Dante cada vez estaba más cerca de comenzar su misión fantasiosa. Realmente jamás dudo de si eso estaba bien o si se estaba metiendo en algo peligroso, la idea de aferrarse a algo para motivarse era su único sostén. Por ahora no importaba, ya tenía trabajo y había encontrado la ayuda de Yujiro Suzuki, además de un nuevo integrante, Marko. Era hora de ir a presentarlo con Fabrizio y mantenerlo al tanto de la situación.
Marko sugirió usar el coche para ir a la casa de Fabrizio, pues así tendría oportunidad de traer rápido a ese joven hacia la mansión y ver que era lo que el abuelo tenía en planes. Aunque a Dante no le agradaba del todo la idea de usar un coche accedió para darle gusto.
El camino no era muy largo, pero le dio un poco de tiempo a Dante para preguntar cosas.
—Como te hiciste la cicatriz de la mejilla?
—No tienes nada de tacto, sabes?
Marko miró fugazmente de reojo a Dante, que lo observaba con una curiosidad casi infantil. No estaba haciendo esa pregunta con mala intención, por lo que llegó a notar
—mi abuelo, unos años antes de tener ese comportamiento confuso quería entrenarme para ser un “guardián de Ootoki”. Pero como nunca le creí ese cuento, no me tomaba muy en serio lo que decía, solo entrenaba para pasar el tiempo con él.
Dante asintió con la cabeza, comenzando a comprender la relación de Marko con su abuelo. El joven prosiguio ligeramente animado mientras continuaba conduciendo
—Y bueno, uno de esos entrenamientos consistia en manejar una motocicleta, así que ya te imaginaras… ¡paf! Me caí contra el pavimento la primera vez, así que me dejo esta cicatriz
una risilla nostalgica interrumpió su relato, luego carraspeo para continuar
—proseguí un tiempo más, pero creo que lo único que aprendí fue a manejar la motocicleta, porque pelear no se me dió
Dante escuchaba atento. Era la primera vez que veía a Marko sonreír genuinamente y expresarse de forma más suelta, no tan estirado como cuando lo conoció. Entonces entendió que eso se debia a lo mucho que disfrutaba pasar tiempo con su abuelo.
—¿Solo vives con tu abuelo?
Marko guardó silencio unos segundos que se sintieron incómodos y eternos mientras veía el camino que se iba convirtiendo en uno más decadente poco a poco
—Sí, mi padre murió cuando yo nací y mi madre se quedó viviendo en Inglaterra. —su vista continuaba al frente, deteniéndose poco a poco —Viví con ella hasta los 5 años pero me gustó más la vida con mi abuelo
la charla se interrumpe cuando el coche se detiene
—Es en esta casa, verdad?.
Fabrizio estaba ordenando algunos de sus objetos de colección, centrándose en las videocintas que tenia en un estante. Le agradaba buscar cosas así o intercambiar, especialmente material extranjero.
—Ah! Ya llegaste!
Fabrizio sonrió y se acerco a su amigo, palmeando su espalda efusivamente
—Entonces que pasó con el viejito? Te va a pagar buen dinero?
—Ah, pues verás
Dante torció la boca y le hizo una seña con la mirada
—resulta que el señor Yujiro es un abuelo generoso que nos va a ayudar con la organización, además de que su buen nieto aquí presente formará parte de nuestra pandilla de ahora en adelante
Dante sonrió de forma nerviosa antes de girar ligeramente la cabeza a la entrada de la casa
— verdad que si, Marko?
Fabrizio se confundió un poco con las señales de Dante pero cuando se dio cuenta de que otro chico estaba ahí dio un aplauso efusivo
—Oh! Con que el es Marko?
extendió los brazos hacia arriba, acercándose al recién llegado. Lo abrazo, su mejilla se junto a la de el y la frotó contra si de manera efusiva
—Soy Fabrizio, ¡¡Mucho gusto en conocerte!!
-–hey, espera! Basta!! —Las mejillas de Marko enrojecieron de vergüenza —deja de hacer eso, no conoces el espacio personal??
—jajaja, lo siento! Es que me emociona tu presencia, compañero, espero que Dante te haya comentado el plan que estamos desarrollando
—Bueno, aun no le he dado detalles. Pero para empezar, somos tres hasta ahora
—Me lo imaginaba —dijo Marko en medio de ese abrazo efusivo de Fabrizio— Entonces debemos ir con el abuelo, para que esté al tanto de lo que haremos
—Me encanta como esta funcionando todo esto!! —Fabrizio se veía realmente emocionado—guianos entonces, Marko!
—Siempre eres tan efusivo??
—Te acostumbras con el tiempo —responde Dante entre risas, pensando en lo feliz que Fabrizio se veía.
Al llegar de vuelta a la mansión, Fabrizio vio toda la fachada con asombro, apenas podía creer que estaba en la casa de los Suzuki, era como un sueño
—No tardaron nada! —
Yujiro recibió a los chicos con una sonrisa, se veia mas lucido que la primera vez
—Tu debes ser Fabrizio, cierto?
—Mucho gusto, señor Yujiro! Gracias por su ayuda!
—No es nada, se ve que están demasiado perdidos. Pasen, Tengo varias cosas que contarles.
Una vez que los tres estaban en la sala, Yujiro comenzó a hablar. Sonaba ligeramente errático, pero lo que decía tenía más sentido del que se imaginaban. Hizo una seña para que se sentaran
—Ya sé lo había comentado a Dante, esta ciudad, este territorio por así decirlo, tiene una especie de encantamiento extraño que atrae el caos: gente violenta, peleas, desorden. Así que siempre se le encomienda a alguien fuerte o de gran convicción la tarea de alejar ese mal.
