¿No me esfuerzo lo suficiente?, ¿Acaso estoy haciendo algo mal?, ¿la vida es así?... Estoy cansada, realmente ya no quiero seguir.
No quiero ir a buscar otro trabajo, no quiero contar monedas para el transporte, quiero dormir y descansar, sin necesidad de despertarme… quiero ir a casa…
*ZUMMMMMMM… ZUUUMMMMMMM… ZUUUMMMMM* Empezó a vibrar mi celular ya que había llegado un mensaje.
Tomé el celular y vi que era de mi casera, abrí el chat y empecé a leer lo que parecía ser un aviso sobre renovación del contrato, el cuál especificaba que si quería seguir viviendo en sus instalaciones la renta sería más alta en este nuevo año.
…Estoy harta…
…Estoy cansada…
… Ya no quiero estar aquí…
No tengo dinero para otra bicicleta, si no me hubieran despedido no se como habría alcanzado para la comida esta semana.
-“Me quiero ir a mi casa”, “De verdad quiero descansar, quiero irme a mi casa”-
Acostada en mi cama, dije ya entre lágrimas…
-“Porfavor, porfavor que todo esto termine”, “Si la vida es así me quiero morir, porfavor, porfavor, quiero descansar, estoy exhausta”.
- “Yo me esfuerzo, te juro que me esfuerzo”, “Disculpa por no ser suficiente”. “De verdad, perdón”, “ Solo perdoname” … “Ayudame”.
*ZUUUUUMMMMMMM…ZUUUUUUUUUMMMMMMM* Nuevamente sonó mi celular.
-“No, porfavor, ya no quiero contestar, ya no quiero.”- Dije mientras sollozaba del cansancio y frustración.
*ZUUUUMMMMMMMM…ZUUUUUUUUUUMMMMMM*
Hice un esfuerzo para no agobiarme por el sonido del celular. ¿Qué patética debo ser para ni siquiera poder contestar una llamada de teléfono? y solo porque estoy cansada. ¿Por qué soy tan débil?.
*ZUUUUMMMMMMMM…ZUUUUUUUUUUMMMMMM*
Me obligue a tomar el celular. Era una llamada de mi mamá.
Respire hondo y pare de llorar para poder contestarle.
-“Lizzy, hija ¿Cómo estás?”- dijo mi mamá sonando alegre.
- “Bien mamá, gracias y ¿tú?.”- Oh, no. se me quebró la voz. Me va a preguntar porque estoy llorando.
-“Estoy bien, estoy aquí despidiéndome de tu tía que vino a visitarme”, “Te veo luego.” - Se escuchó en el fondo.
- “Justo estaba hablando de tí, porque eres una mujer independiente que vive en su propio departamento, y se paga sus cosas sin ayuda de nadie”- Comentó mi mamá.
- “Adiós Rosario”- Se escucha en el fondo y mi mamá despidiéndose.
- “¿Qué tienes?”- Me dijo ya preocupada.
Efectivamente mamá, ¿Qué tengo? No sé. No sé qué me pasa, no entiendo porque estoy tan cansada, no sé porqué me pasan todas estas cosas… no sé.
-“Ya sé, te metiste a ver el perfil de tu ex”- Dijo mi mamá, comentando como si fuera la única razón válida para llorar.
- “Me tiene muy decepcionada, tenía mejores gustos cuando salía contigo”, “Tan buen muchacho que es, que lastima que terminaron”- Siguió añadiendo mi mamá
- “Me despidieron”- Contesté ya enojada.
- “¿Cómo?, ¿Qué pasó?” - Mencionó.
- “La empresa donde trabajaba quebró y la sucursal de la pizzería la van a remodelar” - dije ya con lágrimas en los ojos del estrés por no saber lidiar con esta situación.
- “Pues miralo por el lado bueno, no era un lugar donde ibas a quedarte, ya sabía yo que ese lugar no iba a llegar lejos y pues no estudiaste para ser pizzera tampoco” “Todo esto es algo bueno” - Fue la respuesta que mi mamá me dio.
- “No todo está perdido, aún tienes tu bicicle–”
- “Me la robaron” - Interrumpí su comentario con el mio.
- “Bueno, vives en una ciudad hermosa en tu propio departamento”- Dijo como último comentario “positivo”.
- “No tengo cómo renovar el contrato, la casera aumentó la renta”- Dije ya yo empezando a llorar.
¿Qué quieres que haga? Necesito ayuda y no se como pedirla. ¿Quieren que me disculpe por no ser positiva? ESTOY CANSADA, no sé qué pasa, no encuentro ni tengo una solución. ESTOY HARTA DE VIVIR ASÍ.
-“¿Qué hago?”- Pensé en voz alta. - “ No se como salir de esta situación”- Le dije a mi mamá ya llorando.
Al cuál ella respondió.
-“Vente a tu casa”- Dijo mi mamá, en mayor sinceridad.
- “Yo te extraño, a mi no me molesta que te regreses a vivir para acá, no hay necesidad de estar sola”. - Dijo con seguridad.
- “Mamá, pero mi Fígaro…”- Comenté deseando que viniera conmigo.
- “Te lo traes” “Así de fácil” “y si no te alcanza para el vuelo se lo pides a tu papá y ya, que te ayude y sirva para algo, por algo es tu papá” - Dijo mi mamá.
- “Ahora, vas a descansar, vas a dormir y te vas a preparar para regresarte a tu casa” “Acá te veo” - Mencionó mi mamá quien ya había dado solución a mis problemas.
Me relaje.
-“Muy bien mi vida, te dejo, le voy a decir a tu hermano que se vaya preparando porque regresas a casa” “Te amo, te quiero de regreso”- Se despidió mi mamá de mi.
- “También te amo”- le respondí.
Empecé a sentirme más tranquila y terminé de llorar, Fígaro se puso en regazo mientras dormía y él ronroneaba. Una noche tranquila, sin pesadillas, sin preocuparme por que vendría mañana, solo por una noche… deseo que esta paz se quede…
“«Yo lo libraré, porque él me ama; lo protegeré, porque conoce mi nombre. Él me invocará y yo le responderé; estaré con él en momentos de angustia, lo libraré y lo llenaré de honores. Lo colmaré con muchos años de vida y le haré gozar de mi salvación».” - Salmo 91: 14-16.

Comments (0)
See all