Please note that Tapas no longer supports Internet Explorer.
We recommend upgrading to the latest Microsoft Edge, Google Chrome, or Firefox.
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
Publish
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
__anonymous__
__anonymous__
0
  • Publish
  • Ink shop
  • Redeem code
  • Settings
  • Log out

POLARIZADO 2030

CAPITULO 0

CAPITULO 0

Jul 20, 2025

Desde el inicio de la civilización siempre ha habido bandos, con diferentes criterios pero al final con el mismo objetivo.


Se nos ha obligado a elegir uno, adaptarlo a nuestro estilo de vida, bajo cualquier costo, y todo aquello que no comparta la misma idea debe ser considerada una amenaza.


En general un sentimiento de patriotismo, superioridad o simplemente para aliviar la culpa y decir que se está haciendo el bien.


Así como avanza la tecnología, también avanza la genialidad de las mentiras, y se repite el ciclo.


Estamos condenados a repetir ciclos.


Si Jesús regresara, probablemente lo volverían a crucificar.


EL ADOCTRINAMIENTO ES PODER


Crecí como cualquier niño de mi pueblo hacía travesuras con mis amigos y nos metiamos donde no debíamos, y ese era el problema.


Cuando eres niño, eres iluso de muchas cosas, y una de ellas son las consecuencias.


Veía a mis padres actuar de forma extraña al estar en frente de las autoridades de mi país y me preguntaba:


—¿Por qué? ¿Por qué temerle a las personas que están para protegernos que se supone están al servicio del pueblo, por qué tenerles miedo si no se está haciendo nada malo?


Siempre, al llegar a la escuela, teníamos que cantar el himno nacional todos los días, tanto al entrar como al salir, me preguntaba por qué siempre entrábamos a las 7 y salíamos a las 4, se me hacía de cierta manera parecida a la hora en que entraba mi papá a su trabajo.


En clases nos enseñaban tanto religión como política y la historia del país que nos vio crecer, todo siempre con un tono patriótico.


No sé qué tendría que ver un niño con la política, pero lo que más me intrigaba era por qué si no obedece siempre hay un castigo.


¿No haces bien al prójimo y serás enviado al infierno?


¿Si piensas solo en generar riqueza para ti solo y no compartirla eres un traidor de la patria y eres malo?


¿Cómo saber que realmente estoy haciendo lo correcto? 




SENTIMIENTO NACIONAL


Con 12 años, a medida que fui creciendo me di cuenta que los anuncios dirigidos a la política eran más frecuentes y los identificaba por los colores, donde los rojos éramos nosotros y los azules eran los malos.


A los niños nos decían que los azules podrían comernos, que vivir con ellos era ser símbolo de abusos constantes y violaciones a los derechos humanos.


Recuerdo cuando mi papá se reunió con sus amigos y siempre hacían los chistes típicos de hombres:


—¿Ya conseguiste novia?

—¿Cómo te va en los deportes?

—¿Por qué estás tan callado? ¿No me digas que saliste raro?


No les daba importancia.


Me gustaba cuando peleaban, pero entre esas conversaciones hablaban del país, de cómo los de afuera desearían estar aquí, que tenemos privilegios de haber nacido en estas tierras.


Tocaron el tema de la política.


Al parecer, los azules nos habían sancionado, pero después oí decir a uno de ellos:


—“Las amenazas son como cartuchos de balas vacíos, no sirven para nada”.


Se llamaba Gustav, parecía tener un gran apoyo hacia nuestro país.


Mi padre discutía con él sobre el tema de cómo nuestro gobierno encarcela a las personas que no estaban de acuerdo con sus políticas, y él simplemente decía:


—“El gobierno sabe más que nosotros y por eso buscan protegernos”.


Pero, ¿protegernos de qué?, pregunto.


ENTRE PUERTAS


Recuerdo un día por la tarde, al llegar de la escuela, que empecé a ver a mi papá salir de mi cuarto con otras personas, con el tiempo empecé a notar que se reunían después de las cadenas de televisión del gobierno.


Esas personas eran amables conmigo, me decían que era un buen muchacho y que me seguía portando bien.


Un día dejaron un trozo de papel detrás de mi habitación, pensé que era basura, pero me fijé que tenía algunas fechas escritas sobre él.


Era como un borrador, había diferentes fechas, una por encima de otra, como si estuvieran decidiendo cuál elegirían.


¿DIA LIBRE?


Un día, camino a la escuela, mis primos y yo nos desviamos y en el camino nos topamos con un chico que aparentemente conoció a mi primo Thomas.