—¿No es más fácil cambiar de casa? Bueno, eso hicimos nosotros cuando las cosas empeoraron
—No es tan simple, Fabrizio. El punto aquí es que ustedes no van a poder cuidar de este lugar solamente golpeando a otros chicos durante las noches, no van a durar más de una semana así
—No nos subestime, anciano, se lo que estoy haciendo
Dante se veia tranquilo con el relato. Le importaba más pelear que la supuesta maldición de la ciudad, cosa a la que no le puso atención
—Puedo mantener esta ciudad tranquila con nuestra idea de asustar pandilleros crédulos
—Sí, pero ¿y los que no son estúpidos?
el anciano metió una mano al bolsillo de su chaleco y sacó un pedazo de oro, era pequeño como una canica
—Ves esto? Fue un regalo de mi antecesor.
Marko miró la joya con asombro, en todos los años con su abuelo jamás había visto ese objeto
Esto es oro mágico. Hay una leyenda en Ootoki que dice que hace cien años un hechicero lo creó y lo escondió en dos objetos: esta piedra y una espada. Se supone que los humanos no pueden hacer magia y por eso Ootoki se maldijo.
Los tres miraron al anciano con incredulidad. Fabrizio se animo a preguntar
—Okey, abuelo…¿ y a que nos lleva este supuesto “oro magico”?
—No me creen, ¿cierto?
Yujiro frunció el ceño y encerró la joya en su puño. De un segundo a otro, el anciano pasó de estar sentado en el sillón frente a ellos a estar sentado en la cima de la escalera del librero
—Qué carajos?
Marko se levantó enseguida, estupefacto, mientras Dante señaló temblorosamente al anciano con el dedo indice
—E-es lo mismo que hizo esta mañana, cuando intente atraparlo!!
—Atraparlo??
El anciano soltó una carcajada y volvió a cerrar el puño, ahora estaba frente a ellos. Luego, guardó la joya de oro en su bolsillo.
—Esta es la fuente original de mi habilidad. Pero he tocado tantas veces este oro que a veces puedo avanzar rápido sin necesidad de usarlo, mi cuerpo parece haber absorbido un poco de la joya. Solo es una teoría, pero creo que puedo hacer que Dante sea más rápido
—Me va a regalar su valiosa joya, abuelo?
Dante se veía halagado por el gesto.
—Obvio no, torpe! Esta joya es mía. Creo que tengo tanto de ella en mi que podría pasarte un poco de mi habilidad
—Podrías haberlo intentado conmigo, no abuelo?
Marko se cruzó de brazos
—No, hijo. Creo que este chico lo necesita más.
el anciano hizo una seña con la cabeza antes de continuar
—vi que tomaba medicina en el parque, no puede correr.
—carajo, Dante! Por qué te pusiste a correr?
Fabrizio se llevó las manos a la cabeza con frustración, despeinandose un poco
—eso que quiere hacer va a curarlo?
—No exactamente, solo lo ayudará.
Los tres se veian entre si, confundidos. No tenian idea de que un poder asi existiera ¿no era algo solo de la ficcion?. Por un momento, Dante recordo las habilidades de Oni, como curó a su amiga Marlon y el hecho de que le dijo que su casa estaba embrujada. Mas o menos unia piezas, pero no encajaban por completo.
— oiga abuelo, pero si dice usted que está prohibido usar magia ¿no me va a traer mala s-...?
Antes de que Dante pudiera decir cualquier otra cosa, Yujiro le dio un apretón fuerte en la mano derecha. ¿Cómo es que ese viejito tenía tanta fuerza? Marko y Fabrizio apenas pudieron reaccionar, todo habia pasado en cuestion de segundos.
Sin embargo, al cabo de ese tiempo que pareció eterno, Dante no sintió ninguna clase de cambio. Miró las palmas de sus manos con confusión y luego abrió y cerro los puños. Nada. No sentia nada distinto
— Bueno, mi teoria no funcionó
Los tres chicos casi se caen de espaldas antes la reaccion del viejo
— Que carajos le pasa, viejo loco?! Que tal si pasaba otra cosa inesperada!??!?
— No exageres, muchacho! Solo necesitaba probar mi teoria
el viejo rió divertido, mientras se cruzaba de brazos
— esta bien, parece que no te puedo pasar magia. Entonces no se me ocurre nada mas que entrenamiento corto y un poco de informacion sobre lo que hay actualmente en Ootoki.
— ¿Entrenar? ¿Que nos va a enseñar exactamente?
Fabrizio no se veia muy convencido, o sea, de la magia tal vez, pero ¿que podria enseñarles si no se puede ni mover ese viejito?
— Está claro que tu no necesitas entrenar, haces kung-fu, ¿no es asi? ¿quien te lo enseño?
— Mi papá, ya hace un tiempo de eso
la expresion de Fabrizio se torna un poco mas seria. Ese abuelo era una caja de sorpresas. Yujiro solo asintió con la cabeza, la experiencia le había mostrado que estaba claro que ese chico no era de los que hablabam mucho de sí mismos así que cambio rápido de tema.
— Entonces, tu y Marko encarguense de la información sobre Ootoki y yo me encargo de perfeccionar el Aikido de tu amigo
— ¿Huh? ¿ como sabe que yo… ?
— La experiencia me dio habilidades, ya te pasará también. Vamos, comencemos de una vez
El anciano le dió un par de palmadas a Dante en la espalda y luego lo guió rumbo al jardin de la mansion, dejando a Fabrizio algo desconcertado. Su expresion graciosamente confusa fue notada por Marko, que dejó escapar un atizbo de sonrisa
— Te acostumbrarás al abuelo, no te preocupes

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