Please note that Tapas no longer supports Internet Explorer.
We recommend upgrading to the latest Microsoft Edge, Google Chrome, or Firefox.
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
Publish
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
__anonymous__
__anonymous__
0
  • Publish
  • Ink shop
  • Redeem code
  • Settings
  • Log out

Tamashi no Joka

#2: La cueva del oni parte 2

#2: La cueva del oni parte 2

May 14, 2020

Instantes después, una fogata había sido encendida y la pata de cordero yacía rostizándose, agarrada a un palo. El aroma que desprendía era tan delicioso que haría que a cualquiera se le hiciera agua la boca. El joven que se encontraba escondido entre las malezas y al acecho, murmuro:

— Los oni poseen un olfato muy agudo, superior al de cualquier otro animal. Sumado a su voraz apetito, no hay dudas que esa criatura vendrá aquí y morderá el cebo…

Yashamaru movió un dedo, tensando un fino hilo de papel que yacía enroscado a la pata asada. Sonriendo confiado, él pensó: “El hilado que he creado solo puede ser visto por mis ojos y es tan resistente como el acero. Una vez ese oni tome la pata y regrese a su cueva, lo seguiré. Si que eres todo un genio, Yashamaru”.

De repente, se sobresalto al escuchar un ruido entre las malezas. Algo se estaba moviendo entre la vegetación, atraído por el olor de la carnada. Su corazón comenzó a latir con intensidad y con dificultad pudo tragar saliva. Yashamaru estaba tan nervioso que lo único que podía repetir en su mente era: “¡Ahí está, ahí está, ahí está, el oni por fin aparecerá!”. Ya podía imaginarse a la enorme criatura apareciendo, con sus probables tres metros y sus cuernos en la frente. Sin embargo…un conejo fue lo único que brinco fuera de los matorrales. El joven dejo salir un suspiro, sin saber si estar decepcionado o aliviado.

Se llevo una mano al corazón y murmuro:

— Haa…Con que solo era una pequeña liebre buscando alimento…Diablos, parece que a la vida le gusta jugarme estas bromas.

Sin embargo, la falsa alarma no había sido más que el preludio a su aventura… ¡La criatura estaba ahí, posando sus saltones ojos sobre la pata de cordero! Oculta entre la vegetación, se relamió y murmuro con su boca llena de pequeños dientes afilados:

— Mmm…Eso se ve delicioso, es otra de esas patas que comí hoy durante el día. Sé que robar es malo, pero tengo que darle a mi pancita lo que pide. Así que…

De repente, Yashamaru pudo oír como las malezas comenzaron a agitarse con fuerza. Al mismo tiempo que revoleo la mirada, grito por dentro: “¡Esta vez sí es el oni, al fin aparecerá!”. Una pequeña figura salió disparada fuera de los matorrales a una velocidad tan impresionante que el joven apenas pudo ver de quien se trataba. En cámara lenta, la criatura paso volando delante de los ojos de Yashamaru que quedo desconcertado. El oni tenía una salvaje cabellera muy larga y de color blanca, encrespada en muchas puntas; además que su estatura era de un metro y medio. El chico pensó: “¡¿Ese…ese es el oni?! ¡Pero qué pequeño es!”.

En ese inexistente intervalo de dos segundos, la bestia dirigió sus dorados ojos hacia los de Yashamaru. Él se horrorizo al ver esa penetrante mirada que brillaba en la oscuridad de la noche. Temeroso de hacer contacto visual con el monstruo, el joven agacho la vista y susurro nervioso:

— Me vio…creo que me vio…mierda, mierda. Esos ojos no son normales.

Para su suerte, él no había sido detectado por el oni. La pequeña criatura atrapo a la pata de cordero de un solo mordisco y aterrizo entre la vegetación. Sin demorarse un solo segundo, comenzó a huir entre los pastizales, haciendo reaccionar a Yashamaru que se paro y grito:

— ¡Maldición, se está escapando!

Sé llevo dos dedos a la boca y chiflo, llamando a su caballo que salió corriendo por detrás de unos árboles. El héroe se subió de un salto a la montura y jalando de las amarras, exclamo:

— ¡Vamos Houki, no podemos perderle el rastro! ¡Si se aleja demasiado, el hilo de papel que enrosque a la carnada se partirá!

El corcel relincho bajo la luna y comenzó a correr con una agilidad que superaría a cualquier otro animal de transporte. Yashamaru comenzó a cabalgar entre los pastizales, mientras podía ver como el hilado de papel le marcaba la dirección en la que su presa se movía. El muchacho grito:

— ¡Se está moviendo a una velocidad ridícula, ¿Cómo carajos puede correr tan rápido?! ¡Debe deberse a su tamaño, no esperaba que fuera un oni enano!