Se dio la mano, pero le pasó algo entre el saludo, parecía ser una pequeña bolsa.


Nadie le dio importancia, y seguimos camino hacia el colegio.


Pero durante el recorrido me di cuenta de que no era el camino que siempre tomábamos para ir a la escuela.


Mi primo Arthur le preguntó a Thomas si era correcto traerme, a lo cual Thomas dijo:


—“Déjalo, él no dirá nada”.


Arthur dijo:


—“No le digas nada a mi tío, ¿vale?”.


Tenía curiosidad por saber qué pasaría.


Llegamos a un parque que estaba solo, era un miércoles a las 7 de la mañana, todos estaban ocupados a esas horas.


El chico desconocido sacó un encendedor de su bolsillo y se lo pasó a Arthur.


Thomas le pasó un papel a Arthur, el cual se enroló e hizo una especie de cigarrillo.


Sabía en ese momento que no debía estar ahí.


No podía ocultar que estaba nervioso si alguien nos descubre que nos escapamos del colegio.


Empezaron a fumar y, después de unos minutos, se pusieron de buen humor.


El chico se dirigió hacia mí y me dijo:


—“Me caes bien, no hablas, eso es buena señal”.


Particularmente hago esto porque mi madre me crió de una manera en que mantener silencio es mantenerse a salvo.


Thomas empezó a toser.


Los muchachos se reían de él diciéndole que era una marica al no aguantar el humo, pero Thomas se veía cada vez peor después de toser, hasta el punto de no respirar bien.


Thomas cayó al piso, y Arthur salió corriendo junto con el chico para ayudarlo.


Me acerqué con miedo y vi que solo botaba baba por la boca.


En un momento, Thomas se puso boca arriba mirando al cielo y nos quedamos todos asustados al verlo.


Pensamos que se había muerto, hasta que rompió el silencio diciendo:


—“Por un momento sentí que volaba”.


Arthur le dio un golpe en los testículos para asustarnos.


Cuando se levantaba, vimos a un señor, aparentemente del vecindario del parque, hablando con otro señor y señalándonos.


Yo no había podido analizar bien cuando Arthur gritó:


—¡Corran!


Lo único que pensé en ese momento fue en mi mamá, diciéndome lo que no debía hacer.


Todos salimos corriendo.


El chico y Arthur iban adelante y yo era el último.


Solo los seguían cuando nos metimos hacia un viejo carril de tren del pueblo.


Me estaba quedando atrás y Thomas me agarró del brazo y prácticamente me llevó arrastrado.


El señor que nos perseguía era policía y no era el único, eran tres.


El chico dijo:


—“Por aquí, conozco el camino”.


Nos dirigimos a donde estacionaban los trenes viejos y nos metimos por un agujero que había entre los vagones.


Nos apegamos al vagón, todos en silencio.


Thomas tapó mi boca y solo vimos a los policías pasando por ahí.


Volvieron los policías y dijeron que revisarán los vagones.


Ese día recé lo que no había rezado, no porque los policías nos encontraran, sino porque mi padre me iba a dar una paliza.


Los policías revisan a todos los vagones.


Arthur, asustado, sujetó una tabla esperando a que nos encontraran para pegarles con ella.


Cuando se acercaron a nuestro vagón, la policía abrió lentamente.


Entre que abría el vagón, asomó su ojo, un ojo azul como el cielo.


Cuando terminó de abrir la puerta, su mirada era aterradora.


Arthur no dudó y le partió la tabla en toda la cara, tumbándola.


Todos salimos corriendo, pero a mí me agarró de mi suéter, rasgándose, y con eso perdí el equilibrio y caí.


El chico se fue con Arthur, pero Thomas se devolvió a tratar de agarrarme, me levantó y nos fuimos corriendo hacia un tramo de bosque, tratando de que los árboles nos ayudaran.


No podíamos escondernos, los teníamos muy cerca.


Mientras corríamos, me pegaba con ramas en la cara, pero al no ver exactamente dónde íbamos, nos topamos con una cerca.


No sabía qué hacer, ya venían aquellos tipos detrás de nosotros.


Ellos eran lobos con hambre y nosotros su presa.


Thomas y yo nos quedamos viendo qué hacer.


Al otro lado de la cerca había una calle sola que se dirigía al pueblo.


Thomas solo me miró y dijo:


—“No te partas una pata”, y me cargó para luego lanzarme sobre la cerca.


