Archer
Mitzy no tiene límites. Mencionar a Blue para que me enfade es pasarse de la raya, pero debo reaccionar, me lo hace a propósito. No voy a caer en su juego. Aunque ella sepa dos cosas que me afectan, no le voy a permitir que siga con sus artimañas.
—Discúlpate con Blue —exijo directo.
Enarca una ceja.
—¿En serio? Yo pregunté primero. —Pasa el dedo índice por el que ahora es mi labio—. ¿No quieres saber lo que le dije?
—No —expreso cortante.
—Lo contaré igual. Le aclaré que me sentía poderoso —se menciona en masculino, lo que demuestra que ya se adueñó por completo de mi identidad—. ¿Lo entiendes?
—Entiendo que me estás apretando. —Forcejeo con la mano que presiona el cuello—. ¿Quieres matarme? Me asfixio.
—Ser tú es lo más genial que me ha pasado en la vida, aunque me falta una cosa... —Aproxima nuestros labios—. Tú.
—Qué romántico —expreso con sarcasmo y desagrado—. O psicópata, cualquiera de las dos es factible.
Se carcajea.
—Eres tremendo, Archer.
—Sí, soy tremendo en la cama —le susurro, entonces se sonroja—. Lástima que no te toco ni con un palo —expreso fríamente.
—Ay, qué malo. —Se muerde el labio—. No sé si me dolió o me excitó eso —se burla—. Dime, Archer... —Apoya la boca en el que ahora es mi cuello—. ¿Quién te gusta?
—Nadie, y aunque hubiera alguien, no es de tu incumbencia.
—Viendo que Blue se ofendió cuando casi lo beso, él no, aunque sí te enojas bastante cuando lo menciono, solo deberías ver la ira que generas en tu nuevo rostro. —Se ríe—. Dime, Archer, cuéntame al menos de tus romances pasajeros.
—No tengo por qué contarte nada de eso.
—Claro que sí, estás en mi cuerpo, casi somos uno solo —se burla.
—Eso no te da derecho de nada y si usamos esa lógica tú también deberías obedecerme. —La miro de refilón mientras intento alejar la cara de su toque—. ¿O no?
—Es que yo soy Archer y tú eres Mitzy, mi opinión vale más.
Me río y queda desconcertada.
—¿La opinión de "Archer" vale más? ¿En serio? Ninguna opinión vale más que otra, nadie vale más que nadie.
Vuelve a sonrojarse, pero no me suelta.
—Entiendo por qué todo el mundo te ama. —Puedo ver como los ojos se le humedecen—. Y no puedo envidiarte por eso, de hecho ahora me gustas más ¿Dónde estuviste durmiendo? —insiste con su interrogatorio como si fuera la dueña de mi existencia.
Son tal para cual con Dawson.
—Comprendo que te sientas mal, puedo escucharte si quieres, pero deja el cuestionario, por favor.
—No quiero tu empatía, quiero tu obediencia ¿Dónde dormiste? —exige de nuevo—. ¿Qué es esa ropa que usas? No puedes llevar eso puesto.
Tóxica.
—¿Por qué yo iba a responderte?
—Porque sino iré a molestar a Blue —declara y frunzo el ceño, así que se ríe—. ¿Y? ¿Vas a responder?
Bufo.
—Fui a lo de Glas, su mamá me dio ropa, la tuya me aprieta.
—¿Glas? —Se sorprende—. ¿Ese estúpido?
—No es estúpido, es mi amigo. —Bueno, casi.
—¿Es una broma, cierto? Glas me odia —dice desconcertada—. O sea más que los demás ¿En serio fuiste a lo de Glas? —insiste sonriente—. Estoy sorprendida con el efecto Archer ¿Qué más haces? —se burla—. ¿Conviertes a los asesinos en buenas personas? Bueno, no me puedo quejar, yo no te daba ni un centavo y ahora mírame a tus pies.
—Por favor, Mitzy, ya te respondí, ¿me puedes soltar?
—No te preocupes, te compraré ropa. —Ignora mi acotación—. Y te conseguiré un lugar donde dormir, pero no vayas donde Glas, te lo prohíbo —amenaza.
—¿Qué es lo que no entiendes de que no eres mi dueña? —me quejo—. Además, me llevo bien con Glas, ¿cuál es tu problema?
—Te lo prohíbo —repite furiosa—. A Glas no lo quiero ni cerca de ti ni de mi cuerpo, ¿entendido?
—Yo no sé qué hay entre ustedes, pero no me importa —aclaro molesto—. Ni idea qué cosas habrás hecho con mi físico, sin embargo yo no estoy haciendo nada malo, así que no me amenaces.
—Te voy a... —dice molesta mientras siento la presión en el cuello. La puerta se abre de repente, entonces veo a Ninbe, así que me sonrojo. Por tanto Mitzy mira mi actitud y termina quejándose—. Con la rarita menos —advierte.
—¡Yo no he dicho nada! —me defiendo, avergonzado.
—¿Qué está pasando aquí? —pregunta la chica de cabello negro y ese estilo gótico que me atrae bastante—. ¿Estás bien? —Se pone en medio de nosotros—. Déjala ahora, el profesor está viniendo, yo le avisé.
Mitzy me suelta y se aleja, la mandíbula se le tensa, entonces acota:
—No le hice nada. —Sonríe.
—Conozco a los chicos como tú, son desagradables, mi amiga tiene gustos tan pésimos.
Auch.
—Wow, no hay efecto Archer en ti. —Se ríe, luego me mira—. No me preocupo entonces. —Ve mi gesto dolido y por alguna razón cambia de parecer—. Lo siento.
¿Se acaba de disculpar? Seguro me drogó y entendí cualquier cosa.

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