Los minutos son contados, Estela yace inconsciente en brazos de Martin, quien corre a través del bosque cubierto de arañas, que temerosas se ocultan ante la presencia del Humano diferente a sus ojos.
Martin, que había mostrado signos de furia extrema, ahora ruega por la vida de su preciada compañera, y muy en su interior desea reencontrarse con Fabio, y devolverle todo el sufrimiento que conllevo su presencia en la misión.
Mientras tanto en el cielo de la mazmorra, las nubes se tornan de un color rojo y lo que se supone que debería ser lluvia torrencial, ahora desemboca en luces que rompen con las tormentas. La mazmorra sufre quizás, una deformación que sorprende no solo a humanos, sino también a las criaturas que están en aquel lugar.
Nadie sabe porque ocurre tal calamidad, pero la Reina Arácnida tiene una sospecha más que segura, y es aquel humano que hace unas horas la había intimidado con mucha fuerza.
Después de correr en el bosque, Martin logra salir del camino frondoso, y llega hasta la cueva, donde ve que esta derrumbada. Para evitar que Estela sufra más del frio, la cubre con su chaqueta y se quita la remera, revelando un físico muy atlético.
Junta varias ramas y las ata con grandes hojas, formando una almohada natural, para que coloque su cabeza, mientras esta tapada con la ropa.
Se pone de pie y mira a todas las direcciones, sin encontrar a nadie, solo a las arañas que lo observan, muy temerosas de su presencia:
– ¡Tsk! – Martin rechina con los dientes al no encontrar a nadie– Tengo que encontrar rápido a los demás, sino Estela…podría morir.
La desesperación inunda el corazón de Martin, rememorando antiguos traumas sobre cuando encontró el cuerpo de su padre sin vida, y aquel traidor llamado Fabio, aún sigue vivo en la misma mazmorra.
Siendo un cazador menor, jamás podría tocar a Fabio, no porque fuera débil, sino por el hecho de que la constitución lo perjudicaría junto con sus demás compañeros. Además, su prioridad es Estela, no importa nadie más que ella y su delicada salud.
Mientras él se mantenga cerca, no ocurrirá nada especto a las criaturas, pero es necesario que un curandero aparezca para curarla, o al menos tratar su fiebre, y así con el fin de huir hacia afuera de la mazmorra, ya que las cosas se han tornado más complicado.
Después de esperar unos minutos, siempre controlando el estado de Estela, se pone de pie con ella en brazo y decide ir a por los demás, nunca olvidando que su intención es protegerlos de lo que suceda, sin que se percaten. Pero cuando se da vuelta, encuentra a todo el grupo huyendo de arañas Golem y Lukorio, solo para encontrarse con el portador de la marca del Emperador y así retroceder espantados.
Paulo no entiendo lo que ocurre, pero cuando ve a Estela en tales terribles condiciones, se acerca rápidamente y llama a los curadores:
– Martin, ¿qué ha pasado? Fuimos a buscarlos porque sospechamos de Fabio, pero al parecer…llegamos tarde – Paulo aprieta su puño con impotencia, al ver las consecuencias de las acciones de Fabio.
– Hice lo que pude, pero yo fracase en protegerla, por favor…alguien que la cure – les pide encarecidamente.
Varios curadores se acercan, y tratan de hacer algo al respecto. Pero solo logran tratar su fiebre, aun así, el daño cerebral y físico resulta ser terrible para ella. Aun si se le ha tratado la fiebre, lo cierto es que el daño está hecho y la magia no podría resolver ni siquiera alterar el flujo natural del cuerpo humano.
Al escuchar la explicación de uno de los curadores, la expresión de Martin cambia, pasando a un color blanco pálido y lleno de tristeza:
– No, no puede ser eso se suponía…– Se agacha y abraza a Estela –. Se suponía que te protegería, no puedes dejarme por favor, Estela – ruega con la curadora en sus brazos, que yace en el suelo recostada.
– Lo siento Martin, fue toda mi culpa, jamás debí aceptar a Fabio en primer lugar – Aprieta con fuerza sus puños y mira a un costado por la vergüenza.
– Esto es algo que ocurrió sin que pudiéramos hacer algo. – Martin mira en dirección hacia donde se fue Fabio mientras aprieta sus dientes con una intensa ira asesina –. Pero ese infeliz cabo su propia tumba, no puedo dejar que siga con esto.
Martin vuelve en si cuando siente el cálido tacto de la mano de Estela sobre su brazo desnudo.
– Hey, ¿cómo te sientes? – Martin le pregunta en voz baja, acomodando su cabeza con cuidado sobre la almohada de ramas.
– M-Me siento mejor– Sonríe a pesar de que su rostro esta pálido, y su boca aún conserva la saliva espumante por la epilepsia.
