubiera pasado si hubiera cometido un error?
-Es cierto, pero su rango de falla hasta ahora es el más bajo de todo el clan, por eso Trisha estaba con él, para ella encargarse de la pelea y dejarlo a él trabajar. Los dos se conocen desde antes y hacen un buen equipo- y así siguió dando explicaciones de cada detalle que preguntó Oslac hasta que Isaac le agradeció por preocuparse pero que él estudiaba todo, desde sus oponentes hasta los integrantes del clan antes de cualquier misión, siempre y cuando no fuera improvisada.
-Aunque hagas todo eso todavía puede fallar…
-Es mi deber como líder y miembro de un equipo saber con quiénes estoy trabajando por eso te digo que estudio a todos. Además ya te dije que son buenos chicos, he podido conocerlos a muchos así sea por poco tiempo, pero incluso si no los conozco todos tienen algo que aportar.
-¿Y qué pasa si te traicionan?- preguntó Oslac seriamente. -¿Estás seguro que está bien confiar en tanta gente?
-Os, las personas no son objetos que pueda controlar, no son libros que pueda leer y entender completamente. Son personas y como dices no creo que pueda saber todo respecto a ninguna de ellas, y me pueden traicionar, pero como Oficial Blanco del Clan de los Defensores, trabajo en misiones en equipo- dijo Isaac poniéndose de pie.
-Te arriesgas demasiado- le dijo Oslac cerrando los puños y frunciendo el ceño.
-A como yo lo veo no tengo más opción que confiar en que cada persona hará su deber, pero tomaré en cuenta tus palabras, ¿está bien?. Además ya que finalmente eres oficial ahora puedes desconfiar de todas las personas si quieres.
-No te tomes a chiste esta conversación.
-Lo digo en serio, aunque no me gustaría ver que desconfiaras tanto de la gente, eso te traerá conflictos después. Si te hace sentir mejor puedes dudar de todos nosotros.
-No, yo… la misión fue un éxito después de todo, no era mi intención insultarte.
Isaac sonrió pero no fue una sonrisa alegre como la que había tenido todo el día - No me insultaste, no te fuerces y no te compares con otros Os. Solo porque todos me ven como el mejor oficial no tienes por qué hacerlo tu también… De hecho preferiría que no lo hicieras - dijo Isaac dándole seriedad a su últimas palabras. - Nos vemos mañana- dijo después dándole un leve puño a Oslac en el hombro y se fue.
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