Estaba intentando calmar los nervios para no expulsar ningún olor que alertara a los betas de que había despertado. Supo que eran betas por el olor que desprendían . Se encontraba acostado en los asientos traseros de una camioneta notablemente cara “ La camioneta es igual a las que el equipo de seguridad de mi papá usa” pensó. Había despertado hace unos minutos y aún podía sentir su cuerpo medio dormido, le dolía la cabeza y tenía el estómago completamente vacío sentía que vomitaria en cualquier momento.
Los efectos de lo que sea que le habían dado se desvanecen más rápido de lo debido. Él estaba seguro que si los betas se daban cuenta de que había despertado, lo drogaron de nuevo para que se durmiera y no causara problemas. No tenía miedo de que los betas se propasaran con él porque sabía que ellos tenían que entregarlo “nuevo” o no valdría lo mismo pero su instinto le decía que si quería sobrevivir y poder escapar, tenía que mantenerse consciente y recopilar toda la información posible.
Él estaba seguro que lo venderian bastante caro porque él estuvo presente cuando su padre hacia la negociación con el alfa miembro de la Asociación de Compra y Venta de Omegas del país. El alfa le había pagado a su padre un precio exorbitantemente alto. El venía de una de las familias más ricas del país o tal vez la más rica así que no suele sorprenderse por sumas de dinero, pero el precio que el alfa pagó por él le pareció demasiado. Aunque al mismo tiempo le pareció bastante bajo “es el precio de mi vida”.
Sintió que la camioneta se detuvo e hizo su mejor esfuerzo por relajar su cuerpo y controlar sus feromonas. Se había vuelto muy bueno en controlar sus feromonas desde que se había presentado como omega sus padres no querían que nadie pudiera olerlo. Escucho a los betas cerrar las puertas delanteras de la camioneta después de bajarse del vehículo también pudo escuchar a uno de los betas abrir el maletero de la camioneta y sacar lo que sea que se encontrara en ella.
La puerta trasera de la camioneta fue abierta -llévalo directo a la habitación con los demás-. Escuchó decir el beta que se encontraba jalando su pie para sacarlo de la camioneta, al otro beta que se encontraba atrás de la camioneta. "había otro omega en la camioneta" pensó "eso es lo que saco el otro beta del maletero, un o una omega.
El tacto frío del beta en su piel ardía, jalo de su tobillo para que su cuerpo quedara medio salido de la camioneta y agarró sus caderas para alzarlo, lo cargó por encima de su hombro derecho y empezó a caminar, podía escuchar los pasos del otro beta detrás de ellos. Sentía la llovizna caer en su espalda mientras caminaban. Supo que estaban en el bosque por los olores que su nariz percibía, podía sentir el olor a tierra mojada, el olor de los árboles, y muy a la distancia podía oler a los animales. También pudo percibir que eran los únicos seres humanos en al menos unos cien metros a la redonda. "son solo dos betas por ahora" pensó.
No intento escapar porque sabía que aunque estaba consciente eso no significaba que los efectos de la droga que le habían dado habían desaparecido por completo “si intento correr en este momento estoy seguro de que me alcanzan y no estoy seguro de que yo valga lo suficiente como para que no me maten o golpeen hasta la inconsciencia por intentar escapar. Además dudo poder noquear a los dos betas en este estado”
Sintió que el beta se detenía y movía su otro brazo para abrir lo que dedujo era una puerta. Entraron en una habitación, aunque no podía ver nada puestos tenía los ojos cerrados y no planeaba abrirlos ya que el otro beta está justo detrás y podría verlo abriendo los ojos, sabía que la habitación era pequeña. " tal vez una recepción".
El beta atravesó otra puerta, dio unos diez pasos y empezó a bajar por unas escaleras.“treinta y dos escalones". Camino por los pasillos del establecimiento por alrededor de diez minutos hasta que enfrente de lo que dedujo era un ascensor por el pequeño sonido que hizo el botón del elevador al ser presionado. “Hasta ahora fue recto al salir de las escalera en el mismo pasillo por seis minutos un cruce a la izquierda otros cuatro minutos y se detuvo en frente del ascensor” su instinto le decía “recopila información”. “Trescientos quince pasos en total y el olor de tres alfa, cinco betas y al menos unos treinta omegas"
No piensen raro de él por recopilar toda la información que podía pero desde que era chiquito su padre le enseñó a ser meticuloso, pero cuando se presentó como omega cada dato que él pudiera retener era la diferencia entre la vida y la muerte.
Las puertas del ascensor se abrieron después de alrededor de un minuto de espera. El otro beta entró primero. Aprovecho esta oportunidad para abrir los ojos rápidamente. El pasillo era completamente blanco, con un piso de baldosas blancas y paredes del mismo color pudo ver una puerta de madera oscura. " De hay viene el olor de dos alfa".
