Sala de operaciones de A.S.R.A., iluminada por el brillo de pantallas y algunas interfaces proyectadas en el aire. Era el corazón oculto del poder en la región S.A., donde no se pronunciaban discursos ni se aplaudían actos heroicos, pero donde se decidían silenciosamente los destinos de millones.
Hernán cruzó el pasillo sin apuro. Su paso era firme, su expresión severa como de costumbre. Vestía su uniforme gris oscuro, ligeramente abierto en el cuello. No necesitaba mostrar autoridad. Él era autoridad.
—Llegas tarde —murmuró una voz sin levantar la mirada.
Elliot Wexler estaba inclinado sobre una consola, los ojos fijos detrás de sus lentes rectangulares. Delgado, metódico y de voz apenas audible, su figura contrastaba completamente con la de Hernán.
—¿Qué tenemos? —respondió Hernán, deteniéndose a su lado.
Elliot activó una proyección holográfica. En el aire apareció el registro del incidente de hace un par de horas: el sujeto es Igris Kraven, alias “Red Maul”, fue neutralizado por el gremio Suits.
—La energía emitida por Igris era descomunal —explicó Elliot—. Pero esto es lo extraño: Se sabe que su rango Actual está en A con 7220 unidades de poder, o eso era lo que sabíamos hasta hace 7 meses que fue su última aparición en la batalla de Derkóv, actualmente, registro 19800 unidades de poder, por lo que está pronto a ser Rango S.
Hernán observó en silencio. El video mostraba parte del enfrentamiento, aunque fragmentado.
—¿...Así que probable rango S? Siento que esto se va a empezar a poner molesto, si creo que es lo que es, entonces necesitamos empezar a movernos ayer, algunos bastardos deben estar planeando algo jodidamente grande. Por cierto ¿Donde esta el grandote?
—Fue asignado a una misión en la ciudad de Brasilia Renascida.
—Tch… esos malditos de arriba siempre quitandome elementos, esperemos que el grandote vuelva pronto porque lo voy a necesitar—Decía Hernán mientras se pasaba la mano por su frente—Oye sigue contándome del caso de hoy¿Quien fue de Suits, Howard?
—Fue su líder, Isaac Patricio. El inicio de la neutralización fue con una bala de aleación dorada, tecnología obsoleta.
—¿...y?
—Nada, solo lo mencionaba porque me llamó la atención, no sabía que el hombre más fuerte de la región necesitara armas antiguas que no suelen servir.
—Ese idiota de barba esta un poco jodido de la cabeza, por lo que no te recomiendo investigarlo mucho.
—Okay… si tu lo dices, cambiando de tema, llegaron las evaluaciones de rangos y firmas de calor de la Academia Atlas.
Elliot hizo un gesto con dos dedos y aparecieron los resultados.
—Lo raro, es que por unos momentos se detectó una firma de calor adicional en el lugar de la neutralización y esa misma firma fue para la academia. Se vieron más sujetos aparte de Igris Kraven e Isaac Patricio, los otros sujetos son dos niños. Una, es una niña de 8 años llamada Jordana Elliosa y el otro es un adolescente de 16 años llamado Axel Mártin, por lo que la firma de calor adicional creo que proviene del chico, ya que es nuevo cadete de ATLAS, pero la firma de calor es un poco demasiado inquietante para un niño de su edad.
—Ese idiota… —interrumpió Hernán.
Elliot lo miró, sorprendido.
El detective deslizó su credencial en un lector oculto y accedió a un archivo clasificado. El rostro de Axel Mártin apareció en la pantalla. Ficha incompleta, con varias zonas tachadas.
—¿Quién es el niño? —preguntó Elliot.
—Mi responsabilidad —dijo Hernán.
—Esto no está autorizado.
—Lo sé.
—¿Y si alguien te descubre?
—No lo harán.
Elliot asintió en silencio. Dudaba, sí, pero nunca fallaba. Sabía cuándo hacer las preguntas importantes… y cuándo no hacer ninguna.
—¿Crees que este chico está vinculado a la otra señal?
—Probablemente, la verdad es que yo conocía a sus padres, éramos cercanos.
Hernán cerró el archivo. En su mente, las piezas encajaban demasiado bien. Axel y la aparición de esa otra energía, no era algo difícil de adivinar.
—¿Qué hacemos?
—Nada —respondió Hernán—. Por ahora, solo observamos. Lo que sea que se esté moviendo, aún no sabe que lo estamos mirando.
Se giró, guardó sus datos y se dirigió al balcón exterior de la central. La ciudad se extendía bajo sus pies como un mapa luminoso. Un mundo lleno de secretos, mentiras y peligro.

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