Llevo casi una hora en el baño y me siento realmente mal. Apenas puedo moverme y mis piernas tiemblan mucho. La sensación de debilidad es abrumadora, llega a ser sofocante. Quiero gritar, pero mi voz no sale. Me siento mal, todavía estoy experimentando lo que, en mi opinión, es un ataque de ansiedad. La impotencia que esto me genera es desalentadora. Me siento atado, como si fuera un prisionero y de repente, escucho unos pasos y el ruido de una puerta abriéndose. Levanto la mirada un poco y veo a Lucas, cuya sorpresa y preocupación son evidentes en su rostro.
-¡Frank! Te estaba buscando.
No puedo hablar, mi garganta está adolorida de tanto vomitar, siento como si estuviera desgarrada. Además, mi vista se está nublando. Me abre descompensado por todo lo que paso en estos tres días. Pero entre mi delirio veo como lucas se acerca para ayudarme.
-Tranquilo, Frank, vas a estar bien -me dice Lucas mientras me ayuda a levantarme.
Nuevamente me siento inútil, pero sé que no puedo hacer nada y debo aceptar la ayuda de Lucas. Aunque su apariencia se asemeja a la de un humano, sé que es un alienígena. Me siento confundido, probablemente debido a mi debilidad. Lucas me guía hasta la habitación. Siento cómo comienzo a perder el conocimiento, todo se vuelve más borroso. Pierdo la sensación en mis piernas y poco a poco el control de todo mi cuerpo. Mis ojos pesan y siento como poco a poco se van cerrando, hasta que todo se vuelve oscuro. Mi mente empieza a apagarse.
-Frank... ¡Frank! ¿FRANK?
No puedo hacer nada más que sentir cómo todo desaparece. Siento como todo va de mal en peor...

Comments (0)
See all