- “Muchachos, lamento informarles que la empresa ha quebrado”, “Quedan despedidos, se les dará su finiquito esta tarde y una compensación por su trabajo”- Dijo mi jefe, esforzándose por mantenerse firme.
No era nada nuevo, esta “empresa” o mejor dicho proyecto pyme, era una de las ideas de Beto y su esposa Giselle, mis jefes. Era una empresa dedicada a hacer marketing en redes sociales para otras empresas más grandes.
Teníamos clientes desde grandes productoras de leche y textiles, hasta pequeños cafés remotos queriendo demostrar su propia vibra. Marco se encargaba de la programación y yo del diseño gráfico.
Beto y Giselle eran muy activos con atención al cliente y con todo lo demás. Siempre hicieron lo posible por mantenernos bien y con pagos adecuados. La verdad, agradezco mucho la oportunidad de haber trabajado con ellos, ¿Quién contrata a una recién graduada sin experiencia? fueron mi primera gran oportunidad para abrir paso en mi carrera. Estoy muy agradecida por ello.
-“Lo lamentamos mucho chicos, nosotros realmente valoramos su trabajo”- Dijo Giselle, quien parecía que llevaba rato llorando. No la culpo. Yo también sé lo que es tener un mal día.
Marco y yo terminamos nuestro último proyecto. Dimos gracias por el tiempo con Beto y Giselle.
-“Ellie, ¿Quieres que salgamos hoy? Yo invito”- Comentó con una sonrisa en la cara y mostrando su fajo de dinero que nos dio Beto por nuestra liquidación.
- “¡Claro!, pero debo ir a mi casa primero, debo dejar mi bicicleta”- Tome mi mochila con mis cosas y Marco me acompañó a la salida.
…
…
-“...¿Y mi bicicleta?...”- dije preocupada, al ver la puerta abierta de la casa donde trabajamos. En donde suponía haber dejado mi bicicleta, ya no había bicicleta.
- “Ellie…”- dijo Marco concertado.
- “Me robaron la bicicleta”- Gracias México, fue lo único que pensé.
- “Lo siento mucho Ellie”- Dijo Giselle saliendo detrás de nosotros.
- “No puse el candado de la entrada, disculpame”- Dijo muy avergonzada.
¿Pero qué culpa tiene? Ella no se robo la bicicleta, fui yo la que debió poner atención sobre el seguro de la puerta. Además, no soy la única teniendo un mal día…
A veces siento como si todo estuviera en mi contra, ¿es normal sentirse así?
-“Ellie, no te preocupes, yo te llevo a tu casa ¿Vale?”- Marco mencionó mientras ponía su mano en mi hombro.
- “Además no quiero excusas para no salir hoy”, “yo te llevo, te traigo y si necesitas algo me avisas” - dijo con una sonrisa que me hizo sentir resguardada en él.
- “Gracias Marco”- Conteste, me hizo sentir mejor tener a alguien el día de hoy.
Además, con la liquidación, tengo para completar la renta del mes y tener mandado. No estaría mal comprar carne esta semana. Usualmente compro lentejas en lata y huevo, aún tengo mi empleo de medio tiempo, puedo lograrlo si me esfuerzo.
-*Riiiiiiiiinggg* *Riiiiiiiiiing* - Escuché mi celular, era una llamada de la pizzería dondé trabajo. No tardé en contestar ya que era mi jefe.
- “Buenas tardes Elizabeth, me alegro que hayas contestado”- Dijo mi jefe de manera amable, lo cual no es bueno.
- “Quiero comentarte que cerraremos esta sucursal por remodelación, estamos dispuestos a que sigas trabajando con nosotros en otras nuestras sucursales” -
- “Lamentablemente no contamos con sucursales cercanas a la zona actual”-
Escuche claramente lo que significa, tu opción es trabajar en otra sucursal o presentar tu renuncia. O mejor dicho, “esperamos tu renuncia”.
-“Muchas gracias por la oportunidad, terminaré mi tiempo con ustedes y si es posible me gustaría saber las opciones en otras sucursales antes de tomar una decisión.” “Gracias por avisar”- Di mi respuesta, asimilando mi situación y nos despedimos.
- “Marco”- voltee a verlo y le dije - “Disculpa, será para la próxima vez” - realmente hoy estoy agotada.
- “Quiero ir a casa”- Pensé en voz alta.
Marco se ofreció a llevarme, fue muy amable en dejarme.
-“De verdad Ellie, marcame si necesitas algo”- Dijo mientras me dejaba en la puerta.
- “Gracias Marco, así va hacer”- Respondiendo a su amabilidad.
Él se retiró y yo entré a mi habitación.
Con una ventana que da hacia un pasillo cerrado, desde mi cama puedo ver el baño, esto no es mi casa, es una prisión. Todo pintado de blanco, parece más una celda en un centro psiquiátrico…
