Please note that Tapas no longer supports Internet Explorer.
We recommend upgrading to the latest Microsoft Edge, Google Chrome, or Firefox.
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
Publish
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
__anonymous__
__anonymous__
0
  • Publish
  • Ink shop
  • Redeem code
  • Settings
  • Log out

La Tradición de un Toridaz: La Amenaza a la Patria – Una Historia de Public Gods

5.0: EL TÉ ES COSA DE UNO, HASTA QUE TE GUSTA SER ADULTO - Parte 1

5.0: EL TÉ ES COSA DE UNO, HASTA QUE TE GUSTA SER ADULTO - Parte 1

Oct 13, 2025

La nieve cubría las cumbres cordilleranas, Zoe tenía un lugar seguro que compartir con sus compañeros, ahora unidos por un elemento en común, ser Índigos, lo que los convertía en parías de la sociedad de los cascos morados, y por consecuencia Opotumbral no era un lugar seguro en caso de que los descubrieran. Zoe vió cómo llegaron sus compañeros, ahora tendría que trabajar en equipo para lograr sobrevivir.

– Veo que ya llegaron todos. Me sorprende cómo se empeñaron en gastar su último peso de conciencia en salvar a estas personas. No se esmeren en hablarme, no las guardaré ni nada. Pero sé dónde nos esconderemos y saldremos de aquí, vergonzosamente soy la única que sabe a dónde debemos llegar y tener un trato de princesa. Ojalá no se mueran. – La lengua soberbia de Zoe solo servía para alarmar a sus compañeros y las conciencias que había sido anexadas por su Astral.

Los supervivientes se van reincorporando de a poco, todavía afectados por lo que acababa de suceder. Todos estaban angustiados por lo que acababan de vivir. El primero en decir palabra alguna fue Índigo.

–  ¿Quién eres?

– ¿De dónde vienes? – siguió Hernata.

– ¿Cómo llegue aquí? Los controles y todo dentro estaba muerto, el avión aun así se movía y me eyecto como si estuviera vivo. – Chocaba con la realidad el joven Larry que estaba ofuscado todavía.

Zoe se presentaría, pues nunca antes en la vida se habían cruzado, ella era la única con un plan y una ruta para poder sobrevivir a tan duras condiciones. No tenía nada que llevar, pero eso no haría el viaje necesariamente más fácil porque la cordillera podía ser engañosa con sus bancos de nieve, donde cualquier paso en falso podría tener consecuencias fatales para gente sin equipamiento adecuado como lo son las cumbres del área Z3L.

– Soy de la familia Mengele tengo muchos motivos para ayudarlos, y todos sabemos que debemos cooperar para salir de aquí, nadie es culpable de lo que pasó, así que, por favor, escúchenme, sé que debe ser difícil pero no los aburriré con una charla. Ustedes saben más que yo, lo que, sí tengo, es un refugio. Está a 20 kilómetros al sur, no sé si se dieron cuenta mientras volab...

Hernata calló a Zoe a base de improperios, Larry ordenó la calma y que siguieran el plan de esta nueva compañera porque ella al menos tenía eso, un plan. Se podía notar que el equipo estaba todavía muy dolido por sus hermanos de armas caídos, Índigo rompió el silencio conforme avanzaban en la nieve.

– Dunn, Gilmutt, Almendrita... Era la más joven de todos los de la base, que se supone que les diga a los otros cuando sepan que Fitzo 2 murió…

Zoe se acerca a un Índigo afligido cubierto de lágrimas aferrado a su casco que tenía dibujado la firma de la chica, que le decía que algún día ese casco valdría una fortuna cuando fuera reconocida como heroína de los cascos morados a nivel continental. – Pondré mi mano en tu frente, no te asustes, dijo la mujer soberbia conmovida por la humanidad detrás de sus compañeros.

