Please note that Tapas no longer supports Internet Explorer.
We recommend upgrading to the latest Microsoft Edge, Google Chrome, or Firefox.
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
Publish
Home
Comics
Novels
Community
Mature
More
Help Discord Forums Newsfeed Contact Merch Shop
__anonymous__
__anonymous__
0
  • Publish
  • Ink shop
  • Redeem code
  • Settings
  • Log out

La Tradición de un Toridaz: La Amenaza a la Patria – Una Historia de Public Gods

5.1: El Cantar del Terciopelo Blanco - Parte 1

5.1: El Cantar del Terciopelo Blanco - Parte 1

Dec 21, 2025

Larry despertó con el llamado que solapaba la música clásica que era reemplazada por guitarras eñelas, era Sausa que los llamaba a desayunar, su rostro figuraba placer en el despertar. Por vez primera Larry se sentía como si él fuese tierra mojada por la lluvia, la lluvia era Sausa, él quería florecer. Sausa era su motivo para pelear por algo, pero ¿qué era ese algo? Índigo ya estaba en la mesa, y Hernata estaba con ellos, lo sabía por el segundo llamado de Sausa solo para él. Se apresuró a vestirse. – La hora, la hora, Dios que es tarde ya, ya son las nueve y aún no me levanto, ese es el perfume de Sausa. – Toda dicha escena estaba acompañada de respiraciones profundas y de las memorias de la noche anterior, este si se trataría de un buen día. Al llegar Zoe estaba sentada en la cabecera de la mesa, vestida con un uniforme Ukratiano que dejaba relucir su color caqui que era evidentemente porque algo importante pasaba en la mansión, porque hasta seguridad estaba allí y Zoe contaba con varias medallas típicas de un general Ukratiano que poco conocimiento del combate real tenía.


– De una docena de personas solo nosotros sobrevivimos, estamos a una distancia inmensa de la base, no podemos olvidar también la base subterránea. He ordenado un pedido de cazas especiales Ukratianos de última generación son incluso mejor que los Cóndor que usaron, sobrecargaran los sistemas de detección y podremos pasar desapercibidos, les aseguro amigos que nada podrá salir mal.

– Comandante, quiero pedirle que, por favor, por favor no sea imprudente con la condición de Hernata. – Se trataba de algo importante, Larry no quería dejar a nadie atrás, aún más si se trataba de un índigo como él, quizás la propaganda le había lavado el cerebro, pero no podía pensar mal de todos, no todos eran trastornados, quizás al igual que él solo querían un lugar donde existir. La respuesta de Zoe fue inmediata.

– Ella ya está contabilizada, esperaremos a que se rehabilite, el pedido tomará quince días en llegar, hasta entonces aplicaremos todo lo posible para que Hernata se recupere y la esperaremos, yo aún tengo cosas que preparar.

– ¿No me podría quedar aquí? Doctor Fiji dice que quizás me tome dos meses sanar completamente. – Lógicamente Hernata se unía a la conversación, su opinión era muy decidora. – Tranquila, la base estará a salvo, no creo que nada malo les pase. – La mujer que mandaba la mansión estaba muy contenta con la respuesta que recién daba, pero Índigo estaba en un mundo adverso, porque él se había casado con una idea y realmente era la peor considerando las condiciones actuales de todos sus compañeros. .– Estamos contra el tiempo y ustedes piensan en solo descansar. Eso es ridículo. – Índigo era mucho más riguroso con su postura frente a esta situación compleja de ahora volver a la base.

– No seas imprudente, sobrevivir es un castigo que se debe tomar con responsabilidad – Fiji lo decía con la tranquilidad de alguien que se había despedido de muchas otras personas con las ideas arriesgadas de Índigo, pero no se dió a esperar su respuesta. – No sé a qué te refieres con eso, pero déjame volar a mí. Debemos avisar sobre la base subterránea – La confianza entre ellos solo demostraba que el ambiente dentro de los cuatro cascos morados era solo un sinónimo de inseguridad. Zoe continuó, pero la postura de Índigo era todavía de insatisfacción, él insistía en regresar a su hogar. Sabiendo que estaba rodeado de gente que no estaría de acuerdo con él, siguió con la idea de regresar, Hernata lo frenó en seco. Larry entraba por la puerta 

– Lo sabemos, pero hay que esperar a su momento. El comentario de Larry fue respondido por un guardía. – No deberías de correr por cosas que ya llegarán, si saliéramos a cada rato por cosas que detectamos créeme que esta mansión no sería tan secreta. Hernata fue la que se sumó al comentario del guardia – Él tiene razón, el té estaba de maravilla, ¿Eugen podrías llevarme, por favor? 

