Había decidido faltar a la universidad al día siguiente.
Leila, su madre, lo había convencido de adelantar la cita. Leo se negaba a llamar pero su madre, que por lo visto tenía ciertos super poderes ocultos, le había dicho que llamase y les informase del inminente embarazo y que le adelantarían la cita inmediatamente. Increíblemente, así había sucedido.
Estaba muy nervioso, sin embargo, le reconfortaba saber que su madre estaba a su lado. La clínica constituía un complejo de edificaciones nuevas y lujosas. Ahora entendía lo que decía su madre, era realmente exclusiva.
La joven recepcionista le indicó a dónde dirigirse, era en el área de psicodinámica feromonal, y se preguntó porque le sonaba tanto aquel tecnicismo. Cuando llegaron al sector un cartel colocado en una de las pizarras llamó su atención:
"Nuestro equipo especializado en Re-Vinculación liderado por el Doctor Roth
está llevando a cabo una investigación sobre un fenómeno poco conocido
denominado:
Desdoblamiento de Personalidad durante el Rut.
Buscamos casos en los que se presenten síntomas como:
Cambios radicales de comportamiento o personalidad.
Actitudes extrañas o desconocidas para su carácter habitual.
Amnesia total del episodio por parte del alfa.
Vínculos afectivos o sexuales que luego niega haber formado.
Tu experiencia puede ayudar a entender mejor este fenómeno. Consulta presencial o envío de formulario anónimo online."
Y naturalmente el médico con el cual tenía la cita era Roth. Leo no creía en las coincidencias, debería preguntarle a Lenny si había contado algo de su caso al reservar la cita, aunque le parecía ridículo preguntarle algo así, no iba con su carácter.
Se sentaron en silencio, Leo miraba el cartel de reojo y se preguntó si no valía la pena enviar el formulario online utilizando el código QR que se encontraba al final del cartel. Descartó la idea de inmediato, en realidad, prefería la consulta, tenía varias dudas al respecto, sin embargo no quería ir con su madre. Quizás podría preguntarle a Lenny a ver si podía acompañarlo.
Una voz lo llamó, era su turno.
El consultorio era moderno y tenía espacio suficiente para acomodar a cuatro personas. A un costado tenía una camilla acompañanda de una mesita con una aparato pequeño, un teclado y una pequeña pantalla, junto con otros instrumentos varios. El doctor, un señor de pequeña estatura, cabellos blancos y anteojos lo recibió con calidez.
Leo se sintió relajado, como si toda la tensión que tuviese en el cuerpo hubiese desaparecido por arte de magia. El doctor agarró todos los papeles que le traía Laila y luego de presentarse lo acompañó primero a la camilla para realizarle la ecografía. La madre se sentó a un costado, y le tomó a la mano, había notado como Leo temblaba levemente. El doctor Roth no se explayó en los detalles, realizó la ecografía con eficacia y rapidez. La mayor parte del tiempo Leo mantuvo la mirada lejos de la pantalla, al final de cuentas era todo blanco y negro y poco se podía reconocer.
Cuando terminó, lo ayudó a retirar el gel que le había esparcido con anterioridad sobre el vientre para deslizar el lector, y le dio un dulce, como quién premia a un niño. Era un gesto mínimo, pero hizo sonreír al moreno. Tanto él como su madre se sentaron frente al escritorio. Este se acomodó los anteojos antes de comenzar a hablar. Su tono de voz era serio y amable al mismo tiempo:
—El feto está bien, tiene aproximadamente 10 semanas. Sinceramente, no esperaba ver un feto saludable y con un desarrollo acorde a las semanas de gestación— frunció el ceño, y volvió a acomodarse los anteojos— tras analizar la información respecto a la medicación innovadora que usted me mandó por email, las posibilidades de sufrir un aborto espontaneo eran bastante altas, tuvo suerte de suspender la toma justo a tiempo.—les sonrió, Leo le devolvió la sonrisa, con una expresión conflictuada.
El doctor añadió:
— Sr. Candem debido a su situación prefiero no tematizar mucho lo del embarazo, quiero que usted se tome el tiempo de pensarlo, analizarlo, y hacerse a la idea. Si tiene alguna pregunta respecto al tema, puede realizarla ahora. Caso contrario, le propongo que hagamos otra cita centrada en el embarazo dentro de una semana.
Leo asintió, agradecido.
—Ahora pasemos a su caso, estoy sorprendido. Pocas veces uno se encuentra con casos tan particulares como el suyo, y me gustaría saber si me permitiría llevar un registro anónimo del mismo para futuras investigaciones. En este registro se asientan todos los datos, lo único que no mencionamos son datos personales como fecha de nacimiento, nombres y apellidos, etc.
Leo asintió, el médico le agradeció y le entregó un formulario a rellenar y firmar con respecto a los derechos de registro, y divulgación de la información con fines científicos.
A continuación, el doctor Roth le realizó algunas preguntas de rutina, hizo una comparativa de los exámenes de sangre que le habían hecho tanto allí como en el otro hospital, así como los anteriores que le habían realizado durante la adolescencia y que su madre había traído.
—Basándome en los análisis solo existe una explicación plausible al bajo de nivel de feromonas constante desde tan temprano. —hizo una pausa, y delicadamente preguntó—¿usted recuerda alguna situación que hubiese podido propiciar ser marcado, en especial durante los primeros años de secundario?