Índigo fue capaz de oír su voz y ver todos los recuerdos que tenía con la jovencita, la vez que la ayudó a inventar su firma, una clase de triángulo atravesando una nube con una mosca, la primera comida que tuvieron juntos, su primer despegue cuando hizo de tutor, la primera misión real, los chistes de unos días atrás, la vez que entro en su escuadrón y la ayudó a crear su propio emblema. Un escudo de nube con una flecha siguiendo una estrella, la última cena junto a todo el escuadrón Fitzo. La voz en cuestión era de Fitzo 2, era delicada y melódica, nunca había sentido una voz tan calmada, ella siempre estaba a la defensiva y nerviosa, le decía a Índigo que no tuviera pena por ella, murió en el cielo y que podía descansar, que no era bueno que estuviera aun hablando con él, pues ella sentía un tremendo dolor al seguir en el mundo de siempre hablando con su compañero. Ella había aceptado morir, quizás por ese pequeño detalle sentía un dolor en la planta de los pies que la agobiaba desde que Zoe la manifestó, los que no estaban eran porque no tenían ninguna emoción realmente fuerte para quedarse, se habían abrazado fuertemente, ella le dijo que tenía que comprar flores y plantarlas a las afueras de la base, que solo así siempre habría un lugar donde reposar.


– Eran grandes aviones, cierto, ¿Índigo?

– Sí, los mejores que alguna vez allá podido ver volar, aun así, no bastó para ganar

– La base está bien, de eso estoy segura, no hay porque afligirse, estoy segura de que no habrá más muertos después de nosotros, je je...

– No me sueltes, eres la única que queda... Ella me asusta...

– Me hace daño quedarme aquí, suéltame por las buenas, quiero irme en paz.

– Espera, puedo encontrar una forma, tienes... Tenías mucho por vivir...

– Ya lo dijiste tú, tenía.

Índigo comenzó a abrazarla más fuerte, el afecto de un maestro que pierde a su pupilo favorito, el hombre exclamaba. – No te vayas, no, no, moriré congelado. Lo único que me puede animar eres tú. – Por la negativa de Índigo, Fitzo 2 comienza a desvanecerse por voluntad propia, sintiendo que no debe cargar a su amigo con más peso emocional del debido. Una vez terminada la conexión etérica el piloto cargó de forma soez contra Zoe. – No me abandones, joder, ¡Zoe, maldita zorra titiritera has que vuelva!

– Ella decidió irse, te lo advirtió, deja de cargar a la gente, ahora debemos seguir, no tenemos comida y el lugar que les digo está todavía demasiado lejos para relajarnos. Soy Zoe Mengele, me apodan el ángel de la muerte, es un título familiar. La cosa es que opero con la consciencia de otros o puedo crear una nueva, por eso debía servir a mi país en el departamento de inteligencia, como toda mi familia, por lo mismo huí. Ya nos presentaremos más a fondo, solo síganme, hay un refugio subterráneo que podría servirnos. Al menos para evitar más esta nieve. – Zoe desabrocho un poco su abrigo y destapó un frasco de agua que se cargó con el karma que se dispersaba de Almendra, cuando esta tomo un color Azul eléctrico lo cerró y guardó junto a los otros 7 frascos, que tenía, todos cargados, lo hizo de forma tan poco disimulada que nadie le puso atención, estaban todos muy afectados por lo sucedido.

– Almendra... tú eras la única niña... no debimos dejarte pasar...

– Deja de murmurar, sabes que odio eso, no es como que fuese un bebe al que debías cuidar. Un verdadero As, qué crees que haría, recuérdalo, existen, los que buscan la fuerza, el orgullo o los que cambian todo solo con aparecer. – Larry usaba sus comentarios filosóficos para mantenerse tranquilo, pero sabiendo que eso siempre irritaba a sus compañeros.

–  Me importan un comino tus monólogos filosóficos, la cría está muerta

– Era un ladrillo en todo caso. – Dijo fulminantemente Hernata. – Larry e Índigo se quedan impactados y completamente mudos, Larry indignado por tal comentario, Índigo contuvo su rabia, sabía que Hernata estaba cansada y que por eso dijo algo tan cruel.

– Zoe, puedes prometerme algo… sea donde sea que lleguemos cuando haya tiempo, tomémonos un té entre todos, quiero volverme a sus caras, en especial la tuya, jamás pensé que seguiría vivo después de una situación como esta. – Cabizbajo Índigo hacía una petición incómoda.

