Please note that Tapas no longer supports Internet Explorer.
We recommend upgrading to the latest Microsoft Edge, Google Chrome, or Firefox.
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
Publish
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
__anonymous__
__anonymous__
0
  • Publish
  • Ink shop
  • Redeem code
  • Settings
  • Log out

POLARIZADO 2030

CAPITULO 12: DE LA UNION NACE LA FUERZA

CAPITULO 12: DE LA UNION NACE LA FUERZA

Aug 02, 2025

No sabemos cuándo podemos dejar este mundo. No podemos dejar las cosas para el mañana sin saber qué pasará en el hoy.

[Sueño después del impacto]

—Traytros...

Me estaban llamando por mi nombre. Estaba en una especie de espacio oscuro, donde solo escuchaba voces repitiéndolo una y otra vez. Una voz misteriosa me susurró:

—Tratamos de comunicarnos contigo... debes evitarlo...

—¿Qué? ¿Evitar qué? —pregunté.

Vi que se acercaban unas figuras sin forma. Me hablaron:

—¡Debes evitar la destrucción!

Justo cuando estaban a punto de tocarme, un resplandor blanco me cegó por completo.


Desperté dentro del helicóptero destruido. Intenté levantarme, pero me dolía el cuerpo. A mi alrededor, los pilotos estaban muertos. Un pitido constante llenaba mis oídos. A lo lejos, se escuchaban disparos.

Vi que alguien se acercaba corriendo. Gritaba.

Era Frederick.

—¡Traytros! ¿Estás bien? ¡Levántate, muchacho! ¡Nos están atacando!

Me arrastró detrás del helicóptero.

—Recobra la conciencia. Conor y yo estamos tratando de contener el fuego enemigo.

Se fue y me dejó allí. Aún estaba tratando de ordenar mis ideas para poder ayudar. Pero… seguía escuchando esas voces en mi cabeza.

Poco a poco recuperé algo de fuerzas. Me levanté y me acerqué a ellos.

Pasaron dos aviones por encima.

Soltaron bombas en el centro de la ciudad. La explosión fue tan grande que la onda expansiva llegó hasta nosotros. El estruendo fue ensordecedor. Varios edificios comenzaron a colapsar.

Frederick volteó y me gritó:

—¡Traytros, aléjate!

Fragmentos empezaron a llover del cielo. Uno de los edificios cercanos comenzó a desplomarse por completo.

Intenté correr, pero tropecé y caí. Me arrastré desesperadamente hacia atrás. El edificio se derrumbó y una nube densa de tierra me cubrió.

Afortunadamente, no me cayó encima.

Tomé mi arma y me puse de pie. El derrumbe nos había separado. Ya no veía a Frederick ni a Conor.

No sabía qué hacer… ni qué orden seguir.

Entonces, Frederick se comunicó por radio.

—Traytros, ¿me oyes? ¿Estás bien?

—Capitán... sí, estoy bien —le respondí.

—Qué bueno. Los planes cambiaron. El edificio nos dividió. Conor y yo intentaremos abrirnos paso hasta el aeródromo. Está algo lejos. Necesito que destruyas el helicóptero para que no quede tecnología en manos enemigas. Tendrás que arreglártelas solo... Ten cuidado, Traytros. Cambio y fuera.

Otra vez solo.

Me acerqué al helicóptero a colocar la carga. Vi los cuerpos sin vida de los pilotos. Yo no causé su muerte, pero no podía evitar sentir culpa. Me detuve unos segundos, los miré y pedí perdón en silencio.

Luego me alejé.

Cuando estuve a una distancia segura, detoné la carga.

El helicóptero explotó. Las llamas lo consumieron hasta apagarse.

Empuñé mi arma… y seguí adelante.

Mientras avanzaba por una calle oscura, vi que se acercaba un convoy militar. Me pegué a una pared, tratando de esconderme, pero sus luces altas iluminaban todo.

De pronto, algo me jaló y me lanzó dentro de una casa en ruinas. Caí de espaldas. Intenté levantarme, pero una chica se me acercó rápidamente y me hizo un gesto:

—Shhh...

