Cassiel y Nelson fueron al bosque prohibido para encontrar una aldea con apariencia solitaria debido a su colocación, pero al entrar todo estaba con súbditos hechos de viento, era muy raro de ver así que avanzan a un templo destruido.
Cassiel: ¿Qué ocurrió aquí?...
Nelson: no te preocupes, es normal que las aldeas sean destruidas.
Una persona alta con cabello negro se acerca a ellos y les brinda un saludo de forma cordial.
Absalem: mucho gusto, soy Absalem, jefe de la aldea de viento, por el momento no tenemos donde firmar los contratos debido a un desastre reciente.
Nelson: no hay problema —mueve su cabeza hacia Cassiel—es su turno.
Absalem: por supuesto, alteza —dirige su mirada a Cassiel—vamos.
Cassiel: oh, claro.
El albino acompaña al azabache con papeles en mano y se sientan en un lugar lejos del templo destruido.
Cassiel: entonces... ¿Cuál es su función?
Absalem: nuestra función como aldea es evitar que personas malas entren a los demás reinos, prácticamente los protegemos de cosas que la emperatriz Gwenyth no se atrevería.
Cassiel: —sonríe ‹‹al fin podré ver un reino en paz...››— nosotros prometemos como reino restaurar su aldea y aportar en lo que más necesiten.
Absalem: muchas gracias, será un placer trabajar con ustedes.
Después de una larga charla firman el contrato renovado para irse, pero al momento de retirarse un sacerdote sale del templo en ruinas.
Sacerdote: nosotros no brindamos ese tipo de servicios, será mejor que cierres la boca porque sabes perfectamente quién es el responsable de este desastre.
Absalem: ...si hubieras salido antes hubieras arruinado el plan.
La ilusión de viento se deshace apareciendo la aldea en completa ruina, con las almas de las personas vagando, más sacerdotes salen del templo en ruinas.
Sacerdote: te lo advierto Absalem, es la última vez que pisas esta aldea, aunque no podamos hacer mucho al respecto para evitarlo.
Absalem: solo permitan que todo se lleve a cabo, es mi última palabra.
Después de un largo viaje se encuentran con el reino Hielo, Cassiel nota que su hermano mayor mira aquel reino con cierta melancolía, como si algo o alguien le recordara al mirar aquel reino tan majestuoso.
Harry: bienvenidos al reino Hielo, yo soy el príncipe Harry Angel Blue, futuro rey.
Cassiel: mucho gusto.
Nelson: es un placer Harry.
Nelson no tenía buena cara al mirarlo, Cassiel pensaba que ambos tenían ciertas rivalidades como con la emperatriz Gwenyth, de parte de Harry se veía que estaba escondiendo algo en su mirada.
Los 3 se sientan en la oficina del rey, pero nuevamente Nelson pareciera recordar a alguien, parecía distraído y Harry lo nota, por lo que aclara su garganta.
Harry: bueno eh de reconocer que mis padres adoptaron a un incompetente hijo, pero él desgraciadamente murió hace años, pobre de él, pero mi reinado será perfecto
Cassiel: oh, por supuesto —sonríe algo nervioso.
Nelson: ¿realmente eres el heredero o le robaste el puesto ahora que tu hermano no está? —tenía ganas de matarlo, pero debía contener sus impulsos.
Harry: ¡pero qué falta de respeto! No importa, ustedes no saben ver a un verdadero rey, ese falso rey era muy estúpido.
Para acabar con la pelea era mejor firmar el contrato con ese reino y al subir al carruaje Cassiel mira a su hermano.
Cassiel: ¿acaso conociste a su hermano? Te veías distraído...
Nelson: ...lo conocí, tanto para saber que es mejor rey que este idiota...
Esa palabra le sorprendía a Cassiel por esos modales, pero era entendible si lo conocía y esa persona había muerto.
Cassiel: ¿Cómo se llamaba?
Nelson: ...Ruby Angel Blue.
El chico quería seguir preguntando, pero no quería incomodar a su hermano, se veía que le traía recuerdos dolorosos al hablar de esa persona.
Al llegar al castillo el albino iba caminando a su habitación, pero se topa con Tyler.
Tyler: veo que aún no has seleccionado un traje para la ceremonia.
Cassiel: emm, es que es complicado elegirlo, no me gustan las prendas que me han dado.
Tyler: comprendo, puedo hacértelo, es parte de mi trabajo como secretario de este reino.
Cassiel: oh, si no es mucha molestia.
Tyler: jaja claro que no, tú déjamelo va a quedar increíble.
El cabello índigo se retira con una sonrisa y Cassiel va a su cuarto para descansar, el príncipe Nelson había salido al bosque prohibido para vigilar que nada ocurriera nuevamente, hasta que alguien lo toma de los brazos con un hielo muy fino.
Harry: sabía que no habías muerto, alguien como tú es difícil de matar.
Nelson: suéltame, Harry...
Harry: te daré una segunda oportunidad para aceptar mi propuesta o esta vez te mataré enserio.
Nelson: grrrr, no me casaré contigo esa es mi última palabra.
Harry: puedo ser mejor que mi hermano, ayudar a levantar tu reino, darte riqueza.
Nelson: —estaba a punto de explotar, pero quería guardar la calma— ¡¿qué parte de "no", no entiendes?!
Harry: respuesta incorrecta, que lástima, pero al menos morirás en las manos de un poderoso príncipe como yo.
Toma del cuello al omega y lo aprieta para ver su expresión, aún no entendía porque no se defiende como otras veces, pero tal vez pensó que fue por el dolor al perder a esa persona, sin más que decir crea una daga de hielo para cortarle la garganta y para evitar que pueda sobrevivir otra vez atraviesa esa daga a su corazón, poniendo fin de una vez a la vida del príncipe Nelson.
Harry: Gwenyth estará complacida.
Antes de que hiciera la entrega del cuerpo al reino lo carga y se lo lleva.
Cassiel MoonLight es el nuevo gobernante del reino Oscuridad, pero pronto descubrirá que no todo es lo que parece y se enfrentará ante las amenazas de la emperatriz Gwenyth y convivir con demonios.
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