Please note that Tapas no longer supports Internet Explorer.
We recommend upgrading to the latest Microsoft Edge, Google Chrome, or Firefox.
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
Publish
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
__anonymous__
__anonymous__
0
  • Publish
  • Ink shop
  • Redeem code
  • Settings
  • Log out

Los Heraldos: Sabiduria

Capítulo V: Sin Sacrificio No Hay Victoria Parte 1

Capítulo V: Sin Sacrificio No Hay Victoria Parte 1

Mar 27, 2023

- Vivi, ¡Vivi! Daniel no responde. ¡¿Por qué no responde?!
- Tranquila, querida. Estoy intentando crear un portal en su ubicación, pero resulta que está en movimiento. Así es difícil enfocarlo.
- Me encantaría que me pudiera responder. Después de esa explosión que se escuchó, no he podido encajar una llamada.
- Por lo menos es una buena noticia que se esté moviendo, querida. Eso indica que no sólo está vivo, sino luchando también.
- ¿Luchando? ¿Cómo? A Daniel nunca le ha gustado buscar pelea y jamás le ha hecho daño a nada ni a nadie. La otra vez peleamos porque tomó una araña y en vez de matarla, la liberó en el patio.
- Tú misma lo dijiste: ÉL no busca pelea. Pero perfectamente puede DARLA si se la dan, querida. Tienes que confiar en él.
- Ay, lo sé. Pero igual me preocupa.
- No es para menos, querida. En este momento, Orgullo tiene el doble de poder que tu hijo. Pero confío en que Daniel se sabrá defender.
- Eso espero, mi niña. Eso espero.
- ¿Mamá? ¿Pero qué es todo esto?
Sal, ahora más compuesta, ve el escenario que Vivienne y yo tenemos montado.
Mientras Vivi invoca el hechizo de rastreo, yo hago un círculo alrededor de ella para aumentar su eficacia. Hemos corrido todos los muebles para esto, así que me imagino el desorden que tenemos.
Después de que recibí ese llamado de Daniel que se cortó por esa explosión, le pedí a mi hija que hiciera dormir a su bebé ya que su hermano estaba en problemas y Vivienne y yo teníamos que ayudarlo. Salomé se llevó a León con ella y desde entonces hemos estado con esta parafernalia.
- Es un círculo de potencia, hija. Ayudará a Vivi a rastrear mejor a tu hermano y así llevarnos con él.
- ¿Van a ir ambas?
- Así es, querida. Algo me dice que también quieres ir, pero no puedes. Tienes que cuidar de tu hermano y de tu hijo.
- ¿Pero hay algo más que pueda hacer?
- ¡Oh, sí que sí, querida! Brenda, ¿por qué no le pasas el libro que te dí a ti y a Daniel?
- Es... que... hay un problema con el libro.
- Jojojo, querida, tranquila. Ahora que no está ese parásito y vio su error, está lista. Le será complicado al principio, con todas sus emociones, pero eso también es parte del aprendizaje, querida.
Salomé hace una mueca de disgusto cuando oye a Vivienne decir eso, pero desaparece para reemplazarla con otra de tristeza.
- El... problema es.... que lo perdí.
- ¡¿Que tú QUÉ?!
La conexión casi se corta en ese momento y yo no puedo evitar apanicarme.
- Linda, ¡se supone que cuidarías el libro!
- Lo siento, pero creo que en realidad está en el auto de Daniel, es el único lugar que no he revisado.
- Ah, ¿A eso se refería Daniel entonces?
- ¿Con qué cosa, querida?
- Cuando fui a comprar la leche del niño con él, me encontré un libro raro que después Daniel guardó en la guantera...
- Ay, gracias a Dios...
- Ay, gracias al Creador...
Vivianne y yo nos miramos un momento y luego se vuelve a centrar en el hechizo.
- Gracias, hija.
- AHORA me das las gracias...
Detecto ese tono de desdén. Es imposible evitarlo de todos modos, sólo le puedo dar tiempo.
- Hija, sé que en este momento aún estás sentida por lo que pasó, pero hay muchas cosas que no sabes de él. Ya te lo diremos cuando esta crisis pase, ¿sí?
- O se lo puedo mostrar con Euclides también.
- ¿Eú-qué?
Vivienne hace un chasquido y de la nada aparece una esfera de cristal transparente en su mano, un poco más grande que una pelota de tenis y, muy a mi sorpresa, levitando.
- Es mi artilugio mágico, querida. Ya les enseñaré lo que son después.
Mi hija y yo nos miramos mutuamente, perplejas ante lo que parece ser Euclides.
- Ok, está bien. Es sólo que no me imagino cuánto daño pudo haber hecho como para que terminara así.
- Tranquila, querida. Mira, haremos esto; le diré a Euclides que te muestre todo lo que tu preguntes y mientras estás en eso, tu madre y yo seguiremos buscando a tu hermano.