Guardé silencio. Afuera, el convoy pasó. Iban varios vehículos. Era casi un ejército.

La casa estaba casi destruida. Me incorporé como pude. Ella me dijo:

—Sígueme si quieres vivir.

Trotamos por pasillos estrechos, como un laberinto de un pueblo abandonado. Ella apuntaba en todas direcciones.

Yo la seguía. No sabía a dónde me llevaba, pero me había salvado, así que supuse que no era enemiga.

Al llegar a una esquina, nos detuvimos. Otro convoy pasaba. Nos escondimos rápido.

—Mierda —murmuró—. Estos tipos tienen todo controlado. ¿Cómo lograron avanzar tan rápido?

Pensativa, dijo:

—Ven. Por aquí.

—¿Eres de la ayuda? —me preguntó mientras avanzábamos.

—Supongo que sí.

—¿Dónde están los demás?

—Vinimos tres primero… pero derribaron el helicóptero. Tuvimos que separarnos.

—¿Solo tres? ¿Esa fue toda la ayuda del gobierno?

—Vendrán más… pero no pueden llegar hasta que despejemos el aeródromo.

—Pues no vendrán nunca. El aeródromo es una de las zonas más atacadas.

¿Era posible siquiera pelear? ¿Qué estaba pasando?

—Ya estamos llegando —me advirtió—. Baja tu arma cuando entres… o te reventarán.

Llegamos a una iglesia en ruinas. Parecía un refugio improvisado. Ella silbó. Una compuerta se abrió.

—Entren rápido —dijo un soldado.

Al entrar, me miraron desconfiados.

—¿Quién es él?

—Es la ayuda —respondió la chica.

—¿Esta es la ayuda? Vale… me estás tomando el pelo.

—No.

—¿Qué carajos nos va a servir un soldadito contra un puto ejército? ¿¡Esta es la ayuda del gobierno!?

—Lo traje hasta aquí. Estaba solo. Derribaron su helicóptero. Iban más con él. Debo llevarlo con Marcus. Él sabrá qué hacer.

—Bueno… aunque probablemente Marcus se enfade por esta mala broma, esperamos que sirvas de algo.

Cruzamos la iglesia.

Había civiles. Heridos. Mujeres, niños. Gritos, llantos, olor a polvo y sangre. Algunos soldados improvisaban camillas con puertas rotas. El ambiente era denso, irrespirable.

La chica tocó la puerta de un cobertizo al fondo.

Entramos.

Se acercó a un hombre.

—Marcus, tengo noticias. Me encontré con este soldado. Viene de la capital.

Marcus me observó con desconfianza.

—¿Dónde están los demás?

—Algunos cayeron. Otros se están abriendo paso hasta el aeródromo. Un derrumbe nos separó.

—Bah… No me creo nada. ¿Qué órdenes te dieron?

—Todos los planes cambiaron. Pero la última orden que recibí fue abrirme paso hasta el aeródromo, para que puedan llegar los refuerzos.

—¿El aeródromo? Esa zona está bajo ataque constante. ¿No pueden elegir otro sitio?

—No. No tenemos información de otro lugar seguro. No tenemos comunicación. Las torres fueron tomadas. No sabíamos lo que nos esperaba. Incluso fuimos derribados por eso mismo.

—Entonces dices que tus compañeros van hacia allá…

—Sí.

Marcus se quedó pensativo.

No podía quedarme tranquilo sabiendo que se dirigían a una trampa.

—Por favor —le dije—. Mis compañeros van a una zona sin retorno. ¡Van a morir! Ahí está nuestro capitán. Si él muere… todo será más difícil.

—¿Quién es tu capitán?

—El Capitán Frederick. Da la vida por sus soldados. Por eso quiso venir primero. ¿Qué jefe hace eso? ¿Arriesgarse sin necesidad?

Marcus me observó en silencio. Finalmente habló:

—Te ayudaremos a ir con tus compañeros y liberar el aeródromo. Pero debes darme tu palabra de que, cuando esto acabe, ayudarán a mi gente.