– Es cierto lo que dicen de los cascos morados, son frívolos con su autocondescendencia.

– No me dejen tan atrás, tengo un esguince en la rodilla. – Exclamó Hernata

– Pues que el frío te quite el dolor. – Replicó un indolente Larry

– Nadie pesa demasiado así que yo puedo llevarte, soy la que en mejor estado se encuentra. – hace el gesto para que se suba y la lleva en su espalda una Zoe con mirada esperanzadora y alentandolos a que el lugar donde llegarían valía la pena.


Los trajes que llevaban no eran muy abrigadores, pero servían para poder aguantar durante el mediodía, debían llegar a donde fuera que tuvieran que llegar, Zoe era la única que conocía los puntos de referencia así que sus compañeros no se encontraban en condiciones para reclamar, pero fue algo que hicieron en reiteradas ocasiones. El viento blanco los estaba sepultando, conocían maniobras para sobrevivir, pero no querían usarlas, sabían que hacer, pero una situación hipotética es diferente a una real, no eran soldados, eran pilotos. Todavía no empezaba a caer el sol cuando Zoe dio aviso de un descubrimiento que les pareció a sus compañeros una completa tontería.

Se trataba de una señal de radio, eso significaba que estaban llegando a su destino, era una radio dedicada a la música, para ser exactos música clásica de Ukratia. – Hernata dijo extrañada. – ¿No qué era un refugio subterráneo? – A lo que se sumaron los nervios de Larry por el frío que le atacó a los dedos de sus manos. – Si seguimos así, llegaremos en dos horas al refugio, y de allí llegaremos exactamente al lugar de donde proviene esa música. Hay que seguir por esta explanada de nieve. – Cerraba la conversación una Zoe muy confiada de su nexo con su Astral. – Índigo fue el último en hacer un pequeño aparte para sí mismo. – Mi reloj marca que ya son las 5, el sol estará por bajar, ¿no? – Nadie le respondió. Luego de seguir un camino incierto, más que las indicaciones de Zoe, el grupo tuvo un inconveniente con Larry que estaba comenzando a perder la movilidad de sus dedos debido a que cada vez era más fuerte y despiadado el frío. Larry tropezó en la nieve, Índigo lo llevó en su espalda para que descansara.

Cuando llegaron a la entrada había un portón cubierto de nieve, Zoe les dijo que siguieran juntos, de lo contrario la seguridad los acribillaría, Índigo le hizo caso y fueron despacio para no despertar a Hernata ni a Larry. Zoe se presentó a los guardias que estaban encantados de recibir a la única descendiente de Ukratia que era digna de tener el título de Ángel de la muerte. La dejaron entrar sin problemas ni preguntas, era un privilegio de los que siempre se había quejado, no era porque no le gustara ser rica y tener todo a su alcance, odia que todos le sirvan porque le tuvieran miedo sobre cómo actuar y no tener la opción de criticar. Su trabajo, para su desgracia, estaba sellado antes de nacer, sus hermanas la detestan por lo mismo, ninguna maneja el don familiar tan bien como ella y su gran antepasado Josef.

– Bienvenida a la mansión Tramara Zoefina Margal Pristiblutt Mengele, es todo un placer recibirla, su laboratorio como siempre está listo para cualquier necesidad que usted disponga, solo diga si es que necesita dotaciones de mahazfiro enriquecido, hemos oído que hay mejores versiones que las que actualmente tiene este laboratorio, por lo que le sugiero que considere hacer un encargo, de tal ser el caso tendría que esperar unos cinco días para que llegue.

– Lafat, buenos días, han pasado muchos años, espero que todos estén bien, ellos son unos “amigos”, necesito que nos prepares un té a mí y a Índigo, la chica se llama Hernata, ella necesita un tratamiento en sus pies, parece tener un esguince, pero de no ser así, preferiría asegurarme con su bienestar, el otro es Larry, necesita calor por lo que también quiero que la Dama Maestra se ocupe de él durante el día luego de revisar sus extremidades.

