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Era sábado a la tarde cuando Ramiro recibió el mensaje de Romina que lo despertó de su siesta, invitándolo a bailar. Si bien estaba exhausto por los exámenes y las prácticas de handball que tenía los viernes por la tarde, tan pronto pudo leer con los ojos entreabiertos, saltó de la cama sentándose rápidamente.
Ramiro amaba ir a bailar con Romina y Juan, solían hacerlo un par de veces al mes siempre y cuando no estuvieran enredados con exámenes y entregas. Sin embargo, Ramiro sentía que necesitaba una distracción entre tanto estudio.
~Cupido, salimos a bailar hoy? Hablé con Juan y me dijo que sí.
~Cupido… Cupido falso. Dale, si! Donde vamos?
~Juan quiere ir a Filomena, pero vos no sé. Seguramente algún lugar más gay friendly?
…
Ramiro se quedó pensando por unos minutos. Filoma era una disco muy poco diversa y era extremadamente raro encontrar a alguien de la comunidad lgbt allí. Sin embargo, sentía que aún se estaba recuperando de su desamor con Fabricio y lo que realmente quería era despejar la mente con sus amigos y bailar.
~Filomena, puajjj. Pero dale, salgamos. Alguna vez Juano tenía que elegir jaja
~Jaja sí, me lo dijo re entusiasmado. Yo no tengo problema con los lugares, sabés muy bien que me adapto a cualquier lugar y con cualquiera XD
~No me digas, no lo había notado jaja
~Malo, pero es verdad jaja
~A qué hora?
~Juan me pasa a buscar cerca de las 21, así que 10 minutos más estamos por tu casa
~Dale, pero no me hagan esperar como la última vez
~Fue culpa de Juano que no sabía qué camisa ponerse. Vos sos el gay y le afecta a él jaja
~Jaja ya me las vas a pagar
Luego de quedar con Romina, bajó a merendar con sus padres. Ambos estaban tomando mates en el patio trasero. Tenían un amplio espacio con un jardín de diferentes flores. Isabel amaba dedicarle tiempo al jardín generalmente todas las tardes y los fines de semana. Su trabajo podía reflejarse cada vez que alguien entraba al jardín trasero y con la primera vista se llevaba todos los suspiros.
Habían armado una sala de estar fuera con conexión al jardín, techado para prevenir que la lluvia molestara, pero arriba del techo transparente se podía observar las enredaderas. Era similar a un gazebo con estructura de madera y pintado de blanco. Las ramas y las flores de las plantas entraban sigilosamente creando una conexión única con el resto del jardín.
Cuando Ramiro entró, Carlos le corrió una silla para que pudiera sentarse a su lado. Ramiro sin pensarlo se sentó y tan pronto lo hizo su padre se arrimó desde su silla, le dió un abrazo y un beso en la cabeza.
-Buenas tardes, dormilón.
-Estaba cansado pa.- Dijo casi con una risa
-Está bien, no dije nada. ¿Querés un mate?
-Dale, si. Por eso vine.
-Ah claro, sino ni te asomas ¿no?.- Reprochó Isabel
…
Mientras Isabel y Carlos discutían acerca del cambio de parrilla que querían hacer antes de que empiece la primavera, Ramiro tomaba mate mirando fijamente a la nada. Todavía estaba muy dormido para pensar. De repente cuando su madre le preguntó si no iba a comer nada abruptamente, cambió la vista y negó con la cabeza.
-Hoy salgo con los chicos, vamos a bailar a Filomena- Dijo mientras devolvía el mate a Carlos.
-Que bueno Rami. Me pone contenta verte con más ánimos y que aproveches para salir. ¿La nube de la cabecita se despejó un poco?
-¿De qué me perdí?- Preguntó Carlos.
…
Ramiro e Isabel se miraron mutuamente, mientras ella con una sonrisa que lo alentó a hablar acerca de su desamor con Felipe.
-Hace unos meses estuve me estuve viendo con Felipe, un chico de la escuela. Pero cuando estabas de viaje de trabajo, él decidió terminar la relación que teníamos porque quiso volver con su ex-novia de un día para el otro. No me dió explicaciones y hasta ese entonces nunca me había dicho que realmente nunca había dejado de hablar y verse con ella también.
…
Los tres se quedaron en silencio. Carlos e Isabel, esperaron a Ramiro para ver si tenía algo más para contar.
-Quizá el problema fue mío por interpretar mal las cosas, no éramos nada y sin embargo con el paso de las semanas yo creía que nos estábamos enamorando y que íbamos a terminar siendo algo más.
Al terminar de decirlo, Ramiro agachó la cabeza y podía verse como una lágrima le corría por la mejilla.
Carlos que estaba a su lado, extendió su brazo y le frotó la cabeza y la espalda.
-Son cosas que pasan en la vida Rami, como muchas otras e incluso más graves aunque aún no lo entiendas. Sé que es doloroso y lamentablemente tuviste y tenés que atravesar todos los sentimientos para poder vencer la situación. Recordá siempre que la vida es la suma de experiencias y que todas ellas nos forman como personas únicas. Ni hoy ni en un par de días lo vas a poder reconocer, pero va a llegar un momento de tu vida en el que no recuerdes este chico y esta experiencia como algo malo ni triste, sino como algo positivo que te ayudó a crecer y vas a estar agradecido de haberlo vivido.- Isabel siempre tenía una forma muy dulce de dirigirse a Ramiro en ocasiones difíciles. Sus palabras siempre ayudaban a calmarlo y darle seguridad y tranquilidad.
…
Un lapsus de silencio volvió a invadir el espacio, pero no era un silencio incómodo, al contrario, era un silencio tranquilo.
Luego de un par de minutos, Carlos continuó con su punto de vista.
-Tu mamá tiene mucha razón. No sé si sea ahora el momento, pero también podés analizar qué es lo que te afectó respecto al comportamiento de Fernando…
-¡Felipe!. Interrumpió Ramiro casi riéndose.
Los tres se rieron un poco y Carlos continuó
-Perdón, Felipe, sí. Lo que quería decir, es que de esta experiencia tenés que rescatar algo positivo. Felipe por los motivos que sea no supo mantener una conversación fluida con vos respecto a lo que le pasaba en relación a sus sentimientos. Es muy importante en una relación, independientemente de cuánto tiempo sea, que haya comunicación fluida. Si él hubiera sido sincero con vos desde un principio, quizás no hubieras sufrido tanto cuando él decidió terminar con lo que tenían. Con esto quiero decir, que es importante que para tus futuras relaciones seas sincero y sepas expresar tus sentimientos hacia otras personas, para evitar malos entendidos y nadie se lleve un chasco. Ahora no importa el por qué Felipe no pudo hablar sinceramente con vos, ni tampoco es algo que esté bajo tu control. Pero lo que sí está bajo tu control es lo que haces con todo esto que te pasó. ¿Sí?
…
Otro silencio se produjo. De hecho más largo que el anterior.
-Gracias, los amo.
Isabel, se levantó de su silla y se acercó hasta Ramiro para darle un abrazo.
-Nosotros a vos Rami.
-Cuando menos lo esperes y sin buscarlo, se va a presentar a tu vista un chico que sea para vos. No tengas dudas de eso.- Dijo al levantarse de su lugar Carlos y mientras le daba un abrazo a Ramiro.

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