Please note that Tapas no longer supports Internet Explorer.
We recommend upgrading to the latest Microsoft Edge, Google Chrome, or Firefox.
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
Publish
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
__anonymous__
__anonymous__
0
  • Publish
  • Ink shop
  • Redeem code
  • Settings
  • Log out

POLARIZADO 2030

CAPITULO 10: SENTIMIENTO HUMANO

CAPITULO 10: SENTIMIENTO HUMANO

Aug 01, 2025

La muerte de Mike me afectó. A pesar de no ser alguien especial en mi vida, no podía evitar sentir culpa por lo que le ocurrió. ¿Esas cosas pasan, no? En la milicia, uno puede encontrarse con la muerte en cualquier momento, ¿cierto? Quizá solo estaba intentando alivianar el remordimiento... pero no podía.

Han pasado varios días desde la incursión a aquella zona. Desde entonces, me siento diferente.

¿Es esto madurez... o trauma?

Este año he vivido lo que no viví en toda mi vida.

De repente, recibi una llamada.

—¿Quién será?

Vi la pantalla. Era Kraf. Contesté.

—Traytros, ¿cómo estás?—Pues... bien, supongo.—Perfecto. ¿Puedes venir a mi oficina?—Está bien. Estaré allí en unos minutos.

Colgué. Me tomó por sorpresa. Seguramente sería para una misión o algún encargo.

Al llegar a la oficina, vi que hablaba con Thomas. Entré y saludé. Ambos me devolvieron el gesto.

Kraf fue directo al punto:

—¡Qué bueno que llegaste! ¿Recuerdas las muestras que conseguimos? También recuperamos archivos sobre cómo se realizaron aquellos experimentos. Tras algunas pruebas, ya está lista una mejora para la máquina de evolución genética.

—¿Cómo? No te entiendo.

—En pocas palabras: ¿estás listo para tu mejora?

Al parecer, habían optimizado la máquina que mejora a los de Primera Clase. Sentía curiosidad... pero también temor.

¿Y si algo salía mal?

Ignoré mis pensamientos y me concentré. Si funcionaba, podría ayudar aún más.

—Vale. Comencemos.

Llegamos al laboratorio. Había una especie de cápsula.

—Bienvenido al laboratorio del Edificio de Defensa. El más avanzado del mundo, hasta ahora —dijo Kraf.

Señaló la cápsula.

—Ves esa máquina? Necesito que entres. Te colocaré los accesorios.

Parecía una de esas cápsulas de las películas donde meten alienígenas. Agua. Cables. Aislamiento.

Entré. Kraf y otro científico comenzaron a colocarme una máscara de oxígeno, sensores para medir el pulso, la respiración, la temperatura...

El otro científico habló.

—Perfecto. Este sujeto es ideal para probar definitivamente la máquina. Si sobrevives, te haré unas pruebas... jejeje.

Lo miré serio.

¡“Si sobrevivo”!?

Ya no había vuelta atrás. Me tranquilizaba saber que Thomas estaba ahí. Él ya había pasado por esto.

Cuando terminaron de colocarme todo, Kraf cerró la cápsula. El líquido comenzó a llenar el tanque.

—Es normal que sientas sueño —dijo Kraf—. La mejora acelerará tu metabolismo. En pocas palabras: te volverás un superhumano. Tu corazón y tu respiración se acelerarán antes de que pierdas la conciencia. Estarás ahí al menos un día.

¡¿Un día entero!?

El líquido era verde.

—¿Es radiación?

—Sí, pero controlada —respondió Kraf.

Cuando se llenó por completo, empecé a flotar. Mi corazón latía rápido. Mi respiración también. Sentía que hervía por dentro.

—Tranquilo, esto es normal —dijo Kraf.

¿Normal? Siento que voy a explotar...

El otro científico intervino:

—Kraf, está rebasando los niveles normales.

—¿Qué? ¿Estás seguro, Makiavelo?

—Sí. Cada segundo aumenta más y más. Su corazón está al borde de la ruptura.

Todo mi cuerpo comenzó a doler. Músculos, piel, huesos. Grité del dolor.

—Por favor, Traytros, aguanta —dijo Kraf con rostro serio.

Thomas intervino:

—Kraf, deberías detener esto. Su cuerpo aún no está listo.

—No podemos —dijo Makiavelo—. Ya está dentro. Si paramos, podría morir.

Thomas frunció el ceño.

—No lo creo... —dijo Makiavelo—. Cada segundo supera los límites de pulsaciones humanas. Incluso más que Thomas o Leonidas. Ya debería haber muerto.