Leo palideció, mientras negaba con la cabeza. Con voz temblorosa preguntó:
—¿Estoy marcado?
El doctor lo miró, y al responder se notó que estaba siendo cauteloso.
—Muy posiblemente. Si usted está marcado o no, se puede comprobar en la mayoría de los casos con una rápida examinación, sin embargo ahora estamos intentando entender su caso y qué factores podrían haber anulado sus ciclos de calor. La medicación sola no logra ese efecto.
—Pero ¿cómo?—preguntó Leo.
—Es muy probable que haya sido de forma involuntaria, espontanea. Existen casos, muy pocos pero el suyo no sería el primero. ¿Tiene algún alfa ultra dominante en su círculo cercano?
La expresión de Leo no necesitó palabras.
—Ya veo. Los alfa ultra dominantes suelen tener un despertar mucho más temprano, suelen tener una mayor sensibilidad a los omegas, y suelen identificar a su compañero mucho más rápido que un alfa no dominante.
La madre intervino, su voz denotaba nerviosismo:
—Pero para que la marca sea efectiva tiene que hacerse durante el ciclo de calor en el caso del omega, y eso nunca sucedió.
El doctor Roth, respondió con seriedad.
—Generalmente es tal cómo usted dice, sin embargo, hay una ventana de tiempo en el despertar del subgénero que suele coincidir con la pubertad, dónde las feromonas son inestables, pueden alcanzar por momentos picos que asemejan un ciclo, y unas horas después ser casi inexistentes. Y durante ese periodo, un alfa ultra dominante ni siquiera necesitaría de la mordida, podría marcarlo con un baño de feromonas que tengan un nivel semejante al rut.
—Pero doctor, son un conjunto de excepciones convergiendo en un punto, es como ganarse la lotería.
—Exacto, usted lo ha dicho. Muy poco probable, pero ya ve que no es imposible. Las estadísticas están basadas en datos reales. Siempre les digo a mis pacientes que un 99% es altísimo, pero el 1% existe, y a alguien le toca, sino no existiría.
Leo escondió el rostro en las manos, la cabeza le daba vueltas.
—Asimismo debo clarificar algo: para que la marca sea posible fuera del ciclo de calor, tiene que haber aceptación por la otra parte, una parte inconsciente acepta la unión. Sr. Candem, ¿en qué etapa de su adolescencia conoció al alfa ultra dominante?
—Nos conocemos desde los 11 años.
—Posiblemente sucedió de forma espontánea, suele pasar en vínculos cercanos el alfa ultra dominante despierta antes y estimula al compañero. Si usted no hubiese estado tomando la medicación hubiese notado los picos de feromonas, y estos hubiesen sido identificados inmediatamente como picos del ciclo de calor omega.
Esta vez fue Leila la que habló.
—¿Eso significa que el alfa también fue marcado en la adolescencia?
—Eso es más difícil, para la marca hace falta una descarga fuerte de feromonas, las feromonas del Sr Candem han sido extremadamente débiles, no serían suficientes para marcarlo.
Leo levantó la mirada, antes de preguntar:
—¿La marca en el alfa dónde se realiza?
—En la yugular, es la mordida más efectiva, no tiene margen de error.
—Ay no...—dejó escapar por lo bajo— ¿se puede extirpar?
Notó la mirada intensa de su madre, pero lo miró al doctor a los ojos, no quería desviar la atención.
—No le voy a mentir, es extremadamente difícil.—hizo una pausa—No existen las marcas no consensuadas en el alfa ultra dominante. Muchos pasan su vida sin formar un vínculo cómo tal porque les resulta extremadamente complicado conseguir a una pareja "aceptable". Y no sé si ya lo sabe, pero si su pareja es ultra dominante, eso significa que usted está en el nivel dominante.
—No es mi pareja.
El doctor lo miró sin entender. Iba a decir algo, y Leo murmuró:
—Creo que sufre del desdoblamiento de personalidad del rut.
La consulta que debía durar un máximo de una hora se extendió a dos horas. Los planes de guardar el secreto del desdoblamiento del rut dieron un giro inesperado cuando decidió hablar abiertamente del tema y exponer todas las dudas que tenía. Había mantenido los detalles para sí mismo porque al final de cuentas era su madre, y no quería hablar de los pormenores del rut con su madre. Sin embargo al final de la consulta, el doctor, para el cuál había pasado a ser su paciente preferido, le había dado incluso su número de teléfono privado a su madre para que le realice cualquier consulta en cualquier momento.
Durante la extensa entrevista acerca del desdoblamiento el médico había anotado todo. La conclusión había sido que muy posiblemente durante el segundo rut, Leo había tenido su primero ciclo de calor, que luego se vio reducido en primer lugar por el anudamiento, y en segundo lugar por la medicación.
Al salir del hospital, lo primero que dijo la madre fue:
—¿Desdoblamiento del rut? ¿Qué más se van a inventar los alfas?
Leo la miró divertido, era reconfortante verla enojada, sentía que necesitaba a alguien que se enojase por él, porque él no podía, cada vez que pensaba en esas dos ocasiones y en que su alfa estaba en otra dimensión, lo llenaba de mucha tristeza.
-cont parte dos-

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