Please note that Tapas no longer supports Internet Explorer.
We recommend upgrading to the latest Microsoft Edge, Google Chrome, or Firefox.
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
Publish
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
__anonymous__
__anonymous__
0
  • Publish
  • Ink shop
  • Redeem code
  • Settings
  • Log out

Sombras del Pasado

Un gato (2)

Un gato (2)

Mar 17, 2025

Capitulo II (Parte 2)

Su forma de ser era algo acogedora para mi así que no me sentía incomoda con ella, incluso cuando la acababa de conocer.

—Al fin dejó de llover —dijo la chica, mientras trataba de secar su cabello con las manos—, una amiga me pidió verla cerca de aquí así que tuve que venir, quede completamente mojada por su culpa.

—Corrimos con la misma suerte. —mencione, suspirando.

—Oye, aún no has mencionado tu nombre —dije, mirando la hora en mi celular.

—Perdón, lo olvidé por completo. Soy Lizbeth Bravo —respondió, sonriendo.

Me pareció muy linda.

—Victoria Montalvo, un gusto, Liz —dije, sonriendo también. Parece que tome confianza muy rápido.

—Me tengo que ir, Victoria —dijo Liz, preparándose para partir.

—Espera, tengo el suéter del colegio. Puedes usarlo —ofrecí, sacando el suéter de mi mochila.

Se sorprendió por un momento al ver que éramos del mismo colegio. Nuestro uniforme es bastante distintivo en la ciudad: color azul oscuro, y además es un colegio privado y católico. Mi mamá prácticamente me obligó a ir ahí; ella también estudió allí, aunque en sus tiempos era originalmente un colegio de chicas, hasta que se hizo mixto.

Liz estaba completamente mojada por la lluvia. No podía correr bien porque iba en falda. Creo que siempre he sido muy amable con la gente que conozco, a veces demasiado, al punto de que algunos abusan de eso.

Al entregarle mi suéter, su expresión cambió rápidamente y me agradeció al instante.

—Estoy en tercero "C". Ve a mi salón a devolverlo —dije, mientras cargaba mi mochila.

—En serio, muchas gracias, Victoria. Adiós, Masita —dijo, sonriendo antes de irse.

Esa chica me pareció muy agradable y linda. Sus rizos parecían haberme hipnotizado, una cascada de rizos oscuros y rebeldes, ondulados como un poema escrito por el viento. Perdí treinta minutos ahí, así que debía apresurarme. Tenía que comprar cosas para Masita y luego ir al entrenamiento.

En ese instante, mamá llamó para preguntar ya estaba en casa. Hace esto todos los días para asegurarse de que ya comí. Le respondí que me había quedado atrapada por la lluvia.

Ella estaba cerca, así que apareció para rescatarme de la parada. Masita estaba escondida en mi campera para darle calor.

En el auto, no sabía cómo mencionar el tema de Masita, hasta que se escucharon maullidos.

—Luci, encontré un gato —dije, casi suplicando—. Quiero llevarlo a casa. Es un gato abandonado; no podía dejarlo solo.

—Tonta, debiste decírmelo para ir a una tienda de animales y conseguir comida —dijo mamá, sonriendo.

Mamá también tiene debilidad por los animales. Compramos comida para Masita y, aprovechando la oportunidad, también para Sachi. En la tienda, un veterinario le hizo una revisión rápida y dijo que estaba bien, que no había de qué preocuparse, pero que lo llevara más tarde para estar seguros.

Cuando finalmente llegamos a casa, ya eran las cuatro de la tarde. Sachi estaba esperando en mi cuarto. Se sorprendió al ver a Masita, pero parecía no importarle su presencia.

Fui a comer lo más rápido que pude, y Luci se encargó de asear al nuevo integrante de la familia. Me estaba preparando mentalmente para el castigo que me esperaba por llegar excesivamente tarde al entrenamiento de boxeo, que era a las tres y media.

Ya me imaginaba a Adrián gritando porque llegué "algo" tarde. Llegué a las 4:30 p.m., una hora de retraso. No es mucho, pero aun así se enojó. Pero después de tener el encuentro con Liz, la nueva amiga que hice por Masita, me hizo sentir un poco de energía en mi cuerpo así que pensar en el castigo que iba tener no tomo mucho peso, o al menos eso pensé.

Tuve que hacer ejercicios extras antes de empezar el entrenamiento en sí. Ya estaba agotada con el calentamiento, pero ahora venía lo difícil: hacer sparring con Adrián. Nunca se contiene ni un poco; es un demonio. Los moretones son más frecuentes cuando él está a cargo de mí, pero debo admitir que he mejorado mucho con él, aunque no quiera aceptarlo.