—¿A qué te refieres, anciano?

—A que Traytros puede morir en cualquier momento.

Saltó una alarma.

—Alerta. Peligro. Alerta. Peligro.

Thomas gritó:

—¡Kraf! ¿Qué está pasando!?

—Se está saliendo de control —dijo Kraf, corriendo junto a Makiavelo para estabilizar la máquina.

—Es inutil —respondía Makiavelo—. No podemos hacer nada.

Todo se volvió borroso. Sentía el pecho explotar, náuseas, mareo, y luego sueño profundo.

Thomas apuntó con su arma a la cápsula.

Antes de cerrar los ojos, vi a Makiavelo lanzándose hacia él.

Oscuridad.


Me desperté sobresaltado.

—¡¿Qué pasó!? ¡¿Dónde estoy!?

Estaba en una enfermería. Acostado. Vivo.

Intenté levantarme, pero al poner un pie en el suelo, caí.

—¡AH! ¿Por qué me siento tan débil!?

Entró una enfermera.

—¿Señor, está bien? Aún no tiene orden de levantarse.

Me ayudó a sentarme en la cama.

—¿Qué hago aquí? ¿Quién me trajo?

—Lo trajeron del laboratorio. Pronto vendrán a verlo.

—¿Quién?

—Probablemente el doctor Kraf.

Se fue. Me quedé recostado. Tenía sueño. No podía moverme bien. Estaba agotado.

Tiempo después, llegaron Kraf y Thomas.

—Parece que ya estás despierto. Me alegra —dijo Kraf.

Thomas se acercó.

—¿Cómo te sientes?

—Bien... pero, ¿por qué estoy aquí?

Kraf hizo una pausa.

—Bueno... no salió como esperábamos. Pensamos que morirías. Tus signos estaban por las nubes. Pero, sorprendentemente, estás bien. Sin secuelas. De hecho, saliste bastante bien.

—No puedo ni moverme. Todo duele. Estoy cansado.

—Es normal. Incluso te sentirás aún más agotado por ahora. Pero según las estadísticas, tienes un potencial muy superior al de Thomas o Leonidas. Aún no sabemos cuánto. Con el tiempo lo veremos.

¿Feliz por sobrevivir? Entonces... nadie sabía si viviría.

Thomas sonrió.

—Felicidades. Con el tiempo te volverás mejor que todos.

Kraf añadió:

—Oh, se me olvidaba. El presidente viene a verte. Quiere conocer su nuevo gran logro.

Unos minutos después, el presidente entró escoltado por varios guardias.

—¿Cómo se encuentra el futuro comandante de las Fuerzas de Élite?

Sonreí.

—Me encuentro bien, señor. Gracias por venir.

Miré a los escoltas. Eran de la Sección 0. Sus uniformes los delataban. Busqué a Herlin entre ellos...

No estaba.

—Es normal que te sientas cansado. Pero apenas te recuperes, tengo algo especial para ti. Así que apresura tu recuperación.

¿Algo importante?

—Bueno, todo está bien aquí. Debo irme. Buen trabajo, doctor Kraf. Nos vemos.

Cuando se marchaban, dos escoltas más salieron con él. Entre ellos...

Herlin.

Volteó. Me miró fijamente. Se quedó paralizada unos segundos.

¿Sabía que vendría a verme?

Le sonreí. Ella me devolvió la sonrisa... y se fue.

Estaba agotado. Volví a dormir.


Días después, seguía cansado. Pero según Kraf, ya podía salir. Debía comenzar a moverme.

Thomas vino por mí.

—Parece que Makiavelo quiere comenzar las pruebas pronto. Pero aún no estás al 100%.

—Puedo moverme. Eso es lo importante.

Thomas sonrió.

—Ah, por cierto. Parece que ya tienes admiradoras. Te dejaron una carta.

—¿Una carta? ¿Quién?

—Solo me dijeron que te la diera. Al parecer, sabrías quién fue.

Me dejó en mi habitación.

—Hoy tienes el día libre. Descansa o sal. Mañana volverás a la acción. Disfrútalo.

—Gracias, Thomas.

Me senté en la cama. Saqué la carta y rompí el sobre con cuidado. Decía:

“Vi que estabas en la enfermería. No sabía el motivo, pero me preocupé, así que investigué. Parece que ahora eres un superhumano. Me alegra saber que no fue nada grave. Hoy sales de alta, así que probablemente sepa dónde estarás. Nos vemos.”

Para: Traytros.

