Fue gracioso.
Hace unas horas, el que tenía esa expresión era yo.
Mirarlo y hacer mi rutina como estudiante modelo lo desconcertaba y atemorizaba por lo que pude ver.
"Alex" escuché la voz de Esteban.
Lo miré mientras sacaba mi desayuno hecho por la señora Emma. Era el primer descanso, por lo que comí un poco.
"¿Qué quieres?" murmuré mientras metía un trozo de carne en mi boca.
Día empezó a enfurecerse, recordaba a Esteban, era claro que quería matarlo. Su sentimiento era igual al mío.
"¿Si eres Alex?" murmuró con vacilación.
"Por supuesto, no puede haber dos Alex Dem a menos que tenga un gemelo perdido" reí.
Se alejó.
"Pero-" calló, apretó los dientes y se fue.
"No te preocupes Esteban, solo hay un Alex Dem" alcancé a decirle.
Una pequeña sonrisa adornó mi rostro al ver su cara sudorosa.
***
Al llegar al apartamento, dejé mis cosas de la escuela. Cerré la puerta y empecé a ir a la salida.
"Alex, no llegues tarde, ¿sí?" dijo Emma.
"Sí señora Emma" le sonreí.
Salí y empecé a buscar un lugar para esconderme.
Había notado que el color de mi cabello ya estaba empezando a cambiar, las raíces estaban quedando en un tono grisáceo parecido al plateado. No había problema en ello, la escuela permitía el cabello teñido, por lo que fue una buena excusa para mí.
"Día, voy a buscar a ese bastardo, así que ayúdame con ello" una sonrisa sádica apareció en mi rostro.
Día asintió con una gran sonrisa y energía.
"Salgan"
Mi cuerpo cambió mucho más rápido que la vez anterior.
"La señora Félixe dice que tengas cuidado, tu poder es pequeño aún" murmuró Día.
"No se preocupe, solo voy a asustar un poco para dar diversión a mi venganza" dije.
Día me miró y asintió.
***
Pov de Esteban.
Me fui tan rápido como dijo esas palabras. Pensé que lo había matado, ¿fue solo un sueño o es una ilusión?
'¿Me estoy volviendo loco?' pensé.
Lo descarté de inmediato.
Si él es realmente Alex, ¿quién era la persona en la colina?
'No pude equivocarme, sería muy estúpido de mi parte'
Llegué a mi parte favorita del parque, el bosque.
Me quedé en una banca que estaba ahí y solo para mí, nadie se acercaba por ser miedoso.
Yo no soy un idiota que se deje llevar por el miedo.
"Jejeje, te encontré"
Escuché una risa.
"¡¡¿Quién es?!!" grité. "¡MUESTRATE!"
"Me conoces"
La voz se escuchaba tan cerca.
Revisé por todos lados. No había nadie.
"Detrás de ti" la voz se escuchaba como un susurro en mi oído.
Me volteé.
El rostro familiar que he estado viendo por tres años seguidos, estaba ahí.
"Con que eras tú" dije molesto.
Alex no se movió y siguió viéndome fijamente. Era incómodo.
"¿Quieres que te dé una paliza?, ¿Tanto golpe te volvió masoquista?" grité.
En mi rostro, el sudor empezó a gotear.
Me seguía preguntando cómo es que sigue vivo.
"No soy Alex" dijo.
Ante mis ojos, lo que pasó fue como una cosa de fantasía.
Su cuerpo se envolvió en un remolino oscuro y luminiscente a la vez. Una figura parecida a Alex estaba ahí después de que el Remolino desapareciera.
Lo diferente era que parecía un demonio.
"Antes de que Alex muriera, me apoderé de su cuerpo jejeje" dijo el demonio. "Y cómo su última voluntad, poco a poco, tu vida será destrozada"
Me congelé.
Su voz era tranquila pero su mirada y su sonrisa mostraban otra cosa.
'¿Qué?' No pude decir nada.
Y así como se presentó, se fue. Volando.
"Mi*rda" reí, nervioso.
***
Pov de Alex.
"¿Viste su cara Día?, ¡jajajaja!, si lo asustaba un poco más se hubiera encima jajajajaja" reí.
Me había reído mucho más que en estos tres años.
"Lo ví Alex, ¡hagámoslo de nuevo mañana!" Río.
Había mostrado un sentimiento que sentí perdido hace mucho. Sentí mi ser un poco más cálido, era reconfortante.