– Señorita Hernata debe comer más, de lo contrario no se recuperará como corresponde. – Su gesto era sumamente servicial, pero no como alguien que cumplía con un deber sino como algo que era plenamente necesario, quizás cómo era en la mansión sin habitantes que no fueran parte del servicio. – Déjala, le llevaremos unos pasteles a su habitación, debe estar cansada Fiji. Ante la situación Larry llamó a Sausa con un gesto de manos, Larry consideraba que todo lo que estaban viviendo era una trampa – ¿Sausa, por qué aquí todos son tan serviciales? – Ella respondió – ¿conoces la palabra diversión? – Larry irónico soltó su respuesta – Oh, ya entendí, no lo había pensado, somos los primeros en llegar en muchísimo tiempo, claro que estarán de tan buen humor por solo atender a tres pelagatos miserables como nosotros, digo esas son sus costumbres, sin importar que tan miserables sean las costumbres, uno siempre las respetara solo por ser eso... “Costumbres”.

Sausa se le acercó y golpeó suavemente la mejilla, seguido de tirar su oreja izquierda – para liberar un fulminante comentario – Hay más gente en la mesa, procura que no oigan ese tipo de comentario, yo a ti te paso como el agua, pero los demás no serán tan dulces como yo, corazón – Sausa le guiñó el ojo y fue seguido por la réplica de Larry. – Lo siento Sausa es solo que el recuerdo de Schnet 2, pensar que todo fue su culpa. – Hernata fue directo a interrumpir a Larry vuelta una furia – Te escuché, déjame decirte que me parece una tontería el quedarte amargado por lo que nos sucedió, agradece que sigamos vivos, todavía podemos tener otra oportunidad, no seas absurdo al quedarte atrapado por la niña, acaso no hemos terminado con la vida y salvado muchas otras. Desde nuestra altura no lo sabemos con exactitud, solo manejamos un espacio mucho más lejano, no tienes por qué marcarte tanto por la chiquilla, piensa qué habría pasado si fuéramos soldados, te aseguro que no serías capaz de comer... El viaje a la base será duro, pero necesitamos estar concentrados para poder llegar.

Larry no la dejó esperando por una respuesta, él arrojó sus mejores palabras, pero tampoco es que le quedase combustible, todavía estaba estresado y agobiado por la realidad, atinando solo a decir lo siguiente. – Deberías decirle eso a Índigo. – Hernata volvió en picado a criticar a sus compañeros. – Él ya lo sabe, tu solo te sientes culpable por ser el “líder” no es que seamos adivinos, qué se supone que hagamos cuando nuestros recursos por más que tengamos y superen a los demás, siempre serán finitos. Larry, no te ofusques, pero ya volveremos, pero de verdad me encantaría que no estuvieras metido con una mujer luego de todo lo que ha pasado, me parece algo desconcertante, teniendo en cuenta que todos pensamos en como volver, tú eres el único que duerme acompañado. – Talon no daba tregua alguna, Larry hizo una respuesta breve, pero ya vendría un comentario peor. – Volveremos a casa, todo estará bien. – No te escondas de la verdad, ¿Acaso quieres desertar?


Índigo intervino con un vozarrón de prepotencia, no daba más sus ojos estaban lagrimando, la tristeza lo invadía y nadie estaba allí para contenerlo, todos tenían problemas y demostrar debilidad era señal de que rendirse era algo más plausible que seguir peleando Índigo estaba notablemente molesto – ¡Hernata! Déjame comer. No puedes dejarme vivir mí duelo tranquilo. – ¡Cállate! – Respondió Hernata – No tienen derecho a decirme que quieren estar tranquilos, yo soy la única que está atrapada aquí, ustedes podrían haberme dejado, yo lo habría hecho perfectamente para dar información sobre nuestra posición, por qué tampoco han tratado de contactar a la base, la mina que manda esta casa ni siquiera se ha ofrecido a devolvernos a nuestro hogar. – Hernata, puedo explic… – Zoe intento intervenir pero fue un fracaso estrepitoso. – La mujer en silla de ruedas seguía con su gran conflicto, al punto que hasta los demás integrantes de la mesa les comenzó a perturbar, incluyendo a Fiji, Apricot y Eugen. – ¡No! Solo quieres usarnos, no ves que es mejor matarme, libéranos estoy segura de que piensas sacar información de nosotros, nosotros jamás te diríamos algo, yo al menos, no lo haría.