– Se nota bastante – Le devuelve la sonrisa, mientras la quita la saliva con mucho cuidado usando sus dedos.
Martin mira hacia el cielo, como se ha deformado por la presión que el cazador había desprendido momento atrás. Cierra sus ojos y ruega a su habilidad que le permita salvarla, cueste lo que cueste.
Entonces un susurro llega a su oído, uno que sus propios aliados no escuchan, solo Martin. Esta voz, una muy femenina, surge con una frase que ya había escuchado hace tiempo atrás, pero con una numeración mayor que antes:
Nivel de Poder Manifiesto: 1%
Seguido por una nueva habilidad que emerge a los pocos segundos que ocurre ese incremento de poder manifiesto:
“Protección del Emperador”
Cuando todos, inclusive Martin, se dan cuenta, un enorme domo los rodea por completo, otorgando una absurda protección, muy superior a los hechizos Defensivos y de Barrera de Clase SS+ que algunos cazadores pocos continentales miembros de los altos rangos del mundo logran usar. Además, algunos cazadores son curados por el efecto del domo, inclusive Estela, quien recupera su color, la debilidad de su cuerpo desaparece, y para la sorpresa de muchos, ella ahora ostenta un mayor poder mágico.
Paulo se apresura a sacar un mini medidor que por lo general otorgan las asociaciones de cada país en misiones, para así evitar algún infiltrado a las mazmorras, y mide el poder de Estela, asombrado por el repentino poder que ahora desprende, solo para llevarse una mayor sorpresa que antes:
Aventurero Clase A
Inteligencia: A+
Fuerza: F
Agilidad: C
Velocidad: D
Poder Destructivo: D
Mana: S+
Puntos vitales: A+
– Estela, ¿cómo te sientes? – Se apresura Martin para ayudarla a ponerse de pie con sumo cuidado.
– Yo… – Mueve sus manos y piernas con normalidad –. Me siento bien, es más, no me duele nada. Es como si tuviera mucho más maná que antes – responde sonrojada y sorprendida al estar rodeada por los brazos de Martin.
– Menos mal, yo…en verdad me había asustado por tu salud – reconoce mirando a un lado.
– Entonces, podríamos cenar de nuevo, luego de esta misión – Ella choca sus dos dedos índices y mira hacia el suelo avergonzada.
– Pagare yo, ¿de acuerdo?
– Hecho.
– Hey, hey… ¿qué significa este domo?, ¿cómo es que Estela paso de ser Rango D a Rango A?, ¿qué es lo que está pasando aquí? – pregunta Paulo, muy confundido por lo que está ocurriendo al igual que los demás cazadores, quienes ahora ven como Estela paso de ser una simple rango D a la más poderosa del grupo en termino de rango en un parpadeo.
– Es cierto, Martin… ¿qué ha pasado? – pregunta Estela con dudas sobre porque sus estadísticas son mayores que antes, inclusive podría decirse que es el segundo cazador más poderoso de Argentina, sobrepasando a Fabio.
– Seguramente es la nueva habilidad de mi Marca del Emperador, no podría siquiera saberlo. Solo sucedió, pero más importante es que estas mejor – le susurra Martin al oído mientras deja escapar con una sonrisa de alivio.
– Muchas gracias…muchísima gracias – Ella se aferra con fuerza al pecho de su amigo, derramando cada lagrima de alivio y miedo por lo que vivió hace unos momentos.
El grupo vuelve a refugiarse en la cueva, quitando con los cazadores afines al Elemento Tierra, los escombros. Varios caen dormidos por la tensión extrema que están viviendo, y solo un puñado contados con las manos, se quedan en la entrada, entre ellos Martin y Estela.
Paulo le pide explicaciones sobre lo que acaba de suceder, como es que las arañas no se acercan, como es que ese domo surgió tan repentinamente y no solo los curo, sino que también aumento la protección a niveles absurdos, y fundamentalmente, como es que Estela fue curada, e inclusive su poder, además de rango, aumentaron tan drásticamente hasta el Rango A.
Martin suspira, y no quedándole de otra, decide contar una pequeña fracción de la verdad, omitiendo su pasado, el origen de su poder, solo mintiendo en algunos tramos de ese relato, y reconociendo que surgen nuevas habilidades, por lo que Paulo no queda aún conforme, pero respeta el no contarlo todo. Solo se acerca a él y agradece una y otra vez por la ayuda que le dio al grupo.
Paulo se aparta con varios miembros del grupo y conversan unos momentos. Después de eso, Paulo se acerca a Martin y le dice reconociéndolo.
