No tengo energía suficiente, mis alas ya estaban desgastadas aunque inútiles aún podía impulsarme a gran velocidad, la oscuridad a mi alrededor era aterradora y solitaria.
Todo comenzó con aquella estúpida guerra, que por culpa de unos pocos, sufrimos todos. Nuestro crecimiento superó toda expectativa… y las represarías fueron del mismo calibre. Aunque nos defendimos fue inútil aunque fuéramos muchísimos más, y ellos solo eran 46.
Había logrado escapar con un huevo. Aunque no sé cuanto tardara en eclosionar, es el último legado de nuestra especie.
El horror que se vivió ese día nunca se borrara, aunque podría ser perseguido… borre toda mi presencia amplias barreras cubrían mi enorme cuerpo. Y aunque aún no fuera un adulto por completo mi vida se acortara ala mitad.
Mi sentido de orientación estaba dañado ni siquiera sabía donde estaba, vi cuerpos… de alguna especie, no solo eran unos pocos. Diría que podría ser un sistema galáctico completo solo compuesto de cuerpos… Todos eran idénticos.
Tuve miedo, no porque me pase lo mismo sino por quien o que hizo esto… Aquellos seres eran poderosos y hasta donde sé… eran guardianes. Guiadores, seres creados por “Él”, evite cruzar por ahí y solo seguí y seguí… las últimas noticias que escuche de mis camaradas es que lograron aniquilar a algunos de esos seres, pero todo se cortó y quedo en nada.
Ya han pasado varios sistemas solares, pero ninguno tenía algún lugar apropiado para la vida… hasta que al final llegue.
Un pequeño planeta…
Descendí ya cansado, mis alas cubrían una amplia aria, recorrí casi toda la tierra, vi que había vida. Seres aunque no similares a mí. Parecían inteligentes, pero para evitar peligros para el huevo y para mi vida, ya que me podían considerar un enemigo.
Descendí esconder y darle un entorno de crianza dejándole enseñanzas al pequeño que pronto necesaria.
Hice un trato con uno de estos seres, un “Enano” dijo ser. Todo lo que necesitara aprender le enseñe casi todo lo que sabía. Aunque no podía usar mucha de esa información.
Un tiempo después de dejar al huevo, altere mi cuerpo, y me resguarde con amplias barreras en un bosque.
Un día callo… algo, atravesando mi barrera ya débil, Eso me despertó de mi hibernación.
Mucho tiempo había pasado… Supuse. Y mi tiempo de vida era muy corto.
Me dirigí a un lago… y Me sorprendió ver lo que vi…
Muchas preguntas, pero terror y pánico fueron lo que me dejaron inmóvil un tiempo, aunque no sentía hostilidad cuando se movió… me moví alterando mi cuerpo y velocidad… a tal velocidad que parecería que me había teletransportado.
Tuve muchas preguntas, pero la que más me repetí… era ¿Era uno de ellos?
Pase un tiempo encerrado. Pero decidí salir a cazar un poco para tener más comida, aunque tenía mucha nunca se puede tener más, además los animales son muy abundantes en esta área.
Me dirigí al lago luego de llevar toda la comida, y nuevamente sentí eso ojos viéndome con tanta intensidad.
Esta vez, mire en su dirección nuestras miradas se cruzaron, para mi sorpresa una niña… blanca de ojos celestes.
Su mirada era idéntica ala mía, simplemente curiosidad. Aunque, luego de unos segundos mirándonos, mire hacia otro lado y me fui caminando. Sin saber qué pensar de lo que había pasado.
Los días pasaban, el ir al lago se volvió algo recurrente, era curiosidad al principio, pero luego se volvió un hábito. Aunque esa niña parecía humana, no tenía el aura de humanos, sino parecida a aquellos seres. Aunque era más intensa.
Siempre que la veía estaba desnuda, no sé si fue por lástima o compasión, pero, lo poco que quedaban de mis alas rotas, cree una prenda para dársela…
Para luego simplemente irme, me sorprendió que hablara dándome las gracias… fue algo reconfortante.
Aunque me quedaba pocos años vida, me sentía un poco mal por esta niña tan misteriosa.
Tal vez estaba un poco solo o simplemente en mucho tiempo no había tenido una conversación pero las palabras no salían de mi boca y no tenía la magia suficiente para trasmitir mis pensamientos.
Solo iba a visitar ala niña, y jugaba, pero sin hablarle me sentía mal por el simple echo de que ella siempre me hablara de tantas cosas que aprendía.
Una voz distorsionada siempre se intentaba comunicar aunque la bloqueaba al instante era molesto. Me encantaba pasar tiempo con aquella niña, La dejaba subirse a mi lomo y comenzaba a correr por todo el claro. Ella se divertía como nunca.
Le intenté enseñar a pelear, Pero nunca entendió realmente lo que le intentaba enseñar, parecía divertirse nada más.
Jugábamos atraparnos entre nosotros ella antes no podía correr mucho, pero ahora era casi imposible de predecir, los juegos cada vez se volvían más rápidos y frenéticos. Aunque seguía siendo lo más divertido, años habían pasado.
Y por un momento… sentía que esta niña era todo mi mundo. Quería estar por siempre por ella.
Quería.
Pero el tiempo y el universo mismo inclusive dios, no me dejaría…
Todo sigue su curso, y antes de perder todo. Dormí ala niña en algún momento despertaría, sabía que ella no moriría por el paso del tiempo o bueno tenía esa impresión.
Un ser inmortal…
Hice la barrera lo más rápido posible, y transmití un “Gracias” Uno tan seco y vacío, que todo se volvió oscuro.
Mis últimos pensamientos se concentraron en Lumia, su futuro. Esperaba que siempre fuera brillante… Tanto como aquel primer vistazo que le di.
Brilla mi niña… Brilla y Vive. No tienes la culpa de nada. Aunque guarde rencor con Ellos, tú no eres como ellos. Eres Libre, Libre de Vivir como Quie–eh.
El último vistoso a aquella niña ala cuál aprecie. Y vi crecer, aunque sea un poco. Aunque me sentía mal por dejarla en aquel mundo una voz que a veces intentaba interferir en mi mente me lo dijo “Tranquilo yo la cuidaré” eso fue más que reconfortante aunque yo también quería estar para ella. Era una lástima, pero la vida es así.

Comments (0)
See all