Supongo que era Herlin. Parece que no se le escapa nada.

Pero...

¿Vendrá a mi habitación?

Horas después, estaba acostado leyendo un libro sobre la Segunda Guerra Mundial.

Por lo que he leído, todo fue por intereses personales. Hitler manipulaba sus palabras para convencer a la población.

“Uno solo no puede ganar una guerra.”

En ese momento tocaron la puerta.

—¿Quién podrá ser?

Abrí la puerta, y mientras lo hacía, vi una silueta familiar.

—¿Herlin?

Herlin vino a verme.

—¿Puedo pasar? —dijo.

Me tomó por sorpresa. Estaba algo nervioso.

—Sí, claro. Pasa.

Entró y comenzó a observar mi habitación con detalle.

—Parece que estás cómodo aquí.

—Bueno, es acogedor. Siéntate.

Se sentó encima de la mesa y me preguntó:

—¿Cómo estás? ¿Ya te sientes mejor?

Todavía me dolía el cuerpo, pero respondí:

—Sí, estoy bien. Siento el cuerpo liviano y a la vez pesado.

—Creo que es parte del proceso. Tu cuerpo debe adaptarse a tus nuevas condiciones.

—¿Sabes algo sobre eso?

—Sí. Trato de saberlo todo. No solo necesitas ser ascendido, sino también sobrevivir a la incubadora.

—¿Incubadora?

—Sí. Así nacen o mueren los de Primera Clase. Si sobreviven, se hace una ceremonia. Lo que me sorprendió es que a ti te la hicieron antes, como si confiaran en que lo lograrías.

Me quedé pensativo. ¿Qué habría pasado si no sobrevivía?

Ella cambió de tema:

—Entonces, ¿qué tal tu viaje a Aroa?

Ya no servía preguntarle cómo lo sabía. Ella se entera de todo.

—La verdad, no conocí Aroa. Solo estuve en las afueras.

—Creía que habías ido a los sectores de Aroa.

—Fuimos a las afueras. Había una zona, como a dos horas en moto de allí. Una montaña, que antes fue un laboratorio. Al inicio de la guerra fue bombardeado y quedó casi todo destruido.

—¿Y para qué fueron allá?

—Buscábamos unas pruebas para mejorar la máquina. Pero fue dentro donde ocurrió todo. Ahí pasé un mal momento. Nos topamos con cadáveres semidevorados. Había criaturas mutadas por la radiación. Ahí murió un soldado. No lo conocía, pero al ver a su compañero llorar... me sentí culpable de no poder salvarlo. Cumplimos la misión, pero días después fue su funeral. No lo soporté. Fui y le pedí perdón... lo siento por contarte esto.

Se levantó de la mesa, se acercó y puso su mano en mi mejilla, mirándome.

—No es tu culpa... esas cosas no están bajo nuestro control. Es lamentable, pero la vida es así. Además, eso te hace humano. No pensar solo en matar, sino en ayudar... eso es lo importante.

Sus palabras me hicieron pensar en Leonidas. ¿Ese es el estilo promedio de los soldados?

—Gracias. Acepté esta mejora porque tengo la esperanza de ayudar a los demás.

Nos quedamos en silencio, mirándonos por unos segundos.

Recordé que la última vez que nos vimos, iba a decirme algo, pero fuimos interrumpidos.

—Herlin, la última vez que nos vimos... ibas a decirme algo. ¿Qué era?

Quitó su mano de mi mejilla y comenzó a caminar en círculos.

—Oh, eso... bueno...

Hizo una pausa y continuó:

—Aquella vez que te vi... no fue la primera. Te he observado desde hace tiempo. Al principio pensaba que eras un tonto. Me preguntaba cómo alguien así podía estar en los Rangers. Pero después del atentado vi que eras diferente. No matabas por matar. Hacías solo lo necesario.

¡¿También estuvo en el atentado?!

—Estábamos encargados de proteger al presidente. Iba a interferir cuando dejaste ir a ese bandido, pero también se escapó de nosotros. Hice como que no lo vi... Cuando te vi en la parte baja de la ciudad, confirmé mi corazonada.

—Entonces... ¿crees que soy especial?

—Mmm... no lo sé. Pero debajo de toda esa armadura, aún eres humano. Y eso, en este mundo... te hace especial, Traytros.

¿Cómo llegamos a un punto donde lo que era normal ahora es un milagro? Los valores se han ido desmoronando junto con el mundo. Tal vez ya no haya retorno.

—Herlin, ¿quieres seguir haciendo lo que haces?

