Me puse de pie y caminé hacia donde Grace y Madelyne estaban sentadas.
—Madelyne… ¿podemos hablar un momento?
Nos encontrábamos los dos solos, estando frente a frente, dentro del pabellón de cristal.
—¿Qué es lo que sucede Henry? — Sus ojos azules que me miraban fijamente se encontraban apagados.
—Madelyne, estoy consiente de la incomodidad que te causó la noticia del compromiso, fue algo que me lo hiciste saber desde el primer momento en el que nos vimos, pero quiero proponerte algo.
—¿Proponerme algo? ¿a qué te refieres? — contestó Madelyne intrigada.
—Finjamos Madelyne, solo eso, finjamos que estamos de acuerdo con esto, que existe una cercanía entre nosotros, pasarán muchas cosas dentro de unos años, realmente espero que todo sea diferente.
—Tu tampoco quieres ¿verdad? — Madelyne agacho la cabeza, con una mirada inexpresiva.
Para ser sincero yo no estaba seguro de nada, no quería nada, odiaba desde el fondo de mi ser que me dieran ordenes, que me sometieran, pero existía dentro de mí, algo que, por alguna razón extraña, siempre se aferraba a la idea de complacer a las personas, ¿cuándo sería mi turno de elegir, de decidir? ¿acaso yo tenía esa capacidad?
—Tu tampoco quieres ¿verdad? — Madelyne hizo una pausa y antes de permitirme hablar, ella exclamó —¡Es lo mejor que he escuchado! —Sus ánimos parecían haberse elevado de manera instantánea, la alegría que emanaba era desbordante.
—Entonces… ¿te parece bien?
—¡Por supuesto que sí!, de esa forma podré hacer lo que yo quiera cuando sea grande.
—Quisiera agregar algunas condiciones.
—Dime Henry, te escucho.
—Primero: esto quedará solo entre nosotros, nadie tiene que saber lo que realmente pensamos. Segundo: solo si es necesario, tendremos que esforzarnos un poco para fingir… como bailar juntos para que los demás nos vean. Tercero: mientras ninguno de los dos se enamore de verdad, podremos romper el compromiso algún día. Y por último… seamos amigos.
Madelyne empezó a caminar de un lado a otro, analizando cuidadosamente las condiciones de las que le había dado, de pronto se detuvo en frente de mí y estiro su mano.
—Acepto — dijo de manera firme sonriendo.
—Acepto — contesté estrechando su mano.
Nos dirigimos directamente hacía la mansión, donde daría comienzo la cena.
Continuará...
Esta novela también está siendo publicada en el idioma inglés, por esta misma plataforma llamada Between our heaven across the sea, te invito que de igual manera me ayudes como lector, de antemano muchas gracias y nos veremos en el próximo episodio.
Atte. BF Crunch <3

Comments (0)
See all