Ingresaron al elevador el otro beta apretó un botón y empezaron a bajar. - ¿van a la misma habitación o habitaciones separadas?- Preguntó el beta que se encontraba cargando al otro omega. -ya sabes somo el es mercancía especial- dijo. " se que se refiere a mi con lo de mercancía especial" pensó. - Aunque este omega que llevo yo aquí también está existo, tiene un rostro hermoso. El tuyo tiene un culo de infarto. Dos chicos van a pasar un rato inolvidable- hablo el beta número dos. Los había nominado beta uno y beta dos. Beta uno era el que no estaba ganando a el y beta dos tenía al otro omega el cual acababa de descubrir que era un omega varón como él. "El primer omega hombre que conozco y estamos los dos inconscientes". El olor del omega no le avia permitido distinguir su sexo olia a omega, claro, pero era una clase de olor que no espesificaba el sexo. El aveces podia distinguir el sexo ya sea de un omega, beta o alfa por su olor.
Le daba asco la forma que el beta se refería a ellos. Pero al mismo tiempo estaba acostumbrado. - Ambos van a la misma habitación, tú solo sígueme. Y no son omegas para que tu y yo pasemos el rato no son nuestros. Nunca podríamos pagar un omega de estos-dijo él beta número uno mientras la puerta del ascensor se abrían. Habían estado bajando en ascensor por alrededor de tres minutos. -al menos que se muestren defectuosos. Si salen defectuosos no se venden y dejan que nos divertimos con ellos-. Eso le dio asco. No quería que lo vendieran pero tenía aún menos ganas de ser el objeto de diversión de ninguna de las personas que pudieran estar en este asqueroso establecimiento Ambos betas se rieron.
Comino por unos dos minutos y cruzó a la derecha otros cuatro minutos y se detuvieron enfrente de una puerta. El beta número uno lo pasa al otro que lo cargó de forma brusca sobre su hombro libre. – estos omegas no pesan nada- dijo el hombre que ahora cargaba con ambos omegas. Aprovecho la oportunidad para abrir los ojos otra vez. El pasillo era completamente de piedra, las paredes el tocho y el piso de piedra. El techo era alto como unos cuatro metros por encima del suelo, las luces amarillas le daban un toque aún más rústico. Pudo ver de ambos lados del pasillo a unos diez metros de él visualizó la entrada a otros dos pasillos. No sabía a donde llevaban pero tampoco tenía intenciones de averiguarlos.
“Doscientos cuarenta y cinco pasos desde que salimos del ascensor, el olor de otros tres alfas y unos diez betas. Y muchísimos más omegas de los que mi nariz puedo distinguir o de los que quiero saber” . Logró ver al otro omega aunque solo pudo ver un solo lado de su cara pudo darse cuenta de lo hermoso que era. Tenia un aura masculina y delicada al mismo tiempo, pelo negro ondulado y piel blanca. 'este hombre podría ser tanto un alfa como un omega con esa cara. Noto el tatuaje que tenía debajo del ojo derecho, supo que eran letras que seguro tenían un significado solo que él no sabían que decían puesto no alcanzó a leerlo.
El beta número uno se acercó a una puerta, que por el ruido que provocó al ser abierta, supo que era de aluminio reforzado. “ Esas son malas noticias”. El olor que provienia de la habitación le causó terror, tuvo que aguantar la respiración para no vomitar y hacer uso de todo su autocontrol para no temblar o el beta se daría cuenta de que estaba consciente. Olía a desesperación, depresión, terror, la mezcla de todo los olores dulce de los omegas, celo, sexo, sangre, muete y desconpocicion. “ Alguien murió es ese cuarto” pensó con terror. No había tenido tanto miedo desde que se presentó como omega y pensó que su papá lo mataría.
Definitivamente no quería entrar en esa habitación. El beta que cargaba el cuerpo de los omegas, se adentro en la habitación dio un par de pasos y tiró los cuerpos de los omegas en el frío suelo sin ninguna brizna de delicadeza. Espero que los betas salieran de la habitación para respirar de nuevo. Los olores entraron en su nariz como una bomba,quito el cuerpo del omega de pelo negro de encima de su cuerpo y se secento. Las arcadas lo invadieron de golpe. Se movió a un lado con rapidez, vomitó.
Vómito todo lo que su estómago tenía. Una vez terminado de soltar todo lo que su estómago tenia, lo cual no era mucho puesto no se acordaba la última vez comió, observó la habitación a su alrededor. “ La habitación es tan oscura que casi no puedo ver mis manos”. Podía sentir el calor de otros cuerpos en la habitación. Se arrastró de vuelta junto al cuerpo de el omega que había sido traído junto a él. El omega tenía un aroma muy peculiar, olía a bananas y leche, bastante tropical pero poco común de un omega “ no es extrangero, le vi la cara cuando el beta lo cargaba y estoy seguro que es coreano”.
Ahora solo tengo que esperar y recopilar información. Tenía que encontrar una forma de salir con vida de ese lugar y en su preferencia intacto.

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