A la mañana siguiente, South estaba en el salón de práctica ejercitando unos conjuros, Arthoris se había levantado muy temprano con la excusa de ir a buscar a alguien del pasado, yo, mientras tanto, estaba tranquilamente comiendo en el comedor cuando siento llegar por la puerta a Arthoris.
—Veo que saliste temprano.
—Sí, tenía algo que hacer.
—¿Buscar a Death? —Arthoris se ruboriza—. Tranquila, te entiendo, la ventaja es que acá tú lo puedes encontrar mientras que yo...
—Estás preocupado por Alice, ¿cierto?
—Sí, en especial por lo de la maldición…
—Sobre eso… —Arthoris hizo una pausa.
—Descuida… Era lo que había que hacer, de lo contrario hubiese muerto en ese momento… Por ahora, vayamos a la cabaña del viejo herrero —en eso me levanto de la mesa y me dirijo a la salida para continuar mi rumbo a la cabaña del viejo herrero.
—No recordaba esta ciudad —dijo Arthoris mientras observábamos a la gente tan feliz, sin preocupaciones de guerras ni nada—. Es increíble que las cosas hayan cambiado tanto.
—Bueno, recuerda que fue Death quien te envió al futuro en forma de Bárbara.
—Si, cuántos años me perdí de mi vida.
—En verdad no hay de qué preocuparse —aparece Death.
—¿Death?
—El mismo que viste y calza Xorax, supuse que los iba a encontrar.
—¿Eres el Death del pasado?
—Sí —quedamos perplejos con Arthoris—. Pero supongo que hay cosas más importantes que discutir el porqué de las cosas… ¿No?
—Entonces, ¿a qué vienes? —pregunté.
—Pues la verdad a decirles que el Xorax verdadero está muy cerca de aquí… tal vez a Arthoris le interese verlo.
—Death, ¿por qué me mandaste al futuro? —pregunta Arthoris intrigada.
—Ya que estás acá te darás cuenta, si no te salvaba, quizás nunca te hubiese encontrado —Arthoris queda paralizada y Death se aleja, en eso le dirijo la mirada y le grito...
—¡Revela tu signo! —Death se voltea, y desaparece.
—¿Qué habrá querido decir? —Arthoris estaba muy preocupada.
—Pues vamos a ver a mi otro yo —le dije a Arthoris colocándole mi mano en su hombro.
—Pero, ¿qué hay de la misión?
—Supongo que unos minutos más no harán daño, por ahora solucionemos lo del Mago Xorax.
—Gracias Francisco —en eso nos dirigimos al bosque y logramos ver a alguien sentado en un prado tranquilamente escribiendo.
—Es Xorax —dice Arthoris casi llorando.
—Con que él es mi otro yo.
—Sí, está escribiendo lo cual es raro, que yo recuerde nunca escribía.
—Es extraño, y más extraño es otra cosa.
—¿Qué cosa?
—Lo más extraño es, ¿qué está haciendo Master Drakest acá? —Arthoris mira y se da cuenta de que estaba Master Drakest detrás de Xorax.
—¿Mi protegido y Master Drakest?
—Así parece ser, escuchemos qué hablan —en eso nos propusimos a escuchar.
—¿Qué haces acá Master? Perturbas mi tranquilidad —dijo Xorax.
—Pues vengo a ver cómo estabas, y quería ver si nada anormal ha sucedido —dice Master Drakest.
—Pues nada —Xorax deja de escribir y se levanta—. ¿Qué noticias traes acerca de tus legionarios?
—Pues que de alguna forma extraña dicen que tú y Arthoris los atacaron, y evitaste que le dieran caza a South con Arthoris.
—Pues creo que tus Legionarios deben aprender a no mentir, sabes muy bien que he estado en tu cabaña en este tiempo.
—¿Master Drakest era jefe de la BL? —pregunté.
—No lo sé, no me digas a mí porque esto no lo viví, ahora sigamos, escuchemos qué dicen.
—Ya veo… te estaré vigilando Xorax… —en eso, Master Drakest se desvanece.
—Arthoris, creo que deberías hablar con él...
—Deberían aprender a ser buenos espías —dijo Xorax en voz alta.
—Así que sabías que te estábamos espiando —dije mientras salimos de nuestro escondite con Arthoris.
—No esperaba encontrarme con mi propia reencarnación y menos con Arthoris.
—Xorax… ¿Por qué desapareciste durante tanto tiempo?
—No es algo que quiera… a decir verdad… ni siquiera ella sabe de mi situación…
—Y, ¿qué hacías con Master Drakest? —pregunté
—Pues escuchaste lo que hablamos… El problema con los legionarios que ocasionaste tú…
—¿Qué me quieres decir?