Cuando caí me levanté para tratar de ayudar y solo me dijo que corriera.


Él corrió hacia otro lado y los policías se detuvieron ahí.


Dos fueron a por Thomas y uno se lanzó a la cerca y empezó a treparla.


Estaba en shock, pero reaccioné y traté de correr.


Corrí con todo lo que podía, pero era imposible ganarle a un adulto en forma con ganas de partirme las piernas.


Por la calle había cestos de basura y los lanzaba para tratar de complicarlo.


También corría en zigzag para no ser alcanzado tan fácilmente.


Cuando logré cruzar una curva, vi que estaba cerca de mi casa.


Ya solo iba corriendo con la cara toda llena de mocos y lágrimas.


Pero cuando me acercaba vi a mi madre limpiando la ventana y empecé a gritarle, pero no se daba cuenta.


El policía logró agarrarme y justo mi madre me había visto.


Ella salió corriendo, se acercó angustiada preguntando qué estaba pasando.


El policía dijo todo, que nos atrapó drogándonos.


Mi madre no lo podía creer, se quedó en shock.


El policía me jalaba fuerte mientras me decía quiénes eran los otros chicos, a lo cual no dije nada.


Me agitó fuertemente obligándome a decirle y solo empecé a llorar, pero sus compañeros lo llamaron y le dijeron que tenían al otro.


Thomas fue capturado.


Llegaron a nuestra casa y empezaron a interrogar a mi madre sobre por qué permitía eso.


Mi madre dijo que ellos nos habían mandado al colegio, cuando el policía le dio una bofetada, diciéndole que era una irresponsable.


Mi madre se tapó en donde le pegó y empezó a soltar lágrimas.


Llegaron los otros policías, pensé que nos iban a soltar, y fue así, pero antes nos golpearon a mí y luego a Thomas con el bastón que utilizaban.


Nos dijeron que la próxima vez nos iban a encarcelar.


Después del mal rato, mi madre me miró furiosa, con una cara en la que la sangre estaba hirviendo.


Entramos y nos sentamos, Thomas y yo, en la mesa.


Cuando mi madre nos empezó a interrogar sobre qué había pasado, yo no hablé.


Thomas solo le dijo que nos desviamos hasta el parque.


Cuando nos vio, empezamos a correr.


Mi madre, enojada, dijo que era mentira.


Me miró y me dijo que hablara.


Yo no sabía qué decir, miré a Thomas, luego miré a mi madre y le dije que no sabía nada, sólo caminaba distraído.


Cuando me di cuenta, estábamos llegando al parque y solo nos sentamos en los columpios.


Cuando me di cuenta, ya estábamos corriendo.


Mi madre, con cara de que no me creía, no tuvo más opción que creerme, ya que no había más evidencias.


Solo me dijo:


—“¿Qué le voy a decir a tu papá?”.


Después de que me dijo que me fuera a bañar y que Thomas aprovechara que no estaban sus padres en su casa para volver y limpiarse.


Antes de despedirnos, Thomas me dijo:


—“Por eso me agradas, porque no hablas”.


SOLO ADULTOS


Me fui a bañar.


Cuando termine, traté de aprovechar para dormir un poco más…



Poco a poco se fueron cerrando mis ojos hasta dormirme. Empecé a tener pesadillas sobre que atrapaban a Arthur y nos perseguían esos policías, tenían una cara que querían matarnos. Trataba de huir, pero sentía que corría lento. Intentar correr más rápido fue en vano. Al final me atrapó la policía.


Me desperté gritando, estaba sudado.


Cuando me di cuenta de que mi papá había entrado a la habitación con sus amigos,se me quedaron mirando todos. No sabía qué podía hacer. Él solo me miró y me dijo:


—¿Por qué no estabas en la escuela?


Le dije que simplemente nos devolvieron. Cuando mi padre iba a decir algo, un amigo de él dijo:


—Día libre he? Qué tiempos...


Mi padre se distrajo y dijo que necesitaba que saliera del cuarto porque necesitaban hablar sobre algo de adultos. Le dije que no quería. El mismo amigo de mi padre dijo:


—Está bien si lo deja, que de todas maneras no va a entender nada.


Mi padre, aun indeciso, aceptó, diciéndome que no hiciera nada.


Duraron 2 horas conversando, utilizando nombre claves, como, verruga, postes, peones, pensé que estaban haciendo una clase de juego.


No entendía a qué se referían, pero todo lo que hacían lo anotaban en hojas de cuaderno, y cuando algo cambiaba, solo arrancaban la hoja y la tiraban a la basura.


