Glas
¿Cómo es que terminé toda la tarde viendo películas con la loca de Mitzy? No tiene sentido ¡Y se está comiendo mis palomitas!
—No comprendo a las parejas —expresa mientras mastica.
—¡No hables con la boca llena! —me quejo.
Traga y me mira, se acomoda mejor en el sillón a mi lado.
—¿Cómo se enamoran? —consulta.
Observo a la televisión, luego regreso a contemplar a Mitzy.
—Eh... uh... no me preguntes esas cosas.
—Pareciera que se enamoran rápido. —Vuelve a ver la pantalla.
—Sí, es una película, ¿qué más da?
—El amor será como las películas, ¿te enamoras a los días? —Se ríe—. Yo no me he enamorado nunca, o eso creo. —Mete más palomitas a su boca, sin dejar de ver la película, mastica, traga y luego vuelve a observarme—. ¿Y tú?
Me sonrojo.
—Ni idea, ¿eso se sabe?
Se emociona porque le sigo la conversación.
—¡Verdad! ¿Cómo puedes saberlo? Por ejemplo, yo sentí atracción por una persona. —Busca las palabras indicadas, hasta siento que intenta usar palabras neutras—. Pero es eso, no hay más. Calculo que el amor viene después, ¿qué opinas?
—No opino nada, prefiero ver películas de acción. —Busco otra en el catálogo de streaming, quitando la actual de la pantalla.
—¡Oye, estaba viendo! —se queja—. Iba a reencontrarse con su hermana.
—Pero si estabas prestando atención a la pareja principal.
—Es que estaba pensando en el tema de enamorarse y me olvidé de la parte importante de la película. De todas maneras en este cuerpo no puedo hacer mucho.
—Es verdad, estás bien fea —digo para herirla y solo se me queda mirando—. ¿Qué?
—Sí que la odias. —Se ríe.
—¿A quién? —expreso confundido.
—¡A mí! —chilla percatándose de algo—. Pero no lo hagas, presiento que no soy tan mala. Un poco loca y obsesiva quizás, pero nada que no pueda solucionarse. De todas formas, cuídame a Blue —insiste con eso.
—Siento que hablas en chino.
—¡Qué me lo cuides! —repite.
—Vale, te lo cuido, y a ti que te cuide el Dawson, ¿no? —Pongo las manos en mi nuca al dejar el control remoto.
Le agarra un escalofrío.
—Sí, o mejor me cuido sola. —Mueve la cabeza—. Como sea, ¿qué pusiste ahora?
Bajo las manos y vuelvo a agarrar el control.
~~~
La hora pasa y me sobresalto cuando Mitzy pone la cabeza en mi hombro. Voy a gritarle, pero me sorprendo cuando descubro que está dormida. Mierda, se me va a entumecer el brazo.
—Oye, Mitzy...
—No, mamá, déjame dormir un poquito más.
—No soy tu mamá.
—Sí, mamá, yo cuido a mi hermanita. —Se agarra de mi brazo.
—Mitzy, no tienes hermanos, ya suéltame.
Está completamente dormida.
—Mamá... —susurra—. Tengo miedo.
—Oye, Mitzy... —La muevo y reacciona—. Oye, Mitzy, no llores, es una pesadilla.
Se sobresalta y se sienta de forma abrupta, se refriega los ojos, luego me mira muy fijo.
—No, no estaba llorando, no te preocupes. —Ríe nerviosa.
—Fue un mal sueño —le recuerdo—. No hay razón para ocultarlo.
Suspira y baja la vista.
—Supongo que reprimo muchas de las emociones que tengan que ver conmigo. Siempre me han reprendido por eso, pero no puedo evitarlo, es parte de mí. —Vuelve a mirarme, entonces sonríe—. Pero la práctica hace al maestro.
—Tienes muchas frases reflexivas en tu repertorio, ¿no? —Enarco una ceja—. ¿Qué te pasa? Pareces otra persona —confieso lo que he estado pensado todos estos días.
—No te preocupes, pronto volverá la otra Mitzy.
Pero no quiero que lo haga.
Capaz que esto es una película, puesto que no me puedo enamorar tan solo en unos días, menos de una loca.

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