Guardó silencio unos segundos.

—No... pero no sé qué más hacer.

—¿Entonces por qué lo haces? ¿A quién ayudas? ¿Te gusta? No creo que sea solo porque es lo único que sabes hacer.

—¿Y tú qué sabes? No todos nacimos con tus privilegios. Crecer en una zona tranquila, tener apoyo, personas que te quieren... ¡No todos tuvimos tu oportunidad!

Continuó:

—Tú no sabes lo que es vivir sin opciones. Que la única persona que te apoyaba se haya ido. No poder decidir qué hacer con tu vida. Los de tu clase creen que todos vivimos igual. A las altas clases sociales no les afecta quién gobierne; siempre están bien.

Apenado, me disculpé:

—Herlin, no quería... lo siento. No lo sabía.

Vi una lágrima caer por su mejilla. Estaba a punto de llorar. No sabía qué hacer. Solo hice lo que haría un humano:

La abracé.

Pegué su rostro a mi pecho y le dije:

—Todo estará bien.

Me dijo, llorando:

—¿Por qué, Traytros? ¿Por qué la vida es tan injusta? Yo solo quería una vida como los demás niños... Tener papás que me quisieran. Tener amigos. Salir con un chico... Si Dios existe, ¿por qué permite todo esto...?

Su llanto era intenso. Me atravesaba el pecho. Quería entenderla, pero no podía. No viví su realidad. No tenía derecho a opinar.

Nos sentamos en la cama. Ella se recostó sobre mi hombro.

--Estoy cansada. Tenía años sin un día para mí.

—¿Tienes día libre?

—No. Me escapé. Pero... valió la pena.

Empecé a acariciarle la cabeza. Se quedó dormida.

—Vaya... y el que estaba cansado era yo.

Fuera de bromas, me puse a pensar. ¿Cuántas historias como la de Herlin existen? Muchos se unen a la milicia buscando una vida mejor, o simplemente porque no saben qué más hacer.

Por más que existan gobiernos comunistas o capitalistas, nunca todas las vidas serán iguales. Eso es ley. Pero podemos hacerlas mejores.

Muchas vidas como la de Maikel también son el pan de cada día.

Dios... si realmente existes... dame una señal de qué debo hacer ahora.

Ya era de noche. No quería despertarla. Agarré una cobija, la arropé y nos dormimos toda la noche.

A la mañana siguiente, recibió un mensaje. Tomé el teléfono y lo revisé.

“Hola Traytros. Ven al cuarto de simulación. Nos vemos.”


----

💬 ¿Y tú?

¿Qué harías si descubrieras que todo lo que creías… fue programado en ti?

Comenta, vota y comparte si quieres leer más. Tu apoyo le da vida a esta historia.

custom banner
jesusraymond
Jesus Raymond

Creator

....

#drama #ficcionmilitar #relacion #Criticasocial #distopia #emocional #reflexion #2030 #psicologia #politica

Comments (0)

See all
Add a comment

Recommendation for you

  • What Makes a Monster

    Recommendation

    What Makes a Monster

    BL 75.8k likes

  • Secunda

    Recommendation

    Secunda

    Romance Fantasy 43.3k likes

  • Invisible Bonds

    Recommendation

    Invisible Bonds

    LGBTQ+ 2.5k likes

  • Touch

    Recommendation

    Touch

    BL 15.6k likes

  • Silence | book 1

    Recommendation

    Silence | book 1

    LGBTQ+ 27.3k likes

  • Blood Moon

    Recommendation

    Blood Moon

    BL 47.7k likes

  • feeling lucky

    Feeling lucky

    Random series you may like

POLARIZADO 2030
POLARIZADO 2030

453 views5 subscribers

En el año 2030, la paz no es más que un producto bien vendido.

Traytros, un joven soldado formado por la unidad más temida del país, ha jurado proteger una patria que apenas entiende. Le enseñaron a obedecer, a disparar sin dudar… pero nunca a cuestionar.

Cuando una misión lo lleva a los márgenes del sistema, descubre que la verdad no siempre lleva uniforme.

¿Y si ser un héroe significa convertirse en traidor?

POLARIZADO 2030: una historia distópica de lealtad, adoctrinamiento y rebelión silenciosa.
Subscribe

14 episodes

CAPITULO 10: SENTIMIENTO HUMANO

CAPITULO 10: SENTIMIENTO HUMANO

20 views 0 likes 0 comments


Style
More
Like
List
Comment

Prev
Next

Full
Exit
0
0
Prev
Next