El denso aire hizo que el doctor Fiji se ahogara en su mente, no podía hablar, tampoco lo haría, no tenía mucho corazón, Beowulf le había prohibido tener preferencias salvo que fueran por él y su familia o el caso particular de Sausa. Fiji había recibido una pequeña descarga que lo asustó, provenía de la mente de Zoe, le tenía prohibido hablar de los exámenes que les habían hecho a los tres antes de entrar, le dirigió la palabra recurriendo a la telepatía – Espero que ninguno de ustedes hable de eso. – Ella estaba comprometida con su señora a cumplir sus órdenes. – Yo soy la única que les puede revelar esa información.
Un Índigo resignado se levantó de su asiento y partió en dirección a su habitación – No hay más caso, vamos a nuestras habitaciones, confiemos en quien nos salvó la vida. Hernata seguía una hecha una furia – No me minimices, escoria patriota, lo haces solo porque eres el único que de verdad viene de Opotumbral y porque tu abuelo fue un “héroe”. – índigo se sintió indignado que tocasen a su familia, respondió, pero supo contenerse. – Ni siquiera eres capaz de… – Bajo el tono de su voz y terminó la oración. – Ni siquiera eres capaz de definir semejante palabra, yo sí tengo mis alas, todos tomamos una decisión. – Hernata suspiró. Zoefina al ver que ambos se rendían, la Tramara cerró la discusión – Esperaba que estuvieran más tranquilos. – Veo que todavía no podemos pensar en regresar a casa con todo esta sed de venganza y miedo que habita dentro de nosotros cuatro.
Larry fue el último en levantarse, agradeció la comida y pidió disculpas por todo el alboroto, Zoe y él terminaron de cerrar el comedor. – No esperes nada de gente que solo se vio las caras para competir por jubilar y llegar a otro país como premio. No te culpes, todos siempre tienen ese temperamento corazón. Si necesitas ayuda por favor, háblame, Sausa y yo estaremos ya sabes... Pero puedes llamarme, Índigo es un buen tipo, puedes confiar en él, solamente es un poco mamón y no lo culpo, su descendencia lo ha vuelto débil y asegurado. Hernata es increíble solo dale tiempo, es terrible estar lesionado, yo una vez tuve que evacuar a mi copiloto con un brazo roto y no fue sencillo por qué él era el único que sabía disparar tuve que aprender allí mismo, tuve suerte que nos rescataran. Los tres queremos solamente volver a estar en un lugar que conocemos. – Ella respondió. – Confiare en tu palabra, Larry. – Me dicen “Impacto” a Hernata “Talon” y a Índigo “Ventisca” si te ganas la confianza de ellos te aseguro te dejaran que los llames así aun cuando no estemos en el cielo, Zoe si eres la única que nos puede llevar de regreso, confiare en ti, y si no fueses la única opción igual confiaría y optaría por seguirte, tienes “ese algo” que te hace ser querida por desconocidos, Almendra y tú se habrían llevado muy bien. – Volveremos antes de fin de mes y supondré que Almendra era tu pareja ¿No?. – Era mi piloto de ala… desde que llegamos a la base, pero ella y tú, sí que se habrían llevado muy bien… Al final, por más responsabilidades que uno tome, jamás puedes tener un cupón de cambio, una boleta para la devolución o que mágicamente vuelvan los que ya no están… Zoe, quiero volver a casa y con mis compañeros vivos. – Cerraba con un tono de voz tajante el jefe del escuadrón desmantelado.

Comments (0)
See all