Si alguien sabe lo que es tener las manos manchadas de sangre, por buenas que sean tus intenciones, ése es Shal, el viejo Jilguero. Y gracias a su empatía, es capaz de mostrarle a Atropina que no está sola, aun con la barrera del lenguaje entre ellos.
La piedad es el don de un corazón generoso, como decía Faramir, y es un lenguaje universal y la mejor de las razones para actuar.
Act 1: ¡Hay que quitarse los miedos y los equívocos de encima!
Atropina ha descargado (un poquito) de lo que hay en su corazón, y aunque sabe que ha hecho algo muy peligroso (ya sabremos el qué), era mejor eso que no hacer nada.
Aunque por desgracia, de nuevo las palabras no se entienden, aunque Shal ha pillado el mensaje. ¿No habíamos dicho que nada de más malentendidos, Saray? XD
Act 2: Estando en la granja de la familia de Berto ¡ya tardaba en salir nuestro rubiales favorito! Que está dando el callo mientras Shal se divierte...
Las reacciones a su aparición son muy radicales: mientras que a Saray parece caerle muy bien (alguien entra en la adolescencia), Pina parece un poco (más) asustada. ¡Si es que los fey no tienen más pelo que en la cabeza! Estos humanos dan miedito...
Act 3: ¡¿Cómo no va a estar Berto envidioso, si están todos tan alegres y él mientras currando pujando paja?!
Y eso que está con sus padres y su novia bruja en su hogar familiar, lo cual... no sé qué tal va, la verdad. Esa explosión no parece muy esperanzadora XD
¡Hasta el lunes!
Magia, monstruos, aventuras... ¡En Galantia te espera de todo! Acompaña al fey Shal en su búsqueda de emociones y amor... ¡Quizás encuentre problemas que no espera!
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