El hilo se tenso en su dedo indicándole que estaba en peligro de romperse. Yashamaru le exclamo a Houki:

— ¡El hilo esta a su límite, si se aleja más se romperá!

Su caballo exhalo vapor por su nariz y con sus ojos brillando de poder, relincho:

— ¡Grrrrriiiirrrgggg!

Houki aplico tanta fuerza en sus patas, que sus pezuñas se hundieron en el suelo… ¡para que de golpe acelere a una velocidad de tal magnitud que el pastizal se abría a su paso! Yashamaru con su cabello sacudiéndose por las ráfagas, se aferro a las riendas y animo a su corcel:

— ¡Eso es amigo, vas bien! ¡No bajes el ritmo que así podremos alcanzar a ese maldito monstruo! ¡Le estamos pisando los talones!

El chico pudo ver más adelante a la criatura, quien corría con su melena blanca tapándole toda la espalda. A bordo de su caballo, él pensó: “¡Ahí está, tan cerca que puedo verlo mejor! ¡Pequeño diablillo escurridizo, podrás ser rápido pero nunca superaras a mi pervertido caballo!”.

La persecución parecía que iba a ser sencilla, pero entonces el infaltable obstáculo apareció ante Yashamaru. Un gran rio se encontraba más adelante, con una corriente que arrastraría hasta al hombre más fuerte y con múltiples rocas sobresaliendo fuera del agua.

El oni ni siquiera se detuvo, pego un salto y se impulso de roca en roca dando zigzags hasta alcanzar la orilla. Por su parte, Houki cabalgaba a toda marcha hacia las insanas corrientes, a pesar de ser un corcel de gran valor, atravesar tal obstáculo sembraba la inseguridad en su corazón. Sin embargo, Yashamaru acaricio su cuello y con la mirada al frente, le exclamo:

— ¡No tengas miedo, amigo! ¡Hemos superado peores cosas juntos, como si un estúpido rio fuera a detenernos!

El caballo se sacudió sus miedos y siguió para adelante, encarando a la muerte manifestada en la madre naturaleza. El animal brinco y su cuerpo pareció suspenderse en el aire por varios segundos, con el rio debajo. El joven bramo:

— ¡Vamooooooos!

Houki salto de piedra en piedra y luego brinco hacia la orilla, pero parecía que la tierra cada vez se alejaba más de ellos. Yashamaru medito: “¡No lo lograremos, terminaremos cayendo al arroyo!”. Extendió sus brazos hacia delante y grito, a la vez que su aura de energía blanca envolvía todo su cuerpo:

— ¡Como si fuera a permitirlo! ¡Forma de Origami, actívate!

Una infinita ráfaga de papeles surgió por sus manos, fusionándose y construyendo un puente de unos treinta metros de largo. Houki aterrizo sobre este y cabalgo ya con la lengua afuera del cansancio. Mientras el animal avanzaba, el camino blanco iba desarmándose detrás de ellos.

Una vez pasados unos minutos, tanto el amo como su corcel estaban descansando al otro lado del rio. Yashamaru sentado y con la espalda apoyada contra el lomo de su caballo, suspiro:

— Haaa…Eso estuvo condenadamente cerca, ya es la segunda vez en un mismo día que tuve que atravesar un rio.

Su caballo lo codeo con una pata, recriminándole que él también había ayudado. El joven corrigió sus palabras:

— Perdón, perdón, quise decir “ya es la segunda vez en un mismo día que tuvimos que atravesar un rio”.

Yashamaru comprobó que el hilo de papel ya no se movía, lo que indicaba una sola cosa…el oni sé había detenido. El muchacho sé puso de pie y le dijo a Houki:

— Tal parece que nuestra presa esta inmóvil, no tengo que ser adivino para saber que ahora debe estar cenando en su madriguera.

Sé palmeo los pantalones, limpiándose el polvo y avanzo con paso decidido a su destino. Su corcel quiso levantarse a pesar de que sus patas temblaban de la fatiga, pero Yashamaru le ordeno:

— ¡No me sigas, lo tienes totalmente prohibido!

El sorprendido Houki contemplo la espalda de su dueño, quería acompañarlo pero su cuerpo apenas le respondía. Yashamaru le miro de reojo y sonrió amablemente:

— Si me sigues en esas condiciones, solo terminaras siendo la cena de ese demonio, amigo. Permanece aquí y descansa.