Vivienne deja de conjurar el hechizo de rastreo y se lleva la bola de cristal a la cara. Parece susurrar algo que no alcanzo a escuchar, pero en ese momento, Euclides flota levemente hasta aterrizar en mi hija, quien lo alcanza a tomar.
- Será todo tuyo hasta que volvamos. Hasta entonces, cuídalo bien, querida. Y no te preocupes si hace algo imprudente, suele ser bastante quisquilloso
- Eh... ¿Gracias?
- De nada, querida. Ahora, ¿nos darías un poco de espacio a tu madre y a mí? ¡Oh! Y antes de que se me olvide, no te asustes si llegas a escuchar algo, es probable que seamos nosotras.
- Je, muy bien. Gracias, Tía Vivi.
Mi hija se retira a su habitación con Euclides y Vivienne y yo volvemos a lo nuestro. Justo antes de que ella haga las encantaciones necesarias para volver a usar el hechizo de rastreo, yo termino el círculo de potencia alrededor. Cuando Vivi tenía el hechizo activo antes, se veían como unas pequeñas ampolletas estuviesen flotando. Cuando invoca el hechizo de nuevo, con el círculo completo, prácticamente se iluminó la sala de estar, si es que no toda la casa.
- ¡Oh, querida! Gracias por el empujón.
- No hay de qué, sólo espero que te sirva para encontrar a mi...
- Descuida querida, ya lo encontré. Está de camino a un monte que tiene la estatua de la Virgen María en la cima.
- ¿El cerro San Cristóbal? ¿Y qué hace por allá?
- Mmm, parece que Orgullo y Sabiduría aprendieron a rastrearse mutuamente. Daniel está usando esa conexión para llevar la pelea a un recinto menos poblado.
- Pero el cerro está rodeado de viviendas, mi niña. Es el peor lugar para una pelea y mucho menos aparecer de la nada.
- No creo que sea abajo donde nos vamos a encontrar, querida. Creo que pretende que lo busquemos en la cima.
- Entonces hay que prepararse.
En ese momento recibo la ubicación de Daniel y, efectivamente, puso el punto de encuentro en el Santuario.
Empiezo a empacar en un bolso todo lo que se pueda necesitar; pócimas, cataplasmas, comida, agua, primeros auxilios y hasta un poco de ropa por si acaso.
Vivienne empieza a conjurar el hechizo de teletransportación y veo como empieza a aparecer una luz que se va haciendo cada vez más grande. 
- Mhm.
- ¿Qué sucede?
- Hay demasiada energía en el ambiente de Daniel. Me cuesta enfocarla del otro lado, a pesar del extra que me diste. Esto va a tardar más de la cuenta, querida.
- Yo creía que íbamos a aparecer con un ¡puff! allá.
- Iba a hacer eso, querida. Pero, como te dije, los niveles de energía están muy inestables. Podríamos haber aparecido en un precipicio en vez de suelo firme. Es por eso que preferí esta opción. Demorará más, pero es mejor para nuestra seguridad.
Pasan varios minutos, mi ansiedad aumenta cuando empiezo a distinguir cada vez más el otro lado del portal. Mi corazón se sobresalta al ver a Daniel en escena.
- ¡Vivi! ¡Es Daniel! ¡Y.…¿Qué diablos hace Iomara ahí?... ¡¿Y CON UN POLICÍA?!
No sólo veo que Daniel no está solo, es la compañía que trae lo que me sorprende. ¿Cómo diantres se dieron las cosas para que algo así ocurriera?
- ¡¿Por qué no nos ven aún?!
- En este momento, el portal está estable de este lado, pero, el problema está del otro. Hay demasiada interferencia.
Veo que Daniel está sentado, meditando. ¿Tanta energía moverá como para desestabilizar el portal? ¿Esto significa que empezó a practicar lo que dice el libro?
- En ese caso, ¿Hay algún otro modo de...?
- ¡Cúbranse! ¡YA!
Las dos nos volteamos hacia el portal, escuchando el grito del policía y vemos como cae un proyectil que los dispersa. Mi hijo, que parece intentar pararse, cuando una figura muy parecida a un demonio desciende, cortando la estatua de la Virgen desde la base y lo toma del cuello. 
- ¡Daniel! ¡NO! -Escucho gritar a Iomara y mi pulso se empieza  a acelerar.
- ¡No volverás a escapar de mí, insecto!
La escena me vuelve loca, nunca me esperé que fuese a ocurrir algo así y me desespero aún más al ver a la Virgen caer encima de Iomara y del policía, quien está inconsciente en el suelo. 
Mi impaciencia y desesperación me ganan y me meto en el círculo con Vivienne y empiezo a administrar energía al portal.
- ¡Brenda, pero ¿qué haces?!
- ¡Si esta cosa no se abre luego, todos morirán!
- ¡Iomi! - Escucho a Daniel lanzar un gran grito, en dirección a los dos que están a punto de ser aplastados
- ¡Querida! ¡El portal está listo, encárgate de la estatua y yo distraeré al Portador!