Extendió la mano.

La tomé sin dudar.

—Lo haremos —le prometí.

Y así, sellamos un pacto.


Llegué a un acuerdo con Marcus y los suyos. Nos prometieron que nos ayudarían siempre y cuando nosotros también hiciéramos lo mismo. No me fue difícil aceptar, ya que estábamos aquí por decisión propia... pero no era momento de decirles que el gobierno los había abandonado.

Tomaron sus armas y comenzaron a salir.

Cuando salíamos del cobertizo, Marcus dijo:

—Támara, dile a los demás que iremos al aeródromo. Que el resto se quede protegiendo a los civiles.

Así que… la chica que me salvó se llamaba Támara.

Antes de salir de la iglesia, observé el lugar con atención. Había agujeros en el techo, grietas por todos lados, huellas de explosiones.

Vi a algunos niños jugando entre los escombros. Uno de ellos me miraba fijamente. No sonreía. No mostraba miedo. Solo… me miraba.

Mientras seguía avanzando, notaba más detalles. Ellos no eran todos soldados. Muchos solo luchaban por proteger a los suyos. Voluntarios. Padres. Hermanos. Ciudadanos.

Entonces, en ese instante, mi esperanza en la humanidad volvió.
Después de ver tanta traición, mentira y muerte… vi que aún existían personas que arriesgaban todo para proteger a otros.

¿Estoy en el lugar correcto?

Posiblemente.
Pero otra vez… soy yo quien lleva a otros hacia la muerte.

De esta batalla… tristemente, no saldremos todos con vida.

Llegaron unos vehículos. Nos subimos.

—Tú y Támara conmigo en este camión —ordenó Marcus—. ¡Andando!

Támara pasó a mi lado, me miró y dijo:

—Ya escuchaste. Vamos.

Dios... solo te pido que protejas a estas almas, perdona nuestros actos… y bendice nuestro camino.

Aguanten, muchachos.

Allá vamos.


-----

💬 ¿Y tú?

¿Qué harías si descubrieras que todo lo que creías… fue programado en ti?

Comenta, vota y comparte si quieres leer más. Tu apoyo le da vida a esta historia.

custom banner
jesusraymond
Jesus Raymond

Creator

Porque una guerra no se gana solo, se gana con aliados y muchas balas

#relacion #Criticasocial #emocional #ficcionmilitar #drama #psicologia #military #traicion #reflexion #religion

Comments (0)

See all
Add a comment

Recommendation for you

  • What Makes a Monster

    Recommendation

    What Makes a Monster

    BL 75.8k likes

  • Secunda

    Recommendation

    Secunda

    Romance Fantasy 43.3k likes

  • Invisible Bonds

    Recommendation

    Invisible Bonds

    LGBTQ+ 2.5k likes

  • Touch

    Recommendation

    Touch

    BL 15.6k likes

  • Silence | book 1

    Recommendation

    Silence | book 1

    LGBTQ+ 27.3k likes

  • Blood Moon

    Recommendation

    Blood Moon

    BL 47.7k likes

  • feeling lucky

    Feeling lucky

    Random series you may like

POLARIZADO 2030
POLARIZADO 2030

451 views5 subscribers

En el año 2030, la paz no es más que un producto bien vendido.

Traytros, un joven soldado formado por la unidad más temida del país, ha jurado proteger una patria que apenas entiende. Le enseñaron a obedecer, a disparar sin dudar… pero nunca a cuestionar.

Cuando una misión lo lleva a los márgenes del sistema, descubre que la verdad no siempre lleva uniforme.

¿Y si ser un héroe significa convertirse en traidor?

POLARIZADO 2030: una historia distópica de lealtad, adoctrinamiento y rebelión silenciosa.
Subscribe

14 episodes

CAPITULO 12: DE LA UNION NACE LA FUERZA

CAPITULO 12: DE LA UNION NACE LA FUERZA

20 views 0 likes 0 comments


Style
More
Like
List
Comment

Prev
Next

Full
Exit
0
0
Prev
Next