Adrián es un amigo que hice de pequeña cuando vine por primera vez a este gimnasio porque es el hijo del dueño de este gimnasio, su personalidad desde niño siempre ha sido la misma, bastante orgulloso y arrogante. Y aunque realmente odio admitirlo es demasiado bueno en el boxeo, aunque estamos igualados en cuanto a fuerza y técnica él es ligeramente superior, lo noto cuando hacemos sparring. También es un completo mujeriego, cuando le presente a Ann enseguida empezó a coquetearle, aunque esa fue la primera vez que lo rechazaron directamente, desde entonces ellos se hicieron amigos.

El infernal entrenamiento terminó. No tenía tareas para el día siguiente, así que podría descansar feliz. Los profesores habían sido amables al no dejar tarea el primer día.

—Adrián, hoy tampoco te contuviste un poco. Eres un demonio —dije, jadeando.

—Si lo hiciera, nunca mejorarías, Tori —respondió, secándose el sudor con su toalla.

—Demonio, ¿qué hiciste en vacaciones? —pregunté, curiosa.

—Broncear este hermoso cuerpo que tengo. La playa es lo mejor. Las mujeres que van nunca decepcionan —dijo, orgulloso.

—Oh, parece que la pasaste bien —respondí, riendo.

—Por supuesto. Admirar la belleza femenina en traje de baño es algo que no se hace todos los días —añadió, sonriendo.

—Tal vez esa es la razón por la que no tienes novia, acosador —dije, burlándome.

—Cállate, al menos he tenido experiencias amorosas, a diferencia de cierta persona que conozco —respondió, mirándome con complicidad.

—No estoy segura de necesitar eso en mi vida... por ahora —dije, sonriendo.

—De todos modos, deberías salir un poco más. Está bien practicar un deporte y ser buena estudiante, pero salir un poco siempre ayuda. Ya sabes, despejar la mente —añadió Adrián, cruzando los brazos.

—Ya hago eso con el boxeo —dije, soltando un gran suspiro.

—Lo sé, pero sal un poco más. Conocer gente nueva o visitar distintos lugares. Estar siempre en la ciudad es algo aburrido. Deberías imitar un poco a Ana. Un familiar de ella está ayudando con su hermano, así que tiene más tiempo libre. Se ve más feliz —dijo Adrián.

—Sí, ella está saliendo más. Me ha mostrado muchas fotos recientemente —respondí.

—A eso me refiero, Tori. Sal un poco más. La señora Lucía no parece ser muy estricta contigo, así que supongo que está bien —añadió.

—Tengo que irme. Dejemos eso para otro día, ¿okey? —dije, preparándome para partir.

—Ah, bien. Regresa segura a casa —dijo Adrián, soltando un gran suspiro que no parecía ser por cansancio.

—Lo haré. Te veo mañana —respondí, saliendo del gimnasio.

De regreso a casa, pensé en lo que dijo Adrián. No es que no me guste salir con mis amigos, simplemente no es lo mío. No soy como Ana, con un gran sentido del humor. Siento que la gente no se siente cómoda cuando está conmigo, o simplemente parezco incomodarla. No los culpo; no soy de hablar mucho, pero cuando lo hago, siempre es sobre música. La música es mi escape. Dedicarme al boxeo es mi mejor manera de despejar la mente, así que lo seguiré haciendo hasta que me canse.

El boxeo es algo que practico desde pequeña, gracias a papá. Él me enseñó, y es lo único de lo que hablamos cuando nos vemos. Es lo único que nos mantiene unidos. Sinceramente, no sé de qué hablar con él, excepto del boxeo. Es un poco triste.

Al llegar a casa, me esperaba una cena preparada por mamá. Siempre cuida los ingredientes para mi dieta.

—Buenas noches, mamá —saludé, entrando a la cocina.

—Hola, Tori. ¿Qué tal el entrenamiento? —preguntó, mientras servía los platos.

—Infernal. Adrián me hizo pagar el retraso —dije, suspirando. Le conté sobre la chica que había conocido ese día, la buena vibra que emanaba y lo increíblemente linda que me había parecido.

Nunca había tenido ese tipo de reacción al conocer a alguien. Me gustan las personas como ella, que hablan mucho. Puedo escucharlas como si fueran un podcast. Especialmente, me llamó la atención su apariencia. Era linda. Probablemente sea homosexual. Nunca me he molestado en experimentar, pero siempre supe que estar con chicos no era lo mío. Siempre me ha gustado más la delicadeza femenina. Tal vez sí sea homosexual.

Me pregunto cómo se lo tomará mamá.

Mamá arqueó una ceja cuando mencioné lo último, con una expresión sorprendida, pero no dijo nada. Desde siempre, por alguna razón, he parecido atractiva para las chicas. O al menos eso es lo que dicen cuando me citan detrás del salón de música para confesar su amor por mí. No entiendo. ¿Cómo puedes enamorarte de alguien que apenas conoces solo porque te parece lindo? No lo entiendo.

Terminamos de comer. Sachi y Masita también. Recogimos los platos, y me ofrecí a lavarlos.

