Oslac se quedó un rato mirando en silencio y recordando parte de su pasado, donde en muchas ocasiones, a él también lo ignoraron o lo apartaron. Después de recordar esas ocasiones rápidamente contestó -Solo… no quiero acercarme a nadie… tal vez tengas razón, puede que si esté un poco asustado, no lo sé. -suspiró fuertemente y continuó -Rubí, disculpa por lo de hoy. -En ese momento hubo cambio de turno de trabajo y por unos minutos se abrieron las puertas de la torre y se encendieron las pantallas. Gracias a esa luz los dos pudieron verse por un momento. 64 pudo ver nuevamente el cabello rojo de 65 y sus ojos claros y verdes . Sonrió levemente con ojos observadores y por primera vez en un largo rato una mirada amable -No sé si deba de asustarme pero tu eres lo más bonito que he visto desde que llegué -le dice 64.
65 se sonroja -¿De verdad lo piensas? -64 le dice que si y 65 contesta felizmente y secándose las lágrimas -¡Que bueno!, a mi también, me gusta mi cabello y mis ojos, son bonitos ¿verdad? … Gracias -como antes, el agradecimiento de 65 era sincero y acompañado de una cálida sonrisa que hizo que 64 también sonriera y se sonrojara. En eso las puertas se cierran y 64 aclara un poco su garganta antes de continuar
-Sabes, no sé si la gente pelirroja muere rápido o no, pero sí sé que la gente que no come muere fácilmente, así que come por favor.
-Pero sabe feo y de todas formas parece que no podré sobrevivir afuera.
-Yo te ayudaré, así que come.
-Mmm…
64 se acostó en su celda mirando hacia arriba y le pregunta a 65 -Rubí ¿de dónde vienes?
-Soy de Zephyr
-¡Oh! Ya veo -exclamó 64 volviendo a sentarse -,se dice que la comida más deliciosa se encuentra allí. ¿Trabajan mucho con el agua verdad? Se dice que es la más pura del mundo y que tienen la comida más deliciosa gracias a eso, además de …. -Oslac empezó a hablar sin detenerse sobre este lugar fantástico sobre el cual había leído en muchos libros y estaba emocionado de conocer a alguien de dicho lugar.
-¿Rubí… me dirías más sobre Zephyr? ¿Qué es lo que más te gusta? ¿Cómo son los ríos limpios? ¿Y las manzanas? ¿Las manzanas en serio son las más dulces de todas las regiones?
- ¡Si!, se dice que …
Antes de que Rubí pudiera continuar
-Espera si me vas a contar tienes que comer, cuéntame de comida mientras comes. Definitivamente no es igual pero tal vez te distraes lo suficiente contándome sobre tu clan y te olvidas un poco de lo que estás comiendo
Así como 64 dijo, 65 empezó a comer poco a poco mientras le contaba a 64 todo sobre la comida de su clan, las cosechas, los ríos cristalinos y los animales de bosque. Mientras hablaba, 64 no paraba de preguntar una cosa tras otra como un niño curioso abriendo regalos de navidad. La conversación siguió mientras 65 intentaba comer todo lo que podía, aunque no pudo llegar más allá de la mitad a pesar de todo. Pero por lo menos su dolor de estómago se había ido, le agradeció a 64 otra vez y le dijo que esperaba despertar como si de una pesadilla se tratara. Extrañaba su hogar, y sólo pensaba en volver a él fuese como fuese, y mientras seguía hablando de Zephyr se quedó dormida. Por su parte 64 no pudo concebir mucho el sueño. Se preguntaba a sí mismo si él también extrañaba el lugar del que venía, aunque no había mucho que cuestionar. Sabía que no lo extrañaba, prefería olvidarlo, si esto fuera un mal sueño no estaba seguro de que le gustaría despertar de él.
Un par de noches más pasaron en la misma situación, 65 ya no era ignorada por 64 durante las horas de trabajo y las horas en la celda siguieron como el tiempo de plática. Era un momento animado para ambos, a pesar de la falta de sueño y el hambre que pudiera sentir cada uno. Ellos también podían escuchar a veces las conversaciones de otras celdas como leves cuchicheos inentendibles. A veces incluso escuchaban risas de las celdas cercanas, probablemente de prisioneros que los escuchaban hablar claramente. Una noche mientras discutían nuevamente porque 65 no quería seguir comiendo y solo se quejaba, 64 estaba perdiendo la paciencia. Además, éste le seguía insistiendo que no lo llamara Os, no estaba a gusto con esa confianza. En eso, una risa un poco más grave se oía de fondo. Ya la habían escuchado antes pero siempre la ignoraban. 65 había preguntado la noche anterior quién era, pero no tuvieron respuesta, ni la volvieron a escuchar. Esta vez, al escucharla, 64 que se estaba empezando a molestar fue quien pregunto
-¿Quién eres? ¿Te diviertes?
-ja! Parece que si. Hace mucho no escuchaba en esta zona a chiquillos hablando tanto. Seguro ha sido un buen rato… bueno eso creo. Oye, 65, ¿terminaste de comer? -dijo una voz grave proveniente de una celda cercana, la celda 66.
