Nicholas le dice a Elizabeth: "Me entristece informarte que ya no puedes regresar a tu reino, ya no eres humana y no puedes vivir con ellos. Ahora eres vampira, tendrás la inmortalidad y caminarás bajo la luna y la oscuridad. Mantendrás tu belleza y serás siempre joven. A partir de ahora tendrás sed de sangre y beberás de los humanos".
Nicholas , notando su expresión confundida, trató de consolarla. "No te preocupes, Elizabeth. No estás sola en esto. Hay una comunidad de vampiros que te acogerá y te enseñará todo lo que necesitas saber para vivir como uno de nosotros".
Elizabeth suspiró, todavía indecisa. Por un lado, no quería perder su humanidad, pero por otro lado, la idea de una nueva vida intrigaba su mente.
Nicholas llevó a su acompañante a un castillo, donde descubrieron un pueblo habitado por vampiros. Al entrar por la gran puerta, se toparon con un vampiro atractivo con cabello rubio y castaño, una sonrisa elegante y unos ojos hipnotizantes.
"Federico" Dice Nicholas sorprendido.
"Sorpresa, Nicholas ", dijo Federico sosteniendo una copa en la mano, con una camisa blanca y pantalones negros. "¿Y quién es esta joven y hermosa dama?"
Nicholas presentó a Elizabeth y Federico la saludó con una reverencia. "Bienvenida al castillo, Elizabeth. Estoy seguro de que te adaptarás rápidamente a nuestra forma de vida". Federico les ofreció una visita guiada del castillo y del pueblo vampiro, mostrándoles los lugares más icónicos y los mejores lugares para cazar. Elizabeth se sorprendió al descubrir que la vida como vampiro no era tan diferente de la vida humana, excepto por la sed de sangre.
"¿Por qué no nos sentamos juntos en el sofá más elegante que tenemos aquí? Todo para que estés cómoda, señorita", invitó Federico a Elizabeth. Nicholas se negó a dejarla sola con él y Federico le lanzó una mirada siniestra. Le dijo algo en voz baja, y Nicholas se alejó enojado.
Elizabeth se sintió un poco incómoda con la situación, pero Federico logró calmarla y hacerla sentir segura. A medida que avanzaba la noche, se dio cuenta de que Federico no era tan malo como Nicholas lo había descrito. De hecho, comenzó a sentirse atraída por él y su encanto.
"He tenido cientos y cientos amantes, soy mas viejo que Nicholas , y debo admitir, que a todos les doy mi amor"
Elizabeth se sintió halagada por el comentario de Federico, pero también un poco intimidada por su experiencia. Sin embargo, no pudo resistir su encanto y comenzó a sentir una conexión especial con él. Pasaron la noche hablando y riendo, y Federico le enseñó algunos trucos y habilidades que todo buen vampiro debería saber.
Federico la acompañó a su habitación y le deseó buenas noches con un beso en la mejilla.
Nicholas abre la tapa de un ataúd.
"¡No, no quiero eso! Quiero una cama", se desespera Elizabeth.
"Pero, Elizabeth... ya no eres humana. Nosotros dormimos en ataúdes".
Nicholas se acercó a Elizabeth, sin embargo Federico le hace señas con las manos para que se vaya. Al sentirse frustrado, Nicholas se va de mala gana.
Elizabeth se quedó sola con Federico en su habitación. Él le explicó que dormir en un ataúd era necesario para los vampiros, ya que les brindaba protección y seguridad durante el día. Sin embargo, también le prometió que haría todo lo posible para que se sintiera cómoda y segura.
Federico sacó de su armario una cama con sábanas de seda y la colocó en el centro de la habitación. Elizabeth se sintió agradecida por su consideración y se acostó en la cama, sorprendida por lo cómoda que era. Federico se sentó a su lado.
"Querida, entiendo que ser un vampiro es un cambio drástico que puede ser frustrante. Pero puedes dormir en esta cama por hoy. Si quieres, puedo acompañarte toda la noche". Federico tenía una voz dulce que lo hacía seductor sin necesidad de esforzarse.
Elizabeth se sintió reconfortada por las palabras de Federico y aceptó su oferta. Se acomodó en la cama y cerró los ojos. Federico se acostó a su lado y la abrazó suavemente. Elizabeth se sintió en paz por primera vez en mucho tiempo.
Finalmente, el sol comenzó a salir y Federico se levantó de la cama, sabiendo que tenía que regresar a su ataúd para pasar el día. Le dio un beso en la frente a Elizabeth y le deseó dulces sueños. Ella sonrió y se acomodó en la cama, sabiendo que tenía un nuevo hogar y una nueva familia en la que podía confiar.
Elizabeth convertida en vampira por Nicholas, es llevada a un castillo habitado por vampiros. Allí, conocen a Federico, un vampiro atractivo y encantador que se muestra amable con Elizabeth. Aunque Nicholas desconfía de él.
En la Europa del siglo XVII, la joven Elizabeth II era conocida por su curiosidad e inocencia. Enamorada del hombre Nicholas Vorhis, un vampiro de 123 años, Elizabeth quería acompañarlo, pero Nicholas sabía que eso pondría en peligro su vida. En ese tiempo, la ley prohibía el amor y la amistad entre humanos y vampiros, lo que hacía que su relación fuera peligrosa.
A pesar de que Elizabeth quería aventurarse y ser diferente a las otras princesas, Nicholas no podía permitir que su amor lo pusiera en riesgo. La Princesa Elizabeth II de Windsor entendía que los vampiros podían vivir en el mundo humano, pero solo si estaban dispuestos a servirles para mantener la paz. Nicholas sabía que debía partir y dejar ir a Elizabeth para protegerla de cualquier peligro.
Todos los derechos reservados, no debes ser imprudente, la publicación no puede ser copiada ni en parte o en todo presente. No debes registrarla ni transmitirla por ningún medio o sistema, ni electrónico ni magnético, ni mediante fotocopia o algo similar. No lo hagas sin permiso previo, por escrito de la editorial, no seas imprudente ni osado, o enfrentarás un gran mal.
Comments (0)
See all