La estatua cede y empieza su caída. En ese momento, Vivienne y yo cruzamos el portal y conjuro rápidamente un hechizo de levitación. Apenas termino la entonación, la estatua empieza a brillar y deja de caer, quedando suspendida en el aire.
Iomara empieza a abrir sus ojos lentamente, a causa de la luz probablemente. Cuando nos ve, pega un sobresalto.

- Tranquila, querida. Ya estamos aquí.
- ¿Tía Brenda? Y usted debe de ser la señora Vivienne...
- "Señorita" Vivienne, querida. Nunca me he casado y no estoy tan vieja para ello.- Ella levanta una mano y se empieza a levantar una roca. Cuando agita la mano, lanza dicha roca contra el ser que parece un demonio, este se cubre con un ala.
- Mala idea, bruja. -El sonido de esa voz es escalofriante. Me quedo convencida de que es un demonio.
- ¡Para mí no lo fue! -Daniel sujeta la mano del ser que lo intenta estrangular y dispara una descarga eléctrica, quien lo suelta en el acto.
- ¡Sable Relámpago, técnica elemental! ¡DESCARGA MONUMENTAL! - Sus manos se juntan para formar lo que parece una especie de bola de rayos tan centelleante que casi me ciega y va creciendo cada vez más. Cuando crece lo suficiente, él la dispara contra Orgullo quien sale disparado de la cima y cae al precipicio.

Luego de ejecutar la habilidad, Daniel cae al suelo, jadeando y todo sudado. Por lo que veo, ya tuvieron un pequeño encontronazo antes. Corro hacia él, quien me recibe con los brazos abiertos y nos damos un gran abrazo de oso.

- ¡Estoy tan agradecida con Dios! ¡Y tan orgullosa también! Mira cuánto aprendiste...
- Jeje, dame un respiro sí. ¿Cómo están Iomara y Cullen?
- Ah, el poli se llama Cullen, ¿No? Están bien, Iomara está un tanto choqueada nada más, pero Cullen debió haber tenido una mala caída y quedó inconsciente. Es probable que despierte durante la noche.
- Bien, lo bueno es que están vivos.
- No me vendría mal que también me agradezcan por algo, querido...
- Obviamente le agradezco el esfuerzo, Doña Vivienne. Ya después le preguntaré cómo hizo ese portal. Y les preguntaré con harto enfado a ambas el chiste de Los Heraldos y Los Portadores.
- Sí... es una larga historia...
- ¡NOOOOOOO!

Escuchamos un grito ensordecedor y del precipicio emerge Orgullo con una forma aún peor que la otra.

- Debe ser su transformación completa. -Dice Daniel, poniéndose de pie con un poco de esfuerzo. -Mientras ese tipo me rastree, no podré ir a ninguna parte. Es por eso que no fui a casa primero.
- Toma, querido. -Le dice Vivienne, mientras le pasa lo que parece ser un collar. -Mientras tengas esto puesto, tu presencia desaparecerá para él.

Daniel asiente y se pone rápidamente el collar.

- No sirve de nada, donde estés te encontraré. Así de bueno soy.
- Veo que necesitas unas cuántas clases de humildad. -Replica Daniel, lo cual yo no encuentro una muy buena idea. - Doña Vivienne, ¿Se los podría llevar a todos de vuelta? Tengo algo que hará que se olvide de mí un rato.
- Querido, cuando quieres tener malas ideas se te ocurren las peores...
- ¡¿Qué?! No, no vamos a tener esta discusión, ¡tú te vienes conmigo ahora mismo!
- Doña Vivienne no va a tener el tiempo suficiente para cerrar el portal antes de que esa cosa ataque. Pero descuida, voy a estar bien.

Mi hijo y yo nos quedamos viendo un segundo y nuestras miradas saben lo que nos estamos diciendo: él se va a quedar.

- Tienes que volver, si no te revivo para matarte otra vez...

Daniel me da una de sus sonrisas de marca mientras se aguanta una carcajada.

- Lo que sí, ¿Me dejarías una cataplasma y una poción?
- Obvio que sí.