Mientras volaba encima de la ciudad con un truco llamado 'sigilo' que me había dicho Félixe, vi a una chica.
Me detuve, la conocía.
La única que trató de ayudarme en la escuela.
Emily.
No la había visto desde que cambió de escuela y se mudara.
Estaba con tres hombres rodeándola. No se veía bien.
Me acerqué, aun usando 'sigilo'.
"Vamos chica, te divertirás" dijo un hombre calvo y musculoso, parecía el líder.
"¡Déjenme!" suplicó Emily.
Los otros dos hombres estaban sujetándola.
Deshice el 'sigilo' dejando que ellos me Viera.
Emily se quedó congelada.
Se veía aterrorizada.
No quería eso.
No para mí única y verdadera amiga en este mundo.
"Oigan" dije.
Los hombres se voltearon a mi dirección. Se habían detenido al ver la cara de Emily.
"Están siendo exagerados para una tomar a una niña, ¿no creen?" dije.
"¿Quién eres?" un poco de vacilación estaba en su voz.
"No te interesa, pero..." tomé un breve suspiro. "Suelten a esa niña, a menos que quieran morir en mis manos"
"Alex, Félixe me dijo que si quieres hacerles daño, solo concéntrate y utiliza un poder en tu pecho, justo donde Deritot te clavó su arma" susurró Día.
"¿Quién te crees?, es una broma ¿verdad?" gritó el hombre calvo.
"No lo es" dije.
Me concentré en mi pecho, y sentí una cálida energía que se movía. Según mis lecturas de fantasía, podría ser maná.
Lo moví como si fuera natural hacía mis brazos.
Activé sigilo y volé lo más rápido.
Sentí la sangre caliente en mis manos cuando los atravesé y saqué mis brazos. Solo un pequeño gruñido salió de sus bocas asfixiadas en sangre.
En solo unos minutos, los derroté.
Mis brazos los habían atravesado como mantequilla ante un cuchillo caliente. Quité sigilo y miré de reojo a Emily.
Ella se había manchado con un poco de la sangre de esos hombres, pero solo me miró a mi.
Sacudí mis brazos, al parecer utilicé la suficiente fuerza como para dejar impecables mis brazos, aunque no era lo mismo con mi ropa.
"¿Quién eres?" preguntó Emily.
"Un amigo" murmuré.
"Ven, te conseguiré otra ropa" le dije mientras le daba mi mano y le sonreía.
Tomó mi mano con vacilación, la sujeté y la llevé rápidamente a un callejón cerca de una tienda de ropa.
Obviamente tenía suficiente dinero para comprarle la ropa, pero con solo verme podrían llamar a la policía, y eso solo quitaría tiempo a mi venganza.
Utilicé sigilo y robé unas cuantas prendas.
Era bueno que todo lo que tocará mi cuerpo se envolviera con el sigilo.
Las alarmas sonaron, pero como no se logró captar nada en las cámaras, lo tomaron como un fallo en los sensores, algo muy bueno para mí.
Volví a donde había dejado a Emily, desactivé sigilo y le di la ropa. La asusté por aparecer de repente enfrente de Ella.
"Lo siento. Toma" le dije mientras le daba una blusa de flores beige y unos pants.
"Gracias" me dijo. Estaba buscando con que ocultarse para que pueda cambiarse por lo que ví.
"Día, ¿sabes de alguna habilidad para que nadie la vea?" le pregunté murmurando.
"Félixe me lo acaba de decir, usa barrera, ahora no será fuerte, pero puede ocultar cosas con su cubierta oscura" susurró Día.
"Bien" murmuré, al cabo de unos segundos, miré a Emily de nuevo. "Barrera" dije en voz alta.
La barrera parecía una cúpula oscura.
Emily gritó, era obvia.
"No te preocupes, no te hará daño, solo cámbiate" le dije.
Al cabo de unos minutos, me avisó que estaba lista.
En eso, yo ya me había cambiado de ropa, había vuelto a mi estado normal para ello, era muy complicado cambiarse en mi otra forma.
Cuando lo dijo, volví a activarlo.
Pero, me sentía cansado.
Desactivé la barrera.
Ella me miró, tenía un rostro preocupado.
'¿Me veo mal?' pensé.
"¿Eh?" dije.
Caí al suelo.
Escuché un pequeño grito y sentí un cuerpo cálido y suave agarrándome.

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