– No creo que seas un simple rango F, hasta podría decirlo con seguridad, eres muy superior a un rango S. Tu pasado o vida actual no es algo en lo que podría meterme, pero por favor guíanos y ayúdanos a terminar esta mazmorra para poder volver con nuestras familias.
– Yo…no tengo madera de líder, solo fui invitado para ser un simple cargador de pertenencia, solo eso – responde Martin ante la solicitud de cambio de líder.
– Pero aun así tus habilidades no son normales. Creo que estaremos más seguros contigo – Se acerca Paulo y le pide, sospechando cada vez más del joven.
– Es demasiada responsabilidad, solo puedo protegerlos, pero liderarlos…es algo muy distinto – intenta rechazar a duras penas.
Los demás cazadores se suman al pedido para que Martin sea el líder de la misión en la mazmorra, y cada vez es más difícil el poder rechazarlo, hasta que mira a Estela y le pregunta:
–¿Qué debería hacer?
–¿Qué es lo que deseas hacer? – le pregunta con una sonrisa– Sea lo que sea, te apoyare sin dudarlo – Lo toma de la mano y se aferra con fuerza.
– Estela…– La mira, absorto en su belleza y luego sonríe– ¿Están seguros de esto? – Mira a cada uno de los cazadores.
– Sera lo mejor, no me cabe la menor duda de ello – dice Paulo, aceptando la decisión que ha tomado.
Martin suspira con sus ojos cerrándose, y luego los abre, con su decisión ya tomada:
–¡Descansen unas horas más, porque mañana acabaremos esta mazmorra con éxito! – declara con su brazo izquierdo extendido y su mano derecha sosteniendo la de Estela.
***PARTE II***
Mientras tanto, en el Palacio Arácnido que se encuentra dentro de las rocosas montañas…
Arakneida moviliza a todos sus hijos e hijas hacia una confrontación con los cazadores ya apostados en la cueva.
– Sacerdotisa…quiero que coordines el ataque contra los humanos. Nuestro señor emperador no tolerara fallo alguno – Ordena Arakneida, temiendo por su existencia al saber que el emperador insecto podría matarla si falla.
– S-si mi reina – La sacerdotisa se inclina ante ella y retira del lugar
– Es inconcebible que un mero humano sea poseedor de tal poder – Muerde su dedo producto de los nervios –. Inclusive es aún más grande que el poder del Emperador de los Insectos. Es un verdadero problema su aparición – Se toma de la cabeza y murmura con histeria –. El hecho de que ese humano disponga de esos poderes, significa que el mundo entrara a una era desconocida, no solo el mundo humano sino nuestro propio sistema debe morir aquí, maldición…
***PARTE III***
En la Asociación Argentina de Cazadores…
La puerta de la Oficina principal del presidente es golpeada una serie de veces, hasta que el Asistente Luis abre y entra al lugar:
–¡S-Señor presidente!, ¡tenemos un problema serio!
–¿Qué problema se trata? – pregunta el presidente de la A.A.C, Oscar.
– H-hay una llamada entrante por parte del Gobierno de Brasil, preguntando por los resultados de la misión en la mazmorra donde se encuentra Fabio.
–¿Qué es lo que dices? No puede estar pasando esto – exclama Oscar, bastante molesto – Si el gobierno brasileño no ve resultados rápido, ese maldito gremio no contratara a Fabio. Es decir, esperan que su contratación estrella pueda unirse rápido con una mazmorra destruida en su haber. Pero ni siquiera pudimos contactarnos con el grupo. Y aun no podemos autorizar el avance de otro grupo, sin contar que la posibilidad de que el grupo regrese sano y salvo es demasiado remota. Todo por ese malnacido de Fabio – piensa con las venas de su frente hinchadas.
Toma el vaso que está lleno de agua sobre el escritorio y bebe varios sorbos, tratando de calmarse, para volver a retomar la conversación:
– Fortaleza Do Amazonia, el Gremio de cazadores más fuerte de Sudamérica, sin duda alguna no podemos tenerlos de enemigos. Pero aun así…– Mira fotografías de Martin saliendo de aquella mazmorra donde apareció el Goblin Berserk – Podemos contar con el…no tengo la menor duda de que será así – murmura con una gran sonrisa dibujada en el rostro.
– S-Señor, ¿qué le debemos decir al Gobierno de Brasil? – Luis pregunta, temeroso con documentos en sus manos.
Se pone de pie, toma con solo una mano el gran escritorio, y lo arroja contra la pared más cercana mientras exclama eufórico:
– Dile que la era como la Nación más poderosa de Sudamérica ya se acabó, ahora…es el turno de Argentina – Caen al suelo las fotos de Martin, y de varios otros jóvenes que adquirieron su despertar no hace mucho.

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