Orgullo se nos queda viendo mientras yo le paso los frascos a Daniel y él los usa inmediatamente. Poco a poco empieza a mostrarse más incorporado.

- Cuídate, querido. Te estaremos observando por si acaso.
- Gracias, Doña Vivienne.

Empezamos a caminar hacia el portal cuando Orgullo carga hacia nosotros. En un instante se escucha como un golpe rompe la barrera del sonido y veo a mi hijo enfrascado, mano a mano, con el demonio.

- ¡Váyanse! ¡YA!
- ¡Entren en el portal, rápido!

Iomara y yo llevamos Cullen a cuestas y cruzamos el portal lo más rápido que pudimos. Ya del otro lado, Vivienne empieza a cerrar el portal y le doy un último vistazo a mi hijo.
Con el portal cerrado, Iomara empieza a llorar por el shock de todo lo que pasó y el policía no muestra luces de querer despertar.
Vivienne se queda mirando hasta que su mirada pasa a los chicos.

- No sé cómo pasó esto, pero ustedes no debieron estar ahí, niños. Lo lamento, pero vieron cosas que no debían y les voy a tener que borrar la memoria...
- ¡No, por favor! -Iomara saca la mejor voz que puede entre el llanto e intenta razonar con Vivienne. -Daniel, nos dijo que desde que vimos lo que vimos, ya somos parte de esto. Por favor, no haga algo así.
- Esto no es un juego, niña. Acabas de presenciar algo que no debiste. Si no te borro la memoria, tu vida cambiará para siempre.
- Nuestras vidas ya cambiaron y fueron salvadas por Daniel. Por favor, queremos quedarnos así.
- Vivienne, sé que esto es importante, pero quiero ver cómo va mi hijo.
- Mhm, muy bien. Aclararemos esto después. Sujétate de mí querida.

Asiento y apenas la toco, alcanzo a tomar un suspiro antes de darme cuenta de que estamos en la azotea de un edificio, cerca del cerro San Cristóbal. Vivienne invoca una especie de pantalla que proyecta lo que pasa en el Santuario.
La pantalla se agranda tanto como si fuese del tamaño de una pared y empieza a mostrar imagen. Allí es cuando los veo, aún tomados de manos, uno contra el otro.

- Daniel sin duda está dando pelea, querida.
- Así es, espero que gane. ¿La gente no verá esto que acabas de hacer no?
- No, querida. Es sólo para ti y para mí.

De la nada vemos la imagen moverse. Orgullo y Daniel no dan tregua y ellos lo saben. Las manos del demonio empiezan a brillar y el humo aparece entre el contacto de mano.

- ¡Grrr!
- ¡Jajaja, jamás me ganarás, pequeñajo!
- Sabes, tu peor defecto hacia mí es tu soberbia. Y es gracias a eso que ganaré esta pelea.
- Sueñas, insecto. ¿Acaso estás a punto de morir?
- No, ¡ESTOY MÁS VIVO QUE NUNCA!
custom banner
libroslosheraldos
libroslosheraldos

Creator

Comments (0)

See all
Add a comment

Recommendation for you

  • Earthwitch (The Voidgod Ascendency Book 1)

    Recommendation

    Earthwitch (The Voidgod Ascendency Book 1)

    Fantasy 2.9k likes

  • What Makes a Monster

    Recommendation

    What Makes a Monster

    BL 75.8k likes

  • Secunda

    Recommendation

    Secunda

    Romance Fantasy 43.3k likes

  • Invisible Bonds

    Recommendation

    Invisible Bonds

    LGBTQ+ 2.5k likes

  • Touch

    Recommendation

    Touch

    BL 15.6k likes

  • Arna (GL)

    Recommendation

    Arna (GL)

    Fantasy 5.5k likes

  • feeling lucky

    Feeling lucky

    Random series you may like

Los Heraldos: Sabiduria
Los Heraldos: Sabiduria

866 views2 subscribers

Un libro lleno de acción-fantasía, con cierto contenido adulto y LGBTQ+

Un relato que cuenta sobre catorce guardianes del Cielo contra catorce Destructores del Infierno, peleando por el Reino de La Vida, especialmente, La Humanidad.

Ésta historia comienza con un joven que nació bajo el Don de la palabra sagrada de Dios.

Obtén el E-Book de Los Heraldos: Sabiduría mediante el siguiente el link: https://payhip.com/b/QVIUF
Subscribe

10 episodes

Capítulo V: Sin Sacrificio No Hay Victoria Parte 1

Capítulo V: Sin Sacrificio No Hay Victoria Parte 1

105 views 0 likes 0 comments


Style
More
Like
List
Comment

Prev
Next

Full
Exit
0
0
Prev
Next