Elizabeth llegó finalmente a casa, agotada, pero aliviada. Se quitó el casco del traje y, aún con la adrenalina corriendo por sus venas, encendió una pantalla para ver qué informaban los medios de comunicación.
Sintonizó CNN.
En la pantalla, una periodista hablaba en tono urgente:
—Estamos en vivo con una noticia de último minuto. Según fuentes aún no confirmadas, un grupo terrorista que planeaba atacar la Casa Blanca ha sido detenido a tiempo por un escuadrón no identificado.
Hizo una pausa, visiblemente confundida.
—¿No se sabe quiénes fueron? ¿Fuerzas especiales? ¿El ejército?
Del otro lado del set, un corresponsal respondió:
—No hay información oficial. Solo sabemos que el grupo fue neutralizado completamente… y que alguien actuó antes de que ocurriera una tragedia.
Elizabeth sonrió con serenidad. Nadie sabría que fue ella… y así era mejor.
Días después, Elizabeth, Chris y sus padres regresaron a su verdadero hogar. El peligro había pasado. Por ahora.
La tensión había dado paso a un ambiente de alivio. Chris sacó unas bebidas de celebración y todos brindaron alrededor de la mesa.
—Detuviste a un líder peligroso, hija —dijo su padre, orgulloso.
—Usaré parte del dinero que ganamos para fundar mi propia empresa —dijo Elizabeth con convicción—. Pero también regresaré a la Fuerza Aérea. No estoy segura de cómo justificaré mi ausencia… pero encontraré la manera.
—¿Y qué harás con el traje? —preguntó su padre.
Elizabeth miró la armadura, estacionada en una cápsula especial al fondo del salón. Pensó en todo lo vivido, en lo que significaba aquel símbolo… y lo que podía representar para el futuro.
—Tal vez lo use para salvar vidas. En silencio. En el anonimato.
Se puso de pie, y con una mirada decidida, agregó:
—Mi nombre en el aire… será Liberty Knight.
Un nuevo héroe había nacido.
Fin.
El visitante de la sombra
Una tarde tranquila envolvía la base aérea. Elizabeth caminaba sola por la pista de despegue, con su uniforme impecable, mientras el sol descendía en el horizonte. Había firmado su contrato oficial de la Fuerza Aérea. Por fin, soy parte de la fuerza aerea, mi vida será mucho mejor.
Se dirigía a su auto, con la cabeza en alto , cuando una voz masculina la interrumpió.
—Vaya, vaya… así que tú eres la famosa Elizabeth Diamont.
Ella se detuvo, alerta. Levantó la mirada.
Un hombre alto, de unos cincuenta años, la observaba con expresión firme. Llevaba abrigo oscuro, botas tácticas y un parche negro sobre el ojo izquierdo.
—¿Y tú eres…?
—Mi nombre es Scorpion. Soy el único que sabe que tú detuviste al grupo terrorista la semana pasada. No lo niegues —dijo, cruzando los brazos—. La armadura, los restos de energía, los movimientos. No es difícil unir las piezas... cuando has vivido rodeado de secretos.
Elizabeth no respondió. Su rostro mostraba sorpresa, pero también desconfianza.
—¿Qué quieres?
Scorpion dio unos pasos hacia ella. Su voz se volvió grave y directa:
—¿Crees que eres la única con habilidades especiales en el mundo? Señorita Diamont, ha entrado en un universo más grande... sólo que aún no lo sabe.
Elizabeth entrecerró los ojos, desconfiada.
—Formo parte de una organización secreta llamada A.E.G.I.S. (Agencia Estratégica de Gestión, Intervención y Seguridad Global). Y estoy aquí para hablarle del proyecto The Ascendants
Un viento helado sopló en la pista. Elizabeth se quedó inmóvil, mientras Scorpion le extendía una pequeña tarjeta negra con un símbolo grabado: un fénix dorado alzando vuelo.
—Piénsalo —dijo el hombre antes de girar y alejarse entre las sombras.
Elizabeth miró la tarjeta por un instante, luego al horizonte… y supo que su historia apenas comenzaba.
elizabeth como liberty knight volverá pronto.
siguiente novela a leer : liberty knight2: hercules.

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