Después de la reunión, ellos limpiaban todo, se aseguraban de no dejar nada, ahí fue donde entendí que significaba ese papel.


NOCHE ROJA


Se acercaban las elecciones y el ambiente se sentía más hostil, había más seguridad, policías y militares por todos lados, calles cerradas, lo bueno en esos momento para mi fue que no habían clases.


Pero era ignorante de lo que iba a pasar…


En la noche que dieron los resultados, estaba en casa viendo la televisión con mis padres y sus amigos, cuando dieron los votos anunciando al ganador, mi padre se levantó gritando furioso.


-¡Hicieron trampa otra vez!¡Imbéciles, nos condenaron a todos!.


Mi madre asustada me abrazo, no entendía nada de lo que pasaba y le preguntó a mi madre


- ¿Qué pasa?, ¿por qué papá está enojado?



A lo que me respondió.


No pasa nada, solo es molesto porque hicieron trampa y las personas malas hacen TRAMPA .


En ese momento mi padre se dirigió a la cocina, abrió el refrigerador y sacó una botella de whisky, se sirvió en un vaso, y empezó a tomar, para luego subir a su cuarto.


Minutos después, empecé a escuchar ruido de multitud a las afueras del pueblo, en ese instante tocaron la puerta, y mi padre gritó desde el cuarto.


-No abran la puerta, yo voy.


Al bajar estaba vestido con una especie de armadura de protección, tenia un casco, lentes de protección, tenía un pañuelo negro en el cuello, en el pecho llevaba una especie de chaleco antibalas, cubierto por un suéter de cuero largo color gris oscuro.

Abró la puerta, y estaban las personas que se reunían con él en mi habitación, me quedé helado viéndolos a todos, se veían diferentes, todos tenían unas caras muy serias, en ese momento le preguntaron.


-¿Estás listo?.


Mi padre volteó a vernos a mi ya mi madre, tenía unos ojos de que seria la ultima vez que lo iba a ver, de esas miradas que ves y sientes que te atraviesan el corazón, que sin necesidad de hablar, dicen mucho.


Voltio a ver a las personas, se puso un pañuelo negro en su cara y luego asento la cabeza para luego irse y cerrar la puerta.



...

💬 ¿Y tú?
¿Qué harías si descubrieras que todo lo que creías… fue programado en ti?

Comenta, vota y comparte si quieres leer más. Tu apoyo le da vida a esta historia.

custom banner
jesusraymond
Jesus Raymond

Creator

Nos enseñan desde niños que hay héroes y villanos.
Que lo bueno se reconoce, y lo malo se castiga.
Pero ¿qué pasa cuando cruzas una frontera y los papeles cambian?
¿Y si el héroe de un país es el villano del otro?
¿Y si tú mismo eres ambas cosas, al mismo tiempo?

Comments (4)

See all
Jesus Raymond
Jesus Raymond

Top comment

Si eres fan de metro, o de distopias, te recomiendo esta novela

3

Add a comment

Recommendation for you

  • What Makes a Monster

    Recommendation

    What Makes a Monster

    BL 75.8k likes

  • Secunda

    Recommendation

    Secunda

    Romance Fantasy 43.3k likes

  • Invisible Bonds

    Recommendation

    Invisible Bonds

    LGBTQ+ 2.5k likes

  • Touch

    Recommendation

    Touch

    BL 15.6k likes

  • Silence | book 1

    Recommendation

    Silence | book 1

    LGBTQ+ 27.3k likes

  • Blood Moon

    Recommendation

    Blood Moon

    BL 47.7k likes

  • feeling lucky

    Feeling lucky

    Random series you may like

POLARIZADO 2030
POLARIZADO 2030

450 views5 subscribers

En el año 2030, la paz no es más que un producto bien vendido.

Traytros, un joven soldado formado por la unidad más temida del país, ha jurado proteger una patria que apenas entiende. Le enseñaron a obedecer, a disparar sin dudar… pero nunca a cuestionar.

Cuando una misión lo lleva a los márgenes del sistema, descubre que la verdad no siempre lleva uniforme.

¿Y si ser un héroe significa convertirse en traidor?

POLARIZADO 2030: una historia distópica de lealtad, adoctrinamiento y rebelión silenciosa.
Subscribe

14 episodes

CAPITULO 0

CAPITULO 0

123 views 5 likes 4 comments


Style
More
Like
List
Comment

Prev
Next

Full
Exit
5
4
Prev
Next