-Aaa… si.
-¿Segura no dejaste nada? Me da hambre después de escucharlos hablar.
-Mmm ¿quién eres? … ¿66?
-No responderé si no respondes primero.
-mm.. yo .. ya casi termino, pero no sabe rico… ¡igual esta vez si terminaré mi plato! Si no no me ponen comida nueva. -hizo una pausa para dar otro bocado a su comida seca y siguió después de tragar -Ahora sí, ¿eres 66 verdad?
-Quién más, aquí estamos agrupados en orden. -dijo 66. Después de un breve silencio por parte de 65 terminó explicando un poco más. En esa zona de la prisión estaban agrupados los números desde los 50 hasta los 100. Más abajo estaban los primeros números y mucho más arriba había números muchísimo más altos. Estaba seguro de haber visto a alguien una vez intentando escapar que llevaba el número 1452. Al terminar de explicar riéndose de aquel número tan alto, 65 siguió preguntando.
-Oh! ¡Qué alto! ¿habemos tantos en esta torre? Espera, si hay tantos por qué mi número es el 65 y no 1000 algo?
64 que había permanecido callado y pensando respondió -Seguro no siguen con números más altos hasta rellenar los números más bajos, es decir el anterior número 65 y 64 debieron haber muerto así que somos su reemplazo.
-Oh… -exclamó 66 un tanto sorprendido de 64 -Piensas rápido niño, esa fue la impresión que me diste cuando te vi trabajar, además de ser un buen chico.
-No soy un buen chico y tampoco soy un niño, tengo 13 años …creo.
-¿Crees? ¡Ja! Así que no sabes tu edad. Bueno no tienes que contarme si no quieres.
-¿Por qué lo dices?
-Pues yo tengo 38 o 39 o tal vez ya tenga 40 años… “creo". ¿Quién sabe? Me da lo mismo ya. ¿Es la primera vez que te preguntan tu edad? Un consejo, cuando te pregunten tu edad sólo quítale ese “creo” inseguro. No le queda bien a un mocoso como tu.
Oslac se quedó pensando un poco en lo que 66 había dicho. Pero su pensamiento fue interrumpido por Rubí, quien había estado pensando en si había visto al número 66 trabajando con ella ese día.
-¡Oh! 66 tu eras el hombre grande y amable con un parche en un ojo, ¿verdad?
- Jajaja, hombre del parche del ojo, si. ¿Amable? Ja! No creo que me vea amable pequeña. Intimidante creo que me va mejor ¿no crees?
-Mmmm, no. Los guardias son intimidantes, pero usted siempre se queda hasta el final de la jornada esperando a que yo termine mi trabajo. Me cuesta mucho y siempre temo que me regañen por la tardanza, pero creo que no me castigaron porque usted estaba allí y …-65 siguió contando la historia de lo ocurrido, con rapidez y sentimiento en todo lo que decía hasta que al final de su discurso preguntó -¿lo dije bien?
66 sonrió y dijo después de reírse a carcajadas habló -Me caes bien pequeña. Pero no me considero amable, si no hubieras logrado llegar hasta el final por tu cuenta no habría intervenido aunque algo te pasara. Lastimosamente, lo que dijo 64 es verdad, si no te haces fuerte no podrás sobrevivir aquí. Y ¿por qué el señor? -dijo cambiando a un tono más relajado y gracioso como el de antes. -¿No escuchaste? Apenas tengo 37 años así que ignora la formalidad conmigo pequeña.
-Está bien, 66- dijo Rubí sonriendo y un poco feliz haber conocido a 64 y 66. -¡Ah! 66 ¿cuál es tu nombre real?
-66. Ese nombre me queda bien, ¿no te gusta?
-Mmm… está bien, si a ti te gusta entonces eres 66.
-Descansa pequeña -dice 66 mientras sonríe otra vez.
Después de un día tan agotador finalmente terminó su plato de comida y se quedó dormida. 64 intentó, como de costumbre desde el primer día, la llamó y al no tener respuesta entendió que se había dormido. El que no podía dormir era él. Acostado en su jaula nuevamente viendo hacia arriba pensaba en cómo había llegado a ese lugar. Un sentimiento de tristeza llegaba y se iba así como la ira y la decepción. Ese sentimiento que no lo dejaba desde la primer día. Se volteó de lado y se quedó mirando los barrotes y la oscuridad detrás de ellos. -Tal vez sea mejor así. -pensó y siguió intentando concebir el sueño.
Estos primeros días en la prisión no fueron sencillos. No sería fácil la vida allí en ningún momento, pero los primeros días eran definitivamente los más duros para cualquiera. Éste desde luego fue también el caso para 65 quien lloraba cada noche extrañando su hogar antes de quedarse dormida del agotamiento. También para 64, que aunque pareciera ya haberse acostumbrado a todo, seguía teniendo insomnio. Con los días su mal humor parecía acumularse cada vez, hasta que finalmente falló ensamblando uno de los prototipos de arma que les habían dado de trabajo. Con esto recibió su primer regaño y su primer golpe con la vara del guardia como castigo. Esa noche no estaba de humor para escuchar a nadie, menos a 65 llorar o quejarse.