Terminé y me fui a duchar.

Cuando termine me quede tumbada en mi cama mirando al techo, seguía viendo aquella sonrisa tan cálida de aquella chica, recordar como sus ojos color miel brillaban cuando hablaba de sus gatos, era una chica que le gustaban los animales al igual que yo. Nunca había pensado de esta forma por alguien, nunca por un chico, tengo amigos, pero nunca pensé que fueran particularmente atractivos. Nunca había sentido la necesidad de acercarme románticamente hacia un hombre, nunca pensé de esa forma por un chico. Ya había charlando de esto anteriormente con Ann, ella un día simplemente pregunto:

—¿Te interesan los hombres románticamente? —pregunto, sin rodeos. —Creo que tú estarías con una chica antes que con uno chico.

—Mmmm…tal vez, no he pensado en eso. —respondí. —Aunque ha habido más ocasiones donde mujeres me parecen más atractivas que hombres.

—¿Que te parecía esa profesora sustituta que llego cuando estábamos en primero de bachillerato? —dijo, con una voz seria. —Todos los chicos en ese momento estaban enamorados de ella.

—Era sexy, su forma de enseñar era bastante peculiar pero efectiva.

—Recuerdo que su figura era bastante curveada. —dijo, sonriendo levemente. — Cuéntame si alguna chica del colegio te gusta, debo ser la primera en saberlo, ¿okey?

—Bien, bien. Te contare, pero tendrás que mantener el secreto.

—Hecho. —respondió, dándome unas palmadas en la espalda.

Esa fue la primera vez que pensaba sobre mi sexualidad y falta de interés hacia los chicos, tal vez realmente sea homosexual. Pero ya pensaré en eso después, el sueño me está matando. Masita subió a mi cama maullando para que le dé caricias.

—¿Tú también piensas que esa chica que conocimos era linda? —dije, mientras acariciaba la cabeza de Masita.

Antes de conciliar el sueño recordé brevemente que le había prestado mi suéter. Espero que lo devuelva.

custom banner
damaleon13
Leos Dam

Creator

#drama #romance #tragedia #lgbt #ficcion_psicologica #vida_cotidiana #amistad #Misterio

Comments (0)

See all
Add a comment

Recommendation for you

  • What Makes a Monster

    Recommendation

    What Makes a Monster

    BL 75.4k likes

  • Silence | book 2

    Recommendation

    Silence | book 2

    LGBTQ+ 32.4k likes

  • Blood Moon

    Recommendation

    Blood Moon

    BL 47.7k likes

  • Invisible Boy

    Recommendation

    Invisible Boy

    LGBTQ+ 11.5k likes

  • Touch

    Recommendation

    Touch

    BL 15.5k likes

  • The Last Story

    Recommendation

    The Last Story

    GL 46 likes

  • feeling lucky

    Feeling lucky

    Random series you may like

Sombras del Pasado
Sombras del Pasado

98 views0 subscribers

Victoria Montalvo siempre ha vivido en la sombra de su mejor amiga, Ana Herrera, una joven brillante y luchadora que, a pesar de su difícil vida familiar, nunca perdió la esperanza. Juntas, compartieron risas, sueños y un vínculo inquebrantable que las hacía sentirse como hermanas. Pero todo cambió una noche trágica, cuando Ana fue arrebatada de su vida en un acto de violencia que Victoria no pudo evitar.

Ahora, Victoria carga con el peso de la culpa y el dolor de haber perdido a quien consideraba su alma gemela. Atrapada en un presente lleno de sombras, intenta reconstruir su vida mientras cuida de Arturo, el hermano menor de Ana, quien también ha quedado marcado por la tragedia. Sin embargo, el pasado no la deja en paz: la figura oscura de Darío Herrera, el padre de Ana, sigue acechando, y Victoria sabe que no podrá descansar hasta que él enfrente las consecuencias de sus actos.

Mientras lucha por superar su dolor, Victoria encuentra un rayo de luz en Liz, una joven llena de vida que parece entenderla como nadie más lo ha hecho. Pero, ¿cómo puede Victoria abrir su corazón al amor cuando aún está rota por dentro? ¿Cómo puede proteger a Arturo y honrar la memoria de Ana sin perder su propia humanidad?

Sombras del Pasado es una historia conmovedora sobre la amistad, la pérdida y la redención. A través de saltos en el tiempo, la novela explora los momentos felices que Victoria y Ana compartieron antes de la tragedia, mientras nos sumerge en un presente lleno de dolor, pero también de esperanza. Con personajes profundamente humanos y una narrativa cargada de emociones, esta novela nos recuerda que, incluso en los momentos más oscuros, siempre hay una luz que nos guía hacia la sanación.
Subscribe

6 episodes

Un gato (2)

Un gato (2)

19 views 0 likes 0 comments


Style
More
Like
List
Comment

Prev
Next

Full
Exit
0
0
Prev
Next