—Es evidente tu magia de Drakest, no soy yo quien tiene las respuestas a lo que buscas… Tal vez deberías leer el libro que está en tu bolsillo —en realidad, quedé muy desconcertado. El Libro de Shadows no lo he abierto desde que lo saqué del pilar del caos, y creo que es buen momento para leerlo.
—¿Conoces este libro? —pregunté, muy asombrado.
—Me ofendes Xorax… pertenezco a la Dinastía Chaos… Todas las Dinastías tienen un libro de Shadows… —en eso tomo el libro en mis manos y abro la primera página
Dentro de los misteriosos pasajes del oráculo oscuro se esconde un profundo secreto, quizás una nueva amenaza a toda la paz que se había logrado establecer en estos años, quizás, el nacimiento de un nuevo guerrero.
—Arthoris, vamos a la cabaña del viejo herrero, Xorax, un gusto poderme haber encontrado contigo.
—Sí… te deseo suerte… la vas a necesitar.
—Adiós —nos alejamos hasta llegar a la cabaña del viejo herrero.
—Master Drakest me conoce —dice Arthoris—. Si me ve es muy probable que no consigamos lo que buscamos.
—Arthoris, devolveré tu identidad falsa —en eso, hago que Arthoris se convierta en Bárbara.
—Veo que me diste la forma de Bárbara.
—Sí, a decir verdad, te queda bastante bien, deshabilitaré mi magia para no levantar sospechas con Master Drakest —me convierto en Francisco, y al abrir la puerta, encontramos a un herrero demasiado robusto que trabajaba.
—Buenas tardes, Herrero —dije
—Buenas tardes extranjero, buenas tardes, señorita.
—Buenas tardes, señor —dice Arthoris.
—¿Qué buscan?
—En realidad buscamos a alguien.
—¿A quién?
—Se hace llamar... Master Drakest —el herrero queda perplejo y hace un gesto evasivo.
—No conozco a nadie que se llame así.
—O sino a otra persona, se llama Taurustar.
—Lo siento, lamento no poder ayudarlos, esta es una herrería, acá no hay personas, solo yo, que hago espadas y herraduras —dijo furioso el Herrero.
—Bueno, si por alguna casualidad alguien se le presenta con alguno de esos nombres, vaya a Dome, ahí lo estaremos esperando —salimos de la cabaña con Arthoris.
—Veo que negó lo de Taurustar.
—Era de esperarse… ahora lo importante es saber quién es el discípulo de Master Drakest y evitar que se convierta en Taurustar.
—Tienes razón —en eso, suenan unas campanas.
—¿Qué es eso? —de repente, aparecen legionarios dispuestos a atacar.
—¡Legionarios! ¡Vámonos de aquí! —corrimos con Arthoris hasta llegar a Dome, luego me detuve para pronunciar un hechizo.
—Perditum it la nadt —y todos los legionarios fueron absorbidos por el vórtice.
—Vaya, eso fue rápido… —dijo Arthoris mientras se transformaba en Arthoris nuevamente—. Ahora, ¿qué hacemos?
—Veo que sirvió la distracción —dijo Master Drakest apareciendo con Taurustar.
—Imposible, es Taurustar y Master Drakest.
—Por poco y me descubren la verdad… pero fallaron estrepitosamente… —dijo Master Drakest.
—¡No! —dije y mis ojos volvieron a tomar esa forma extraña.
—¿Él también? —dice Taurustar muy asustado.
—Vaya… esto si es interesante… No esperaba que el Xorax del futuro fuera un Drakest —dijo Master.
—¡Eres un maldito! —dije y ataque a Taurustar rompiendo su pierna quedándome con esta en la mano, y toma la forma de un hueso.
—¡Mi hueso! —grita Taurustar de dolor.
—¡Xorax, no lo hagas! —era Arghus Thor que venía a proteger a Taurustar.
—Ya veo… así que los hermanos Thor ya existían en esta época… —golpeo a Arghus fuertemente haciéndolo caer súbitamente al suelo.
—Xorax, cálmate —dijo Arthoris y mis ojos regresaron a la normalidad.
—Veo que Arthoris tiene razón… —dijo Master Drakest acercándose.
—Xorax podría derrotar a Taurustar en este instante —dijo Arthoris desafiante.
—No tengo la menor duda…
—Arthoris ya fue suficiente.
—¿Xorax?
—Nuestro objetivo era impedir que Taurustar fuera un Drakest o bien impedir que fuera un discípulo de Master…
—Ya veo, debió ser mi reencarnación la que les dio la oportunidad…
—Sí, pero ya no tiene sentido… que las cosas pasen como tienen que pasar…
En eso, abro un portal y entramos con Arthoris para dejar atrás de una vez por todas nuestra fracasada misión.

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