En la mente de Eugen pasaba el pensamiento de medicarla, pero el doctor Fiji y Sausa, le dirigieron una mirada lapidaria, dándole a entender que debían escucharla, Eugen mantuvo la compostura. La discusión de los pilotos de los Cascos Morados continuó. – no sabía que te sentías así – Al comentario de Índigo se sumó el de Larry quien se servía más whisky en su té. – Mejor guarda silencio, es... Olvídalo, no tiene caso. – Por si fuera poco ahora Zoe también estaba siendo autocondescendiente y el ambiente se ponía más tenso a base de constantes revictimizaciones con tal de dejar en claro que alguien era más culpable que otros. – Pues te diré de inmediato, yo si deserte, yo no pertenezco a Ukratia, te lo vuelvo a decir, deserte de mi país. Solo puedo estar aquí por pertenecer a la casa Mengele. – La mujer relámpago no se hizo esperar. – Por qué debería escucharte, no eres capaz de comprender lo que significa abandonar tu hogar, la prueba está que todavía puedes volver a esta mansión. 

Los guardias habían sacado sus alimentos apresuradamente, miraban a Zoe y su intimidante silencio, por lo mismo prefirieron irse del comedor al ver que no había oportunidad de comer en paz. Mientras más personas abandonaban la mesa, un guardia diferente paso a entregar un informe a Sausa para que lo entregase a la mandamás. – Esto es para la señora Zoefina volveremos arriba. – Mientras Sausa recibía el documento ella le hizo un gesto a la Tramara para que se tomasé un descanso para ver lo que había llegado. – Sí, los veremos después. – Eres poco sincera contigo – El jefe de escuadron se mimetizaba entre conversaciones. – Se acabó, vayan a bajar la comida a sus habitaciones todavía siguen muy tensos. – La orden de Sausa era imperativa, sin embargo, eso solo alteró más a Hernata quien le dirigió un insulto bastante elaborado. – Tú no eres mi jefe, ni comandante, ni madre, eres solo una moza, torpe mujerzuela tetuda de piel podrida. 

Fiji hablaba muy despacio con Eugen – No la medicaremos, así que guarda esa mirada de indignación Eugen. – De verdad… – Alcánzame ese queso de cabra joven Eugen y sirve más té a la chica. – Índigo estaba sumido en sus pensamientos todo le parecía más bien nublado acoplado a un sonido blanco, al ver a Eugen servir té solo atinó a pedir más de la infusión, sin embargo, el mayordomo se lo negó de forma escueta. – También quiero más té. – Este es especial – Eugen evadió la mirada de Índigo y así Hernata recibió su té con un somnífero la muchacha agradeció la bebida caliente, atinando a solo pedirle que Eugen la llevase a su habitación para poder descansar, pero después se arrepintió y se movilizó sola.

Zoe le dedicó una mirada cómplice a Eugen. – Espero que cuando te despiertes te sientas mejor, no he tenido la intención de traerlos a ninguno de ustedes aquí todo fue una casualidad, pero no niego que los necesitaba, por lo que no fue tanta casualidad. Por lo mismo les pido a todos que me tengan paciencia, pronto volverán a casa he hecho lo imposible para comunicarme con nuestra base, pero no ha habido respuesta, luego del desayuno les prometo que intentare otra vez contactar con nuestro hogar, se los prometo, adoro estar en “casa” por las comodidades, pero me molesta ser la princesita solo por ser la princesita de papi. Ruego a todos y cada uno de los presentes que no se hagan problemas, yo soy la única responsable de que estén aquí.