-Os -lo llamó 65 cuando ya estaban en sus celdas. 64 en su mal humor, pensó que escucharía sus quejas otra vez y de sólo pensarlo se irritaba cada vez más.
-Os ¿Estás bien? -le preguntó 65 para sorpresa de 64. Tal vez había pasado mucho tiempo desde que había sentido que alguien se preocupaba por él, y un sentimiento cálido empezó a cambiarle el humor. Después de una pausa respondió con un -si, un tanto tímido y 65 siguió -seguro ¿qué estás bien? No sé qué hacer pero si hay algo con lo que pueda ayudarte dímelo.
-Solo… estoy cansado nada más… ¿y tu?
-También… estaba cansada y asustada también, ahora no lo sé…- después de una pausa llamó a 66 -66, tu llevas mucho tiempo vivir aquí ¿verdad? Dime … vamos a vivir aquí toda la vida?
-Mmmmm. ¿No hay forma de que yo sepa eso verdad? Pero te diré una cosa, si no sobrevives, nunca lo sabrás. Además 64 ya había dicho que te ayudaría
-66, ¿tu también nos puedes ayudar?
-Oye no me involucres, yo no necesito ayuda -dice 64 un poco molesto
-jajaja, bien bien, no me encanta tu actitud pero tienes agallas chico
65 que estaba sentada, golpeó las palmas de sus manos contra sus cachetes y se puso de pie
-¡Yo también daré todo de mi parte! ¡prometo que los ayudaré en lo que pueda! -dice 65 en voz alta y con ojos acuosos.
-Una niñita llorona como tu no creo que pueda hacer mucho, no es necesario que te esfuerces tanto -le dijo 64
-Yo soy solo 2 años menor que tu.
-Jaja! Creí que que eras más mocosa que eso -rió 66
-Soy niña pero se me hace fácil controlar mi mana, si pudiera usarlo sería de mucha utilidad, ¡estoy segura! -dijo 65 en tono insistente.
-¿Mana? -Dice 64 un poco sorprendido -¿cómo los seres antiguos?
-El mana es el poder que proviene nuestra fuente de vida, del interior de cada ser. Es cierto que los seres antiguos lo dominaron por completo y la mayoría de las personas la usaban pero todavía hay muchas que lo usan, no es tan raro de ver…- termina de explicar 65 un poco sorprendida y confundida por el comentario de 64, no había conocido a alguien que no supiera respecto al uso de mana.
-Supongo que sí es común usarla en otras partes como en Boreas y Zephyr. Pero es raro de ver en Gran Euronotos. Allí, si deseas usar mana necesitas una licencia, y viene con restricciones. Si la usas sin licencia o no cumples las reglas entonces pueden llevarte preso o hasta matarte. Así que si solo has vivido allí es muy probable que no hayas visto a nadie usar su mana -dijo el número 63 de repente metiéndose en la conversación.
-Entonces, ¿todavía en Boreas y Zephyr las personas pueden usar su mana libremente?
-Si, no hay tantas como antes, pero todavía hay muchos. ¿De qué color es la luz de tu mana Os? -Dice 65
-¿Os?..-64 da un suspiro y deja que 65 lo llame así - Mi luz… - 64 duda un poco en responder -pues…
-Shhh. ¿Acaso quieren que nos maten a todos? -Grita alguien desde una celda más lejana
-Oye 66, has algo con tus niños o nos van a meter en problemas -Dice alguien desde otra celda.
-Igual vamos a morir en algún momento todos aquí -dijo 63 y esto causó todavía más escándalo.
-Aah!,-suspira 66 fuertemente -qué quejones, y eso que la conversación se había puesto interesante. Hacía ratos no escuchaba una conversación tan amena. Pero los otros tiene razón, si quieres sobrevivir aquí, es mejor no hablar ni de mana, habilidades o luces. Pueden meterse en problemas ustedes y a todos los demás también. Aunque nadie puede usar su luz mientras tenga estas esposas puestas, los guardias y vigilantes de esta torre no les gusta el tema del mana. Así que es algo así como un "tabú". Solo no lo discutan. Bueno y con esto termina mi ayuda de hoy, mejor duerman ya y no se desanimen, solo así serán útiles y podrán ayudarse a sobrevivir. ¿Entendido?
-¡Si! -Respondieron 65 y 64 al mismo tiempo.
-Tu también descansa mucho 66 -dice 65 -Y ¿Os? Disculpa or no ayudarte hoy.
64 aunque un poco triste por no poder hablar del mana ya no se sentía tan agotado y enojado como antes. -No importa… gracias por querer ayudar de todas formas. -Dijo en un tono otra vez un poco tímido. Después se va a dormir feliz de haber conocido a 65 y a 66. Al cabo de unos minutos, finalmente y por primera vez desde que llegó ahí, logra dormir.
* * *

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