Después de un momento, unos minutos… Casi horas, sonaba en mi cabeza la canción que me recordaba momentos felices, no sabía cual era o en definitiva, no sabía el nombre o el autor. Solo reconocía una voz, una que me atrapaba en sus brazos y me acompañaba en el dolor de la felicidad, era triste, melancólica y abrasadora así como de una tonalidad fuerte y dominante. Esa canción parecía eterna, como también el viaje lo era.
— Nos iremos juntos, yo seré la sombra, tú serás la luz… Nada dura para siempre, nos desvaneceremos lentamente en la noche — pensaba lentamente en mi mente.
Sentía un ardor en el pecho. una angustia que me desgarraba cuando el solo de guitarra sonaba a lo lejos de mis pensamientos, mientras me imaginaba un escenario y una persona enfrente mío. No sabía quién era pero su voz era como aquel susurro y se parecía a la voz que cantaba, cuando intente alcanzarla… Cuando intente ver más claramente su rostro, un espasmo recorrió mi cuerpo y escuchando cómo terminaba la canción abrí mis ojos; encontrándome que a lo lejos del camino se podía vislumbrar la casa de los abuelos, intente ver la hora en mi teléfono pero desgraciadamente al intentar prenderlo note que se había quedado sin pila.
Tomé mi cabeza, había dormido mucho tiempo y todavía me sentía un poco agotada por mi siesta, al recuperar un poco mi postura y poder tomar una de las baterías que teníamos para el viaje, pude ver que aún quedaba un poco de camino para llegar a la casa de los abuelos. Respire profundamente, podía ver su casa en la montaña, sabía que todavía faltaba un poco más de tiempo para llegar hacía allá, así que podía dormir otro rato; sin embargo en ese momento estaba más preocupada por encontrar el nombre de la canción.
Conecte la batería y espere unos minutos para que encendiera mi teléfono, al entrar a la aplicación de música me encontré con el nombre de la canción y me llamó mucho la atención el título y la imagen de la banda en cuestión. Parpadeé unas tres veces antes de volverla a reproducir para asegurarme que no me había equivocado.
Sin darme cuenta, Sinead estaba mirando a mi pantalla y sonriendo me tocó levemente el hombro para indicarme que quería escuchar música conmigo, no sé en qué momento cambió de lugares con Ekatherine; pero el hecho de que Sinead estuviera ahora a mi lado me hizo algo feliz.
— ¿Estás escuchando Fantasma? Me gusta mucho esa banda, podría contarte sobre ella… — me dijo con una sonrisa mientras yo desconectaba mis cascos y conectaba los hermosos auriculares de gatitos en la entrada de mi teléfono.
— Me encantaría, creo que… Me empezó a gustar la banda. — le dije mientras evitaba sonrojarme, colocando el auricular izquierdo en mi oído derecho.
— No te vas a arrepentir, mira… Te pondré algunas canciones y las agregaré a tu lista de reproducción, mientras tanto yo te hablaré de la banda — mencionó ella mientras tomaba mi celular y abría una pequeña lista de reproducción donde puso canciones.
Mis manos temblaron un poco mientras accedía a ello y esperaba con paciencia que Sinead terminara de hacer la lista, cuando ella lo hizo… Comenzó a platicarme de datos y curiosidades de la banda, así como también ella me mostraba pequeños vídeos e imágenes mientras escuchábamos música.
Era encantador ver a Sinead feliz contándome todo eso, parecía contenta y demasiado entusiasmada al hablarme de un gusto que ella tenía desde hace algún tiempo, era como si su sonrisa volviera a renacer y su ansiedad e histeria no existieran en ese momento. Incluso sentí algo de celos por no haber conocido esa banda antes, para mi era usual ser la persona que tuviera algo que decir y compartir, sin embargo en esta ocasión los papeles cambiaron y eso me hacía sentir un poco inferior a Sinead.
No obstante, disfrutaba verla reír y contarme cosas como esas, realmente quería ver a mi hermana feliz y desafiando mi egoísmo y personalidad… Deje ese momento pasar y disfrute de su compañía. Me contó sobre todo, sobre como ella conoce a la banda y como intentaba ahorrar dinero para ir al menos a un concierto, sin embargo no lograba ir por la negación de mi padre y su rechazo a todo lo que tenga que ver con la ética de la banda.
Surgió una pequeña discusión sobre el tema, pero de alguna manera al final de todo Sinead sacó a relucir que solo en una única ocasión pudo estar cerca de su ídolo, sin embargo no dio muchos detalles al respecto. Al final de todo, considere que tal vez haya sido a través de una carta que haya escrito para él o algún evento online en el que ella haya participado. No tenía muchas dudas al respecto y tampoco es como si quisiera saberlo en el momento, estaba concentrada en la música y en los detalles sobre la banda.
Fue una plática muy rica en experiencias y datos interesantes, así como también hizo que el viaje fuera un poco más acogedor para ambas, después de todo; no había mucho que hacer en un viaje más que pasar el rato y buscar maneras de distraerse en un auto.
Después de unos cuarenta minutos de plática terminamos cayendo dormidas al empezar a subir a la montaña, la presión era diferente y decidimos descansar los otros treinta minutos de viaje que nos quedaban para llegar a la casa de los abuelos.
Teníamos que prepararnos para enfrentar a mi abuela, era lo más complicado de esa situación y la causa del gran problema que fracturó a nuestra familia, aunque realmente me sigo culpando internamente por lo que pasó. Sin embargo, solo esperábamos que fuera el único problema, puesto que según nuestro padre no estarían más que ella y mi abuelo; así como también otro miembro de la familia, solo que al menos ese familiar era pacifico y no tenía problemas con nuestra presencia.
Solo nos quedaba esperar un rato, así que mientras llegábamos nos íbamos preparando para enfrentar ese desafío y despedirnos de ese lugar para siempre, después de todo… Solo nos quedaríamos esta noche y al amanecer nos iríamos de la ciudad, dejando de lado por fin todos esos problemas que ocurrieron cuando tan solo eramos unos niños.
Solo una noche… Y por fin seríamos libres.

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