Es un día 14 de febrero, mes de los enamorados, donde se comparte la felicidad y el amor de pareja o familiares. Ese día, será en el que cantaré y desapareceré de este mundo. Alguna vez en mis tiempos de gloria tuve la fortuna de sentirme privilegiada con mi voz y sentirme lo más especial y amada por mis fans que me acompañaron en estos 16 años que tuve como artista, pero esos días en cuestión de horas se esfumaron, gracias a que alcé mi voz ante una transmisión de YouTube sobre la marginalidad en la salud mental y como el gobierno los despoja a su suerte aquellos que lo padecen. Se suponía que iba haber cordialidad y respeto en mis fans y en la comunidad en general, pero todo fue tan rápido que hasta ni me daba cuenta de lo que estaba ocurriendo.
Aunque no encontraba razones para sentirme profundamente afectada por las críticas negativas, sentí una especie de malestar en mi cabeza, como si tuviese cambios repentinos de humor, creí que era porque me había llegado el periodo, pero no iba por ahí el asunto. Sentía que mi cuerpo temblaba sin motivos alguno, sentía escalofríos y enojo después de las primeras 3 horas que hice de la transmisión, pero después de esas mismas, sin motivo alguno, empecé a llorar desconsoladamente. Tenía a mi novio en ese entonces para consolarme, pero sentí una extrañeza con el tipo de comportamiento que tenía en ese momento. Era cálido, pero frío conmigo, como si sintiese una especie de rechazo hacia mi persona, me estaba evitando a toda costa verme en la habitación. Me di cuenta después que estaba siguiendo a chicas más jóvenes que yo, y que aparentaban ser más alegres y jubilosas.
Cuando volví del trabajo, me encontré con él acompañado de una chica menor en la habitación, y la tensión que hubo en ese mismo fue horriblemente traumático. Me demostró la doble cara que estuvo ocultando desde que éramos pareja por 5 años. Me confesó en frente de la amante que nunca me amó y que solo estaba conmigo por el hecho de que yo era el soporte emocional y económico suyo. Por primera vez, sentí un enorme puñal invisible atravesando en mi pecho, era tal la intensidad de la traición que en pocos segundos le grité en la cara con mucho dolor y rabia, empecé a tirar cosas, a buscar una magnum 9 que era de mi padre debajo de la cobija y comencé a los tiros en toda la casa. Tenía la necesidad de herir gravemente al que alguna vez a mi novio y a matar a la arpía encima. Todos los vecinos salieron de sus casas, y uno de ellos empezó a grabar con el teléfono todo el disturbio que había. Era apenas el comienzo de mi fin.
Los medios hacían bulo de la situación y hasta me bastardeaban de forma personal hacia las cosas cotidianas que hacía en mi vida diaria. Salían en los medios tanto mi novio y su amante hablando pestes sobre mí con demasiada impunidad, perjudicando lo que alguna vez tuve: prestigio y respeto artístico. De un día para el otro, los sellos discográficos me cancelaron los contratos, al grado de que las puertas se me cerraran en la cara, sin siquiera yo pueda defenderme con argumentos. Empecé a refugiarme con el alcohol y el clonagil. Mis amigos me dejaron sin motivo alguno, dejándome en la intemperie del escrutinio público. Me comuniqué con mis padres, pero ya no había caso alguno de razonar la situación. Cada vez estaba en la más absoluta oscuridad y ya me sentía como la leprosa de la música y el entretenimiento.
No importaba si sacaba temas musicales sobre el desamor y la depresión, o que hablase de temas sociales serios, toda cosa que iba diciendo ante mi publico no parecía tener un ápice de razón o reflexión. Mis contribuciones ya no tenían un sentido de valor hacía mi arte. Todo era en vano.
Es 13 de febrero, mañana es el día de los enamorados. Llevo 5 meses desde que estoy soltera, pero sin posibilidades de enamorarme de alguien en lo poco que me queda. Tengo veinticuatro horas para estrenar mi último sencillo. Empiezo a componer, no siento absolutamente nada, solo alivio. Empiezo a cantar la canción, nadie sabe que esto va a ser lo último que haré. Salgo de mi apartamento a comprar cianuro en la ferretería, nadie sospecha con que utilidad le voy a hacer.
Son las 23: 30 de la mañana, termino mi sencillo, se ve llamar “El Canto del Cisne”, lo subiré a SoundCloud y a YouTube a las 12 de la noche, esa misma hora, me iré de este mundo al que me dio todo y me lo arrebato. Con mi ultimo esfuerzo, quiero decirles por última vez, que cuiden a mi perro James y a mi gatita Kiri, y que usen mi testimonio para que nadie pase el mismo infierno que lo padecí en vida.
Adios

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