– Daré el aviso, cada vez somos menos, además del equipo de seguridad, el señor Beowulf pidió redirigir a sus sirvientes a un destino más soleado, pero dejó a los más confiables aquí, diciendo que sabía que usted Tramara, volvería aquí. – Declaraba el titánico hombre con armadura verde y cañones automáticos.

Dejaron a sus camaradas en unos sillones y al sonar una campana, la dama maestra, que era una mujer no mayor, pero, tampoco muy joven. Ella además era estéril por los experimentos del señor Beowulf. Se rumoreaba que ella habría sido la madre de toda su descendencia de no haber sido por el matrimonio forzado con la casa Rossenmutter. Hernata fue recogida por el doctor Fiji Krutz, un doctor de edad avanzada que jamás había fallado en tratar a un paciente, acompañado por su equipo de ocho personas, eran para cada situación una especialidad por lo que todo el equipo médico siempre estaba junto, pues la mansión subterránea era del porte de cinco estadios de fútbol. Pasaron a tomar el té, Índigo y Zoe, apenas se miraban las caras, en otra habitación, en un baño decoroso y muy bello con diseños de interiores y grandes arreglos florales, Larry se estaba despertando.

– Almendra, devuélveme mi casco, Índigo te puede ayudar a hacer un emblema propio, espera, ese es mi pan. Pan, mi pan, tienes hambre... Come, el hambre es lo peor que existe en el mundo. Almendra, Almendra. AL-MEN-DRA. ¡ALMENDRA! Es cierto, está muerta.


Zerathun
Zerathun

Creator

Comments (0)

See all
Add a comment

Recommendation for you

  • What Makes a Monster

    Recommendation

    What Makes a Monster

    BL 75.7k likes

  • Invisible Bonds

    Recommendation

    Invisible Bonds

    LGBTQ+ 2.4k likes

  • Touch

    Recommendation

    Touch

    BL 15.6k likes

  • Silence | book 1

    Recommendation

    Silence | book 1

    LGBTQ+ 27.3k likes

  • Blood Moon

    Recommendation

    Blood Moon

    BL 47.7k likes

  • Invisible Boy

    Recommendation

    Invisible Boy

    LGBTQ+ 11.5k likes

  • feeling lucky

    Feeling lucky

    Random series you may like

La Tradición de un Toridaz: La Amenaza a la Patria – Una Historia de Public Gods
La Tradición de un Toridaz: La Amenaza a la Patria – Una Historia de Public Gods

606 views1 subscriber

Los Toridaz da Zarium son una unidad de detenidos desaparecidos y falsos fallecidos, las personas que componen este grupo de personas son gente que cuenta con un vínculo con un Astral o sea un ser divino que se relaciona con su usuario, es decir, un índigo. El origen de estos vínculos y el cómo se seleccionan es desconocido actualmente, pero lo que sí se sabe es que en su país Opotumbral, ellos deben cumplir con un deber impuesto o ser exterminados. Este libro nos cuenta los acontecimientos vividos en el año 1354 de la era común recolectando historias de distintos equipos de operadores.
El libro nos llevará por el escuadrón Filo en una operación de inteligencia y sabotaje, está se convertirá en una de rescate, sin embargo, luego de este rescate los eventos harán que otros equipos Toridaz tengan que ayudarlos. Lo que ellos no podrán sacar de su mente es si realmente son solidarios o si están evitando alguna represalia de las reglas Toridaz. Los escuadrones que aparecen son Azul, Frontera, Hilo, Gaza y Paloma, toda información que usted consideré sensible sea responsable de comunicarla a sus superiores.
Subscribe

20 episodes

5.0: EL TÉ ES COSA DE UNO, HASTA QUE TE GUSTA SER ADULTO - Parte 1

5.0: EL TÉ ES COSA DE UNO, HASTA QUE TE GUSTA SER ADULTO - Parte 1

16 views 0 likes 0 comments


Style
More
Like
List
Comment

Prev
Next

Full
Exit
0
0
Prev
Next