Había una vez, en la ciudad de TownsVille, vivían unos hermanos gemelos en un departamento cerca del instituto a donde asistían a clases. El hermano mayor era Edward y El menor era Edwin. Estos gemelos eran huérfanos y se pasaron su niñez buscando un lugar apropiado para vivir, tenían la ayuda de algunos familiares que vagamente se preocupaban por ellos.
Edward tenía algo peculiar físicamente desde nacimiento: El color de sus ojos eran grises, pero el detalle era que no tenía brillo alguno en éstos, por lo tanto, eran ojos sin vida y con tan solo mirarlos se atemorizaban.
En el instituto en el que asistían, decían que Edward tenía una maldición:" El que lo viera directamente a los ojos, se paralizará y morirá al instante". Edward era odiado y envidiado en su salón de clases e incluso conocidos, la única compañía que tenía era Edwin, su hermano gemelo menor.
Edwin era un chico apuesto y amado por muchos, era popular y algo engreído, pero algo que no podía dejar pasar, era que molestaran a Edward por sus peculiares ojos y por sus altos promedios en el instituto.
-¡Hey! ¿Que creen que están haciendo?.-Dijo Edwin molesto por la situación de su hermano mayor.
-Nada, nada, Sólo estamos jugando, ¿Verdad Edward?.- Dijo un chico castaño que era un dolor de cabeza.
- Estoy...bien....-Dijo Edward sentado en el suelo, tallandose los ojos y con la mirada baja.
Edwin inmediatamente jala a Edward contra él del brazo y señala con su dedo índice a los chicos que molestaban.
-Más les vale, están advertidos, dejenlo en paz, ¡Son todos unos estúpidos envidiosos!.- Dijo Edwin lanzando una mirada asesina.
-Oye, Es solo un juego, ¿entiendes?, El único estúpido aquí eres tú por proteger a tu hermano mayor, ¿Acaso no se puede aguantar por sí mismo?.-Dijo el chico castaño antes que Edwin estallara de furia y golpeara al chico en la quijada causándole que se estrellara su cabeza en el pupitre.
Los chicos malos empezaron a golpear y patear a Edward.
-¡Todo es tu culpa fenómeno!.-
-¡Basta!.-Gritó Edwin apartando y golpeando a los chicos malos que lastimaban a Edward.
-¡Edward vamos, apresúrate!.- Gritó Edwin agarrando su mano mientras éste se levantaba y corría a la par de él. Los gemelos corrieron hasta el cansancio, ya fuera y lejos del instituto, tomaron un descanso para respirar.
-Jaja estúpidos...- Dijo Edwin jadeando mientras se agachaba en el suelo para descansar.
- Edwin.... deja de hacer eso...-
-¿Que cosa?.-
-Protegerme...deja de hacer eso, por mi culpa sales lastimado, Te lo pido por favor.-
-No lo haré...¡No puedo quedarme con los brazos cruzados mientras te hacen daño!.- Dijo Edwin con un tono molesto.
-Estaré bien solo...- Dijo Edward mientras mostraba una sonrisa tímida.
-Mentiroso...-Dijo Edwin levantándose del suelo y agarrar sorpresivamente la mano de Edward mientras éste se sonrojaba levemente.
-Edward...-
-¿Si...?.-
-... Me gustas...- Dijo Edwin mirando hacia otro lado mientras su rostro se ruborizaba y sus orejas también.
-... Uhh...Tu también me gustas...-Dijo Edward mostrando una sonrisa.
-¿Que...? ¡No! No me refiero a ese tipo de gustar...esto...-
-Esto...- Al terminar esas palabras, Edwin se voltea y se pone enfrente de él, lo mira por un momento y Edwin se ruboriza levemente, pone sus manos en las mejillas de su hermano mayor, y lentamente se acerca y besa sus labios mientras éste cierra los ojos y el otro queda petrificado, sus labios se separan rápidamente y Edwin queda rojo como un tomate.
-¡E-Esto es....! Esto significa...Lo que siento por tí.- Dijo Edwin abrazando a su hermano mayor.
Edward queda paralizado y muy rojo del rostro.
-Pero... Somos hombres... No creo que sea lo- Edwin lo interrumpe poniendo su dedo índice en sus labios.
-Shhhh.-
-¿Eh?.-
-Lo sé, No tienes que decírmelo tonto~.- Dijo mientras lo abrazaba.
-Edwin...- Dijo con un tono preocupado.
-Edwin... ¿Que significó ese beso? ¿No se supone que solo se besan a las chicas? ¿Me ama? ¿Somos hombres, verdad? ¿Por que lo hizo? ¿Es una broma? No... parecía muy serio... pero, No entiendo nada... ¿Que esta pasando? Y... ¿Por que mi corazón late muy rapido? ¿Me dará un paro cardiaco? Haa, Por todos los cielos ¿Por que mis labios están ardiendo?.-
-Vamos a casa.- Dijo Edwin apartándose de su hermano mayor y dándole una sonrisa.
¡Hola! ¡Este es el primer episodio de esta historia! Espero que les agrade, cuento mucho con sus comentarios y likes a este episodio (◍•ᴗ•◍) gracias por leer y nos leemos pronto 💛🖤
-Esa frase, fue la única que pude recordar cuando te fuiste.-
En una ciudad pacífica, vivían unos hermanos gemelos con un pasado no muy agradable, sus vidas eran de continuo acoso, bullying y maltrato psicológico en el instituto, dejando a Edward bastante herido.
Sin padre y sin madre, ellos se esforzaban en seguir adelante sin ellos.
Pero llegó su "salvación", una mujer joven y fuerte llamada Elena Moon, que dió un giro a sus tristes vidas y sin esperanza.
Con respecto a ellos, eran bastante unidos, en esa unión se desencadena un pequeño sentimiento por parte de Edwin hacia Edward, ¿Podría esto, ser amor o cariño?
La causa principal de los problemas del día a día, fue que Edward tenía unos ojos peculiares, que causaban temor con tan solo mirarlo de lejos.
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