A medida que se alejaba de su caballo, el héroe creó una larga espada de papel en su mano derecha. La blandió cortando el aire y exclamo:

— Si para la llegada del alba no he regresado, eso significa que eres un corcel libre. Ya no estarás bajo mis órdenes, así que puedes perseguir a tantas yeguas como gustes, ¡mi pervertido compañero!

Houki solo fue capaz de ver como la silueta de su jinete fue tragada por las sombras del bosque. Con dos lágrimas cayendo por sus negros ojos, el animal relincho lleno de pena bajo la luna.

Corriendo sigilosamente, Yashamaru iba camino hacia la boca del oni. Levanto la mirada y pudo ver unas cuevas más adelante…el rastro dejado por el hilo de papel lo llevaba hacia una entrada iluminada, seguramente por una fogata. El muchacho se aferro a la botella de sake que llevaba, y medito:

“Los héroes graban su nombre en la historia por un solo medio, lograr hazañas. Estoy muy consciente de que no existe un final feliz para un guerrero, estamos destinados a luchar y morir a una temprana edad. Por esa misma razón…queremos ser recordados”.

Mientras subía por un elevado camino lleno de rocas, él hablaba consigo mismo:

— Esta noche se decidirá si podre llevarme la cabeza de este oni como trofeo. ¿Terminare brindando junto a mi padre y me embriagare en gloria o tal vez…?

Poniendo cara de desagrado, Yashamaru se detuvo delante de la cueva iluminada y finalizo su pregunta:

— ¿Solo me terminare convirtiendo en estiércol de oni?

Con suma precaución, él asomo su cabeza y espió, pero solo pudo ver una fogata ardiendo a unos metros de la entrada. Empuño su catana con ambas manos e ingreso a gachas. Su corazón parecía que quería salírsele por el pecho y múltiples gotas de sudor bajaban por su rostro. Yashamaru que miro hacia todos lados, vio solo estalactitas que goteaban y murmuro:

— ¿Dónde…donde estas? Sal donde pueda verte, pequeño diablillo.

Sé detuvo ante el fuego y levanto el hueso que pertenecía a la pata de cordero. En vista de que el hilado de papel seguía enrollado al mismo, el chico menciono:

— Mierda, no esperaba que se comiera la carnada tan pronto.

— ¡Ho, parece que un invitado ha llegado a casa, que bien!—una infantil voz sobresalto a Yashamaru que se puso en guardia.

Nervioso revoleo la mirada por doquier, pero no pudo ver al dueño de aquella aguda vocecita. Presa del pánico, el muchacho retrocedió y pensó:

“¡Sabe que estoy aquí, el desgraciado parece que sabía que lo seguía! ¡Quizás…me condujo hasta su guarida solo para emboscarme!”.


matiasromero63
Matías Romero

Creator

Comments (0)

See all
Add a comment

Recommendation for you

  • What Makes a Monster

    Recommendation

    What Makes a Monster

    BL 75.8k likes

  • Invisible Bonds

    Recommendation

    Invisible Bonds

    LGBTQ+ 2.5k likes

  • Secunda

    Recommendation

    Secunda

    Romance Fantasy 43.3k likes

  • Touch

    Recommendation

    Touch

    BL 15.6k likes

  • Silence | book 1

    Recommendation

    Silence | book 1

    LGBTQ+ 27.3k likes

  • Primalcraft: Scourge of the Wolf

    Recommendation

    Primalcraft: Scourge of the Wolf

    BL 7.1k likes

  • feeling lucky

    Feeling lucky

    Random series you may like

Tamashi no Joka
Tamashi no Joka

1.7k views2 subscribers

La historia sigue los pasos de Yashamaru Yorimitsu, un monje que sirve a una organización encargada de cazar a peligrosos Yokais por todo el antiguo Japón. Él es hijo del famoso guerrero, Minamoto Yorimitsu, quien decapito al legendario oni Shutten Doji en el monte Ooe. Deseando seguir los mismos pasos de su padre, Yashamaru acepta una misión donde una aldea está siendo atacada por un oni. Sin embargo, el destino le tendrá una sorpresa reservada cuando descubra que esa criatura no es tan temible como esperaba. Más bien, su encuentro no es más que el inicio de una aventura que Yashamaru jamás creyó vivir.
Subscribe

10 episodes

#2: La cueva del oni parte 2

#2: La cueva del oni parte 2

165 views 1 like 0 comments


Style
More
Like
List
Comment

Prev
Next

Full
Exit
1
0
Prev
Next