Eugen pateó a Índigo al ver que hablaría, le dedicó una sonrisa, Índigo lo ignoró de forma poco disimulada sobando su pantorrilla izquierda, entendió el mensaje, a la dueña no se le interrumpe, era joven de ojos verdes y caucásico, seguro era muy querido, sabía que en Ukratia solo los ricos o los sirvientes de ricos, mejor dicho, eran blancos. Zoefina prosiguió – ¿Acaso, no se han preguntado por qué están aquí siquiera? – Larry aclaró su garganta justo en el momento en que Hernata dormía y Eugen la llevaba a su habitación para reposar. – Odio admitirlo, pero Hernata ya se tiene que haber dormido, pero sí señorita admito que todos, los tres tenemos culpa de seguir órdenes al combatir y de ser emboscados, tú nos salvaste, ni siquiera te pedimos ayuda, pero no queremos seguir aquí, al menos se siente raro, es como una jaula de un ave exótica, una morada, lujosa, pero no es lo que queremos.

Zoe continuó la conversación – Lo que dices me hace sentir empatía total, así también me sentía yo cada vez que estaba aquí, odio competir Larry, usted es sabio es un gran piloto lo vi cuando volaba – El jefe de escuadrón se acongojaba nuevamente – No me hagas recordar eso. Mis amigos no volverán. – El ambiente solemne fue cortado por Índigo, Eugen le dedico una mirada lapidaria por corromper el ambiente. – Le podemos dejar flores a todos cuando volvamos a la base. – Sausa sintió la electricidad proveniente de Talon y advirtió a Eugen que la soltase de inmediato, cosa que logró a duras penas cuando acaba de declarar sus intenciones con Larry. – Tras esta situación Zoe apenas terminó la siguiente oración que fue perturbada por el llanto de Hernata – Antes de que se vayan, ¿qué esperarían que oyeran de sus compañeros si pudieran tenerlos una vez más?


Zerathun
Zerathun

Creator

#Fantasia #Accion #ciencia_ficcion

Comments (0)

See all
Add a comment

Recommendation for you

  • What Makes a Monster

    Recommendation

    What Makes a Monster

    BL 75.7k likes

  • Invisible Bonds

    Recommendation

    Invisible Bonds

    LGBTQ+ 2.4k likes

  • Touch

    Recommendation

    Touch

    BL 15.6k likes

  • Silence | book 1

    Recommendation

    Silence | book 1

    LGBTQ+ 27.3k likes

  • Blood Moon

    Recommendation

    Blood Moon

    BL 47.7k likes

  • Invisible Boy

    Recommendation

    Invisible Boy

    LGBTQ+ 11.5k likes

  • feeling lucky

    Feeling lucky

    Random series you may like

La Tradición de un Toridaz: La Amenaza a la Patria – Una Historia de Public Gods
La Tradición de un Toridaz: La Amenaza a la Patria – Una Historia de Public Gods

611 views1 subscriber

Los Toridaz da Zarium son una unidad de detenidos desaparecidos y falsos fallecidos, las personas que componen este grupo de personas son gente que cuenta con un vínculo con un Astral o sea un ser divino que se relaciona con su usuario, es decir, un índigo. El origen de estos vínculos y el cómo se seleccionan es desconocido actualmente, pero lo que sí se sabe es que en su país Opotumbral, ellos deben cumplir con un deber impuesto o ser exterminados. Este libro nos cuenta los acontecimientos vividos en el año 1354 de la era común recolectando historias de distintos equipos de operadores.
El libro nos llevará por el escuadrón Filo en una operación de inteligencia y sabotaje, está se convertirá en una de rescate, sin embargo, luego de este rescate los eventos harán que otros equipos Toridaz tengan que ayudarlos. Lo que ellos no podrán sacar de su mente es si realmente son solidarios o si están evitando alguna represalia de las reglas Toridaz. Los escuadrones que aparecen son Azul, Frontera, Hilo, Gaza y Paloma, toda información que usted consideré sensible sea responsable de comunicarla a sus superiores.
Subscribe

20 episodes

5.1: El Cantar del Terciopelo Blanco - Parte 1

5.1: El Cantar del Terciopelo Blanco - Parte 1

4 views 0 likes 0 comments


Style
More
Like
List
Comment

Prev
Next

Full